viernes, 18 de noviembre de 2011

Ya lo Decíamos en 2007


Una de las cosas que de modo recurrente he encontrado en la campaña electoral, ha sido la recriminación del papel de los economistas en la crisis. Concretamente, se ha dicho una y otra vez que no avisamos de los riesgos de la burbuja inmobiliaria y de la que se nos venía encima.

Puedo decir que pertenezco al grupo de los que sí avisaron. Lo hice en un artículo titulado "Crecimiento y Especulación Inmobiliaria en la Economía Española", en 2007, en la revista "Principios - Estudios de Economía Política".

Transcribo a continuación unos párrafos bastante esclarecedores.

"La economía española ha mostrado un gran dinamismo entre los anos 2000 y 2004… Ese comportamiento diferencial puede explicarse por el proceso especulativo iniciado en España en 1999 en el sector inmobiliario: la drástica reducción de tipos de interés, la presión demográfica de la inmigración, el deterioro de rentabilidades en los mercados financieros y la relativa opacidad fiscal de las ganancias patrimoniales impulso la demanda de viviendas axial como su precio, que en los últimos anos ha crecido en términos anuales por encima del 17%. La intensa actividad constructora ha hecho posible que el 47% de los 1.749.000 puestos de trabajo creados en España estuvieran directamente relacionados con ese sector. Cerca del 30% de la demanda de nuevas viviendas se explica por la acción especulativa de los agentes.

Paralelamente, este modelo de crecimiento especulativo ha generado fuertes desequilibrios que pueden socavar su propia continuidad incluso en ausencia de algún shock externo. Concretamente, el mayor crecimiento interno y el sesgo inflacionista que el precio de la vivienda imprime al conjunto de la economía se han traducido en un creciente déficit por cuenta corriente, en la destrucción de renta y empleo en diversas ramas industriales, en una significativa reducción del Ahorro y en un intenso endeudamiento de los hogares residentes en España. Estos desequilibrios pueden provocar una reversión del proceso especulativo una vez que sobrepasen el efecto expansivo de la demanda especulativa. Al carácter desequilibrador del propio proceso especulativo hay que unir la posibilidad de que algún shock externo ponga fin de forma abrupta a esta etapa de crecimiento: concretamente una subida de tipos de interés en la eurozona o en debilitamiento de la economía mundial
".

martes, 15 de noviembre de 2011

PRIMA DE RIESGO


Pocas veces un vocablo financiero ha sido asimilado tan rápidamente por amplias capas de población como en el caso de la “prima de riesgo”. Y para desgracia nuestra, porque se ha convertido en un perverso y estresante termómetro de la temperatura especulativa del país.

Como sabrán a estas alturas, la prima de riesgo es la diferencia entre el tipo de interés ofrecido por la deuda pública de un país (por ejemplo España) y el ofrecido por la deuda pública de un país de referencia con elevado prestigio y al que se le tiene por muy seguro (por ejemplo Alemania). Esa diferencia viene a medir el riesgo de invertir en España en vez de hacerlo en Alemania. La realidad es más compleja: al contrario que un termómetro, que nos ofrece una medición objetiva, la prima de riesgo es fácilmente manipulable por los especuladores a su conveniencia. Y esa manipulación acaba afectando, para mal, a la economía real.

En el contexto crítico actual, la prima de riesgo está siendo utilizada como indicador de la mayor o menor bondad de la política económica que se aplica frente a la crisis. Así, se espera que una política económica que genere “confianza” (esa etérea virtud de la que se ha apropiado la derecha) aleje los ataques especulativos y reduzca la prima de riesgo.

Siguiendo la lógica mental conservadora (PP – PSOE), las reformas que reducen el peso del Estado en la economía y flexibilizan (precarizan) el mercado de trabajo, infunden confianza y reducen la prima de riego.

Pues mal vamos.

Primero: desde que a comienzos de septiembre se aprobó la reforma del artículo 135 de la Constitución Española la prima de riesgo ha seguido subiendo. Los ataques especulativos no se han detenido ¿De qué ha servido entonces esa reforma sino para ofrecernos el lamentable espectáculo de unos partidos arrodillados ante los mercados? Gracias a PP y PSOE los ciudadanos ya sabemos que la Constitución no nos pertenece.

Segundo: a pesar de que muchos dan por descontada una victoria arrolladora del PP en las elecciones del próximo domingo la prima de riesgo ha seguido subiendo conforme nos hemos acerca de al 20 – N ¿De qué nos va a servir entonces el cambio de Gobierno? Los especuladores creen que Rajoy lo puede hacer tan mal como Zapatero y eso les viene bien a ellos: continuará una política que ha debilitado nuestra economía real y nos ha desprotegido frente a la especulación.

