domingo, 9 de diciembre de 2012

Políticos y Cajas de Ahorro

El Gobierno del PP está ultimando la reforma de las Cajas de Ahorros, con la intención de liquidar lo poco que queda de ellas. Porque de ellas queda bien poco: no en vano puede afirmarse que han sido las grandes perdedoras en el proceso de restructuración del sistema financiero español.

Las cajas de ahorro, como modelo bancario con arraigo territorial y social (Obra Benéfico Social), han desaparecido. Formalmente las Cajas siguen existiendo pero ya no son entidades financieras: fueron obligadas a ceder su patrimonio y su negocio a bancos creados ad hoc, algunos de los cuales, tras recibir jugosas inyecciones de dinero público, fueron vendidas a precios simbólicos a bancos tradicionales.

Es el caso de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, vendida por 1 € a Banco Sabadell después de haber sido reflotada con una inyección de 5.800 millones de €. La misma suerte ha corrido Cajasur, vendida por 1 € a BBK tras inyectársele 392 millones de €, etc, etc, etc…

Se ha pretendido justificar este desastre invocando la participación de Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Pero ¿quién si no habría de gobernar las Cajas si estas fueron mayoritariamente creadas con dinero público?: eran entidades financieras públicas. Lo malo no es que haya políticos al frente de las Cajas sino que fueran políticos corruptos (por cierto, Cajasur estaba presidida por un sacerdote). Sacrificar las Cajas porque sus gestores (mayoritariamente nombrados a dedo por PP y PSOE) fueran unos corruptos es como suprimir los ayuntamientos porque hay alcaldes golfos: la ciudadanía se queda sin un instrumento útil y necesario.

El modelo bancario de las Cajas no era malo: la culpa es de quienes las usaron en beneficio propio. Y para los que quieran saber algo más sobre cómo se organizaba el funcionamiento interno de las cajas aquí os ofrezco un par de trabajos centrados en el caso de la CAM: “Estructura De Poder y Decadencia De La Caja De Ahorros Del Mediterráneo”, “Estafa e Ingeniería Financiera: El Caso De La Caja De Ahorros Del Mediterráneo”.