lunes 9 de enero de 2012

CUBA: EVOLUCIÓN AGRÍCOLA PARA 2012


A continuación reproducimos un artículo del profesor cubano Silvio David Gutiérrez Pérez sobre las reformas del mercado agropecuario y las expectativas para el año que ahora comienza.

PRECIOS MINORISTAS DE PRODUCTOS AGROPECUARIOS. PERSPECTIVAS Y REALIDADES PARA EL AÑO 2012. El ciudadano común no está advertido, no conoce qué está cambiando, aunque valora en sus comentarios situaciones nuevas que le han ocurrido. Felipe Tejeda se queja ante un carretillero por qué le vendió unas naranjas agrias a 1,50 pesos por la mañana y a las 3,00pm las esta ofreciendo a 0,50 pesos. Quiere que le devuelva el dinero. José Frías se lamenta porque compró cinco libras de tomate a 6 pesos y después pasó por su casa un carretillero ofertando un producto similar en cuatro pesos la libra y por último, Mariana Pedroso encontró en un punto de venta frijoles negros a 8 pesos la libra, cuando todos le decían que ya estaba a 12 y hasta 16 pesos la libra.

Sin dudas quedó atrás una etapa en que el consumidor tenía solo dos opciones de compra, aunque en realidad era solo una, sin considerar la venta de productos regulados por la norma de la libreta de abastecimientos. El Mercado Agropecuario Estatal con precios relativamente bajos, estables durante meses y también años, pero con pocas ofertas y calidad, que resolvía muy pocas necesidades y el de Oferta y Demanda, donde siempre existe amplia oferta de productos, de excelente calidad y precios superiores entre un 20 y un 100% a los del mercado estatal.

Paulatinamente se han introducido cambios. Primero fue la ampliación de los puntos de ventas, no solo en las carreteras por donde empezó, también dentro de la ciudad, con la características de que los precios son por oferta y demanda, no están fijados por el Gobierno Local. Los puntos de ventas pueden ser administrados por cooperativas de producción agropecuarias y también se va extendiendo que pueden ser alquilados por trabajadores por cuenta propia a la empresa municipal de comercio. En ambos casos se pagan las tarifas de alquiler del espacio y los impuestos correspondientes.

Más recientemente se autorizaron los carretilleros o vendedores ambulantes de productos agropecuarios. Estos trabajadores por cuenta propia revenden la mercancía que adquieren recorriendo determinados derroteros. Al inicio, en muchos casos se las vendía un intermediario que la compraba para los mercados agropecuarios de oferta y demanda, ahora no siempre es así, los carretilleros la compran directo en los camiones que traen los productos hasta determinados puntos en lugares cercanos o periféricos de la cuidad. Al igual que en los puntos de ventas, al eliminarse el intermediario el vendedor tiene un mayor margen de decisión sobre el precio del producto.

Otra decisión consiste en reducir los productos agropecuarios que centralmente se les fija centralmente el precio de acopio. Dos años atrás prácticamente todos los productos se les fijaba el precio de acopio por el Estado o por los Gobiernos provinciales, el año pasado se redujo a 21 productos y para el 2012, solo 10 quedaran con sus precios fijados centralmente en la Capital. La responsabilidad de la dirección del país de garantizar precios accesibles a la población en determinados productos agrícolas hoy se centra en las viandas y las hortalizas principales. Como se ha informado oportunamente se destinaran más de mil quinientos millones de dólares para la importación de alimentos, entre los que se encuentra el arroz, los frijoles y el maíz como productos altamente priorizados.

También se mantienen centralizados los precios de los productos agrícolas que se destinan a la industria, a los que se les reconoce un precio justo y estimulante, así como se les garantiza insumos productivos a precios con altos subsidios. Estas producciones garantizan algunos renglones que se ofertan de manera normada, las ventas el divisas y otros, que al venderse de manera liberada constituyen ofertas para la población que puede adquirirlo tanto por las grandes industrias, como por minindustrias locales.

La reducción de la nomenclatura de productos con precios de acopio centralizados y a contratar centralmente permite que los productores amplíen los que ellos pueden vender directamente a los mercados en la ciudad, además de los sobre cumplimientos de los productos contratados. Esta nueva condición establecerá una relación directa entre la producción y la demanda de la población. El productor agrícola recibirá una señal directa del consumidor que le pide incremento de la producción, la que no es suficiente para cubrir la demanda, pero a su vez, los intermediarios y vendedores le exigirán disminuir los precios de acopio porque la competencia entre ellos es tan fuerte que tienen que vender cada vez más barato.


Jacinto Pérez, un pequeño productor del centro del país quiere regalarle a su hijo, cuando cumpla quince años, por lo buenos resultados docentes y la ayuda que le brinda diariamente, una estancia en un hotel de primera calidad. Aprecia ahora que tiene dedicarle más tiempo a la tierra y sembrar áreas que tenia subutilizadas. Meses atrás, él y su hijo, vendían directamente su incipiente producción, ahora comprende que no puede dedicarse a esto y prefiere venderla a un intermediario, el que le pide un precio más bajo.

Tiene ante si Jacinto una gran contradicción. Requiere más dinero cuando le compran sus productos más baratos. La solución del productor agrícola ante esta nueva dinámica no puede ser otra que aumentar la producción y lo hará, no le quepa la menor duda. Muchos Jacinto existirán en el país, todos con diversas motivaciones y realidades.

En resumen, la ruptura del monopolio de la venta minorista de los productos agrícolas y la agudización de la competencia por vender, en un país donde los consumidores tienen limitaciones de ingresos y dedican una significativa parte a la alimentación, se tiene que expresar, en breve plazo, en una reducción de los precios minoristas y en un incremento de la producción agrícola. Las leyes del mercado enunciadas por Adam Smith y descubierta su esencia social por Carlos Marx son utilizadas concientemente para el bien, de consumidores y productores.