Y tercero: curiosamente la prima de riesgo se acerca a toda máquina a los niveles que teníamos en la época de la peseta ¿para qué ha servido entonces incorporarnos al euro y todas las políticas antisociales que ha traído consigo para defenderlo en los mercados, amén de las subidas de precios que hemos tenido que soportar?

La prima de riesgo mide la voracidad de los especuladores. Lo que España y Europa necesitan son políticas que activen el crecimiento: gasto público socialmente útil y dinero prestado directamente por el BCE a los Gobiernos, sin intermediarios. Y reformas legislativas que limiten la especulación y resten margen de maniobra a los especuladores: por ejemplo prohibiendo el comercio de determinados productos financieros o gravándolos con una tasa que les rete atractivo.

En cualquier caso, debemos ir pensando que uno de los problemas de fondo es que no podemos aceptar que los mercados financieros sean árbitros de la bondad de nuestra política. La función de quienes nos gobiernen no es satisfacer a los mercados sino dar respuesta a los 5 millones de desempleados. Los especuladores tienen nombre y apellidos: si no saben hacer algo socialmente útil con su riqueza lo mejor es despojarlos de ella.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Pasionaria y los Desahucios


La lucha contra los desahucios cuenta con una larga tradición en la izquierda.

La contraposición del derecho a la vivienda con el derecho a la propiedad privada no es nada nuevo.

Cuenta Pasionaria en sus Memorias (Editorial Planeta, página 237) que una de sus primeras actuaciones como diputada del Frente Popular (1936) consistió en parar, por las bravas, un desahucio: ..."Una tarde de sesión un ujier me comunicó que alguien quería hablar conmigo por teléfono. Abandoné el escaño y acudí a la llamada. Era una comisión de vecinos de unas casas baratas que me pedía con angustia que fuese allí, pues las autoridades estaban desahuciando a la mayor parte de los inquilinos por falta de pago, y había casos sangrantes, de enfermos, de familias numerosas que quedaban a la intemperie con sus ajuares en la calle...."Resistan a ser arrojadosa la calle, que ahora vamos"- les contesté. Acompañada de otro diputado comunista tomamos un taxi y en unos minutos nos presentamos en el lugar del desahucio. Las entradas de las calles estabn tomadas por Guardias de Seguridad a caballo... cuando llegamos sacaban de una casa a un pobre enfermo que no podía tenerse en pie..."¿qué hacen uds?" - preguntamos... "Lo que nos mandan"... "¿quién les manda cometer esta infamia?" - pregunté... "¡Quien puede! La Compañía y el Juzgado" - respondieron... "Pues ni la Compañía ni el Juzgado pueden nada cuando el pueblo no está dispuesto a dejarse atropellar. Ahora mismo meten uds a ese hombre en su habitación" - respondimos... "¿Quienes son uds?"... "Dos diputados comunistas" respondimos....

(Si te interesa la situación actual en España puedes descargarte el artículo "Endeudamiento y Riesgo de Desahucio de las Familias Españolas")

sábado, 5 de noviembre de 2011

España Intervenida


Contrariamente a lo que sostiene el Sr. Zapatero, la española sí es una economía intervenida y él no puede, desde luego, ufanarse de habernos protegido frente a las embestidas de los especuladores financieros.

En los casos de Irlanda, Portugal o Grecia el término “intervención” implica aprobar un plan de ajuste a cambio de recibir dinero prestado. Más papista que el Papa, el Sr. Zapatero ha aprobado varios planes de ajustes ¡pero sin el beneficio de obtener ni un euro a cambio! Vamos… que hemos hecho la penitencia pero no podemos obtenido la absolución…

Efectivamente ha habido varios planes de ajuste en los últimos dos años, aunque se les quiera llamar de otra forma. ¿Los ingredientes? Los mismos que en Irlanda, Portugal o Grecia: reducción (nacional y autonómica) de los salarios de los empleados públicos; aumento del IVA (del 7% al 8% y del 16% al 18%), destrucción de empleo público, recorte del 50% en las inversiones públicas, congelación de pensiones, aumento en 2 años de la edad de jubilación, eliminación de la obligatoriedad de hacer fijo a un trabajador que lleva 4 años con contratos temporales, supresión de cheque - bebé, supresión del bono – libro….

Eso, es un plan de ajuste.

Pero es que en el caso de España la cosa es aún más grave: los mercados no sólo han intervenido nuestra economía, han intervenido nuestra Constitución. Han puesto de rodillas a PP y PSOE y les han obligado a modificar el artículo 135 de la Constitución. Lo que no consiguió Tejero pistola en mano, lo han conseguido los especuladores aprovechando la escasa gallardía democrática de estos que se benefician de la Ley D´Hondt.

Insisto: las políticas de PP y PSOE ya fracasaron en Argentina y el fracaso se llamó corralito.