miércoles, 16 de mayo de 2012
EuroSandeces
Desde que llegué al convencimiento de que España debía abandonar el euro (no la Unión Europea), y hacerlo de una forma ordenada, me he preocupado por buscar y tratar de entender los argumentos de quienes defienden con ahínco nuestra permanencia en la eurozona: el miedo al caos que podría desatarse ante tal eventualidad es el argumento más recurrido. Como si tener una tasa de paro del 25% y 5´7 millones de parados, y una prima de riesgo de 500 puntos básicos no fuera el caos….
El gran (único argumento) de quienes se oponen a nuestra salida es que nuestras deudas, ahora denominadas en euros, se dispararían astronómicamente si volviésemos a una peseta devaluada. Y el peso de la deuda nos ahogaría.
Afortunadamente, se trata de una sandez de naturaleza aritmética fácil de deshacer.
Según embanco de España, las Administraciones Públicas, por ejemplo, deben 734.961 millones de euros; mientras que nuestro PIB es de 1.073.383 millones de euros. Esto es: una deuda equivalente al 68´5% del PIB.
Supongamos que restauramos la peseta como moneda local a un tipo de cambio devaluado, por ejemplo 200 pesetas por euro (España se incorporó al euro a un tipo de cambio de 166´386 pesetas/euro).
Ahora la deuda de las Administraciones Públicas se habría multiplicado hasta suponer 734.961 * 200 = 146.992.200 millones de pesetas (147 billones de pesetas) Astronómico ¿no?... pero no olvidemos que nuestro PIB también se habrá multiplicado por 200… 1.073.383 * 200 = 214.676. 600 millones de pesetas (214 billones de pesetas). En síntesis… la deuda queda inalterada… ¡sigue suponiendo el 68´5% del PIB! Así que el esfuerzo para pagarla seguiría siendo el mismo. Sólo cambiará el color de los papelitos que utilizamos para pagarlas.
Incluso puede que ese esfuerzo se redujera: la recuperación de la autonomía monetaria permitiría inyectar liquidez a la economía y expandir la Demanda Agregada vía préstamos al Consumo. La devaluación haría más competitiva nuestras exportaciones, venderíamos más en todo el mundo y eso también impulsaría la Demanda Agregada. En síntesis, nuestro PIB podría lograr un importante impulso que absorbiese parte de la deuda, lo cuál tendría incluso efectos positivos sobre nuestra prima de riesgo. Así pasó en Argentina cuando se abandonó la Ley de Convertibilidad.
Es posible que el efecto negativo se diese en la inflación: las importaciones, especialmente de hidrocarburos, se encarecerían. Pero nuestras empresas energéticas tienen pingues beneficios: una salida planificada del euro debería implicar medidas jurídicas de control – congelación de precios temporales, sin incurrir en inflación reprimida.
Hay economistas que han examinado con atención los efectos beneficiosos de una salida a tiempo del euro. Os recomiendo la lectura de “Crisis en la Zona Euro: Perspectiva de un Impago en la Periferia y Salida de la Moneda Única Común”, publicado por la prestigiosa Revista de Economía Crítica. No se preocupen: no lo he escrito yo.
lunes, 7 de mayo de 2012
Reforma Laboral, Contenido y Expectativas
La reforma laboral provocará un importante retroceso del PIB, prolongará la situación de crisis y el elevado desempleo: al propagar un sentimiento de desconfianza y desprotección de los trabajadores contraerá el Consumo Privado y el crédito. Los resultados detallados pueden examinarse descargando el artículo "Reforma Laboral, Contenido y Expectativas".
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