viernes, 2 de noviembre de 2012

Atila, Montoro y Los Hombres de Negro

Ya han llegado: no se les ve, pero están y vienen pisando fuerte. Son los funcionarios representantes de la “troika” (FMI, BCE y Comisión Europea), bautizados jocosamente por el Ministro Montoro como “los hombres de negro” en un alarde de ingenio tan lamentable como su gestión al frente del Ministerio de Hacienda. Su misión dista mucho de tener gracia alguna, sobre podo para las clases populares. Son técnicos de alto nivel designados por la “troika” para imponer al gobierno español las condiciones del rescate que se nos viene encima, más pronto que tarde, una vez que el Sr. Rajoy ha superado con nota el examen de las elecciones gallegas. Los “hombres de negro” no negocian nada: amenazan e imponen. Son el “cobrador del frac” de la banca europea. Su esquema de funcionamiento está copiado al milímetro de las famosas “misiones técnicas” del FMI encargadas de redactar y supervisar la ejecución de planes de ajuste en países con problemas de financiación, famosas por arruinar las economías de los países en los que intervienen. Cuando un país con problemas solicita ayuda al FMI, este envía una misión técnica que se aloja en algún hotel de lujo y se entrevista durante dos semanas con los gobernantes del país, redactan ellos mismos un plan de ajuste y, en el colmo del cinismo, obligan al gobierno de turno a presentarlo como si fuera iniciativa libre y autónoma: es la llamada “Carta de Intenciones”. Se intenta con ello dar apariencia de respeto y salvaguardia de la soberanía nacional. Pero es falso: las medidas de ajuste, acompañadas de un detallado calendario de cumplimiento han sido redactadas por los “hombres de negro” del FMI, que revisarán trimestralmente su ejecución, desembolsando sucesivos tramos del préstamo solicitado a condición de que se verifique el cumplimiento de las condiciones impuestas. Por supuesto, tales planes se redactan siguiendo parámetros neo – liberales, a pesar de la dilatada experiencia que demuestra lo ruinosos que resultan para los ciudadanos, las empresas y los Gobiernos locales. En el caso de España, el equivalente a la “Carta de Intenciones” es el llamado “Memorándum de Entendimiento” (MoU), un documento de 18 páginas aprobado el pasado mes de julio mientras los españolitos de a pié tenían mente y corazón ocupados en la Eurocopa de fútbol: pocos estaban al tanto de que mientras España goleaba a Italia, eran los mercados financieros los que nos goleaban a nosotros. El “Memorándum” redactado por los “hombres de negro” se centra en el rescate de los bancos españoles, concretamente en la inyección de capital adicional que supuestamente necesitan para ser solventes (el llamado “Tier – 1”). Ninguna atención se presta a las verdaderas causas de las crisis: la implicación de la banca en prácticas especulativas inmobiliarias y las erróneas políticas económicas implementadas por los Gobiernos del Sr. Zapatero y del Sr. Rajoy. El “Memorándum” no obliga (ni siquiera lo sugiere) un cambio en el negocio bancario: se limita a urgir a los bancos a captar más capital, y al Gobierno a inyectar el dinero que aquellos no puedan conseguir en los mercados. El dinero será prestado al FROB, una agencia del gobierno creada expresamente en 2009 para salvar a la banca. El FROB, a su vez, como ha hecho hasta ahora, lo prestará a cada uno de los bancos que lo soliciten. Según los resultados emitidos por la consultora “independiente” cuya contratación estaba prevista en el MoU (se adjudicó a Oliver Wyman) estaríamos hablando de unos 56.000 millones de euros. Este esquema impuesto por la “troika” supone un elevado riesgo de que el ciudadano de a pie acabe pagando la factura bancaria por varías vías simultáneas. En primer lugar porque contrariamente a lo que tan cínicamente afirma el Gobierno, el “Memorándum” contiene una lista expresa de condiciones de política económica que el Gobierno del Sr. Rajoy ha de cumplir para que el dinero sea desembolsado al FROB: desde una nueva reforma laboral hasta el incremento del precio de la electricidad. En segundo lugar porque, de acuerdo con el sistema estadístico empleado por Eurostat para medir el déficit público (ESA – 95), las ayudas otorgadas por el Gobierno o sus agencias a los bancos con problemas, ya sean a título de préstamo e incluso de suscripción de ampliaciones de capital (prácticas habituales del FROB), computan como déficit público y como deuda pública del Estado solicitante: España. Esto implica que esos 56.000 millones de euros muy probablemente se traducirán este año en un incremento automático del déficit público en un 5´3% del PIB. Y todavía hay que computar las ayudas concedidas este año (por ejemplo a Bankia). De hecho, Eurostat acaba de corregir al alza el déficit español del año 2011 en +0´9 puntos del PIB porque el Sr. Montoro no computó en su momento el dinero inyectado por medio del FROB a diversas entidades (Catalunya Caixabank, Nova Caixa Galicia Bank y Unnim Bank). Esto significa que las ayudas a la banca obligarán a acometer recortes presupuestarios adicionales para alcanzar el objetivo de déficit impuesto por las autoridades europeas. Cada euro prestado a la banca es un euro que los ciudadanos perderán en servicios públicos y prestaciones sociales… o un euro más de impuestos. Ya pasaron por allí. España no es ni mucho menos el primer país en el que los “hombres de negro” de la troika se hacen notar. En Grecia, la indignación social hacia ellos es tan grande que se ven obligados a desplazarse en coches blindados y con guardaespaldas. Las políticas que imponen a los Gobiernos no aseguran nada salvo más crisis y más sufrimiento. Las últimas previsiones sobre la evolución del PIB publicadas por el FMI resultan demoledoras: de los 105 países analizados, serán los países sometidos (oficial u oficiosamente) a programas de ajuste los que menos crecerán. Portugal (-1%), España (-1´3%) y Grecia (-4%) serán los que registren una caída más intensa del PIB en 2013. La conclusión es sencilla: las políticas de ajuste presupuestario no funcionan porque ni sirven para reducir significativamente el déficit, ni sirven para salir de la crisis. Por el contrario, países que han mostrado una actitud “rebelde” ante los mercados financieros disfrutarán de mejores perspectivas: es el caso de Islandia, cuyo PIB va a crecer un 2´9% este año y un 2´6% el próximo. Por no hablar de la Venezuela chavista: crecerá un 3´3%. Obviamente esto implica que la tasa de desempleo española se mantendrá muy elevada en los próximos años: para 2013 se espera que rebase el 25%... y no bajará del 20% antes de 2016 – 2017. Contrariamente a la propaganda oficial, ni rebelarse contra los mercados financieros empobrece a los países (Islandia), ni subordinarse a ellos los enriquece (España, Portugal, Grecia). El miedo se paga caro. Como se decía del caballo de Atila, por donde pasan los “hombres de negro” no vuelve a crecer el PIB… [Y si quieres saber más sobre la estafa de las participaciones preferentes puedes bajarte el siguiente artículo: "Participaciones Preferentes: la Nefasta Experiencia Española"].