
La Conferencia Episcopal Española ha emitido una “Nota ante las Elecciones Generales 2011” en la que una vez más, de forma indirecta, trata de orientar el voto de los católicos hacia el PP.
La “Nota” no es nada amable ni pacífica. Habla expresamente en su apartado quinto “sobre el peligro que suponen determinadas opciones legislativas que no tutelan adecuadamente el derecho fundamental a la vida de cada ser humano”. ¿Izquierda Unida es un peligro?... será para los banqueros… Una vez más, la Iglesia identifica el aborto como una agresión contra la vida y vuelve a reivindicar el matrimonio heterosexual como bandera de la dignidad humana.
Visto así, el buen político cristiano es el que rechaza el aborto y prohíbe el matrimonio homosexual. En mi opinión ésta es una lectura sesgada y arbitraria del Evangelio. Una lectura que trata de confundir al verdadero cristiano (que alguno habrá), para que centre su atención en asuntos de alcoba y se olvide de los crímenes que perpetran a diario los aliados de la oficialidad católica contra los trabajadores.
¿Acaso el aborto es un atentado contra la vida y la guerra no lo es? El PP ha patrocinado la participación activa de España en la Guerra de Irak y (junto al PSOE) en la de Afganistán. ¿Por qué el asesinato de población civil en la guerra no ocupa lugar alguno en el discurso de la Iglesia Católica? ¿Por qué un cirujano que practica abortos es un criminal y no lo es el Presidente de un Gobierno que nos ha embarcado en una guerra en la que se mata gente? ¿Por qué se hace la vista gorda ante la violación de niñas iraquíes por los soldados de la coalición Aznar – Bush – Blair? Quizá porque entre las niñas violadas no está la hija de ningún obispo.
Ni una palabra sobre la Guerra: ¿acaso el aborto mata y la guerra no mata? Puedo comprender que se esté contra el aborto (lo comprendo pero no lo comparto), pero no puedo comprender que se esté contra el aborto y se guarde silencio ante el asesinato masivo de seres humanos en guerras concretas declaradas por gobiernos concretos. Esa doble moral casa mal con la literalidad del Evangelio: Jesucristo era un radical escasamente proclive a la doble moral.
Además, cabe recordar que durante los Gobiernos de Aznar no se prohibió el aborto: se dificultó cobardemente el ejercicio de ese derecho legítimo de las mujeres mediante trámites administrativos abusivos. Claro: las señoras del PP tienen sus bolsitos bien engrasados con billetes de 500 € y pueden permitirse abortar prescindiendo de la Sanidad Pública, sin complejos trámites administrativos, y acudir a Misa al día siguiente a besar el anillo del obispo… como si no hubiera pasado nada. Siguiendo la lógica de la Iglesia (que no comparto) ¿debe acaso el votante cristiano hacer la vista gorda con los abortos habidos durante la legislatura del PP y no con los habidos en otras legislaturas?
Si la aceptación del aborto es causa de exclusión en las opciones políticas de los votantes cristianos, la Iglesia Católica debería pedir que no se votase a ningún partido: tampoco al PP. Pero las relaciones mafiosas PP – Iglesia le impiden dar ese valiente paso.
La Iglesia también invoca la “dignidad humana”. Pero en dicho comunicado no hace referencia a elementos de actualidad que inciden de forma directa en la dignidad humana. No hace referencia a la especulación inmobiliaria, a la especulación financiera, a la especulación con alimentos en los mercados de materias primas y, especialmente, no hace referencia a los DESAHUCIOS. Pues ya les vale: recordemos que su fundador (Jesucristo) tuvo que ser parido precariamente en un cobertizo porque no encontraba posada en que acogieran a sus padres. Pero, al parecer, los obispos actuales disponen de “soluciones habitacionales” más confortables que los de aquella familia de Galilea. Tampoco hace referencia al “robo de niños” en los que ha sido esencial la participación de tramas mafiosas vinculadas a la Iglesia Católica. Y tampoco se refiere al fraude fiscal y a los partidos que son laxos en combatirlo.
Francamente, Jesucristo fue bastante explícito en estas materias y dedicó muy poco espacio a los asuntos de alcoba que tanto preocupan a la Iglesia Católica. Me temo que los obispos no hojean los Evangelios hace tiempo: las páginas de negocios de los periódicos (esas de color salmón) les tienen demasiado ocupados. La “dignidad humana” y no la “sexualidad humana” es el centro del verdadero discurso evangélico.
Sí: el Evangelio es bastante explícito en algunas materias: se nos dice sobre los ricos que “es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de Dios” (Marcos 10:25); aplicable a los defraudadores podríamos invocar aquello de “den al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Marcos 12: 13 – 17); y sobre la violación de niños nada más ocultada por la oficialidad eclesiástica recordemos aquello de “si alguien escandaliza a uno de estos pequeños que creen en mí, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo hundieran en el fondo del mar” (Mateo 18:6)… ¿Cuántas ruedas de molino albergan los sótanos del Vaticano a la espera de sus portadores?
El PP no es el partido de los cristianos: es el partido de los que van a Misa a hacerse pasar por cristianos. Pero quizá desde la perspectiva de la Iglesia Católica el PP sí sea efectivamente un partido cristiano, si por tal se entiende hacer la vista gorda con la violación de niños perpetradas por sacerdotes, con el asesinato en masa de población civil en las guerras en las que nos han embarcado el PP (Irak, Afganistán), con los abusos que la banca comete contra los trabajadores...
Aunque en el fondo creo que la Iglesia Católica debería limitarse a disfrutar en plena libertad del derecho a administrar eso que llaman “Sacramentos”, debería considerar Izquierda Unida – Verdes como opción política más favorable a la vida y a la dignidad humana.
El verdadero cristiano puedo votar tranquilamente a Izquierda Unida – Verdes porque nos hemos opuesto sistemáticamente a la Guerra como mecanismo de resolución de conflictos. Esa es una apuesta indudable por la vida.
El verdadero cristiano puede votar Izquierda Unida – Verdes porque hemos defendido políticas públicas al servicio de la dignidad humana: nos hemos opuesto a los desahucios que pretenden perpetrar esos banqueros que moran en villas millonarias; los banqueros del PP. Hemos defendido la investigación de los casos de robos de niños y un esclarecimiento de los abusos y violaciones contra la infancia cometidos por sacerdotes en cualquier país del mundo. El Jefe de la Iglesia, por el contrario, se ha afanado bien en su ocultación.
Animo a los verdaderos cristianos a acercarse a Izquierda Unida – Verdes, sin apriorismos, a conocer nuestra oferta política, aún a riesgo de enfrentarse a quienes usurpando el mensaje de Jesucristo les empujan hacia el PP.
Y les recuerdo que en el ADN del PP circula la codicia, y la codicia … es pecado.


