viernes, 27 de julio de 2012
Lo que cuesta la democracia municipal
Contrariamente a lo que pregonan los epígonos del neo – franquismo, nuestra democracia municipal, nuestro municipalismo, es bastante económico. Barato, diría yo. Cosa distinta es que pueda reorganizarse para ser más eficiente y más justo: a eso siempre hay que estar abierto.
La derecha está aprovechando la desgarradora crisis económica para desmontar el andamiaje de nuestro sistema democrático. No contenta con las limitaciones del sistema (una Ley Electoral más propia de Alfonso XIII que del siglo XXI), y con el enorme poder obtenido en los comicios (Dios le da pan a quien no tiene dientes…); está embarcada en una campaña de descrédito en la cual la retórica del déficit público juega un papel esencial.
El mensaje es claro: los ayuntamientos son un capricho caro, sobran ayuntamientos, sobran concejales.
Pero los datos oficiales no avalan esta afirmación. Salvo que la estulticia a la obcecación nos impidan acometer un análisis serio.
Efectivamente, según los datos ofrecidos por el Ministerio de Hacienda en su Servidor de Estadísticas Territoriales, referidos a los Presupuestos de Entidades Locales de 2011, el gasto en Órganos de Gobierno municipales (el programa presupuestario en el que se contabiliza lo que cuesta la Corporación Municipal) ascendió a un exiguo 2´52% del total de gastos presupuestados (y menos aún en los Ayuntamientos de la Comunidad de Murcia, un 1´80%). Poca cosa.
Eliminar concejales no contribuye a combatir el déficit público.
Por varias razones.
En primer lugar porque el gasto en Órganos de Gobierno supone el 0´12% del PIB, mientras que el déficit público cerró 2011 n un -8´9% del PIB: ¡habría que eliminar todos los concejales y todos los alcaldes 8 veces para reducir el déficit público en un 1% del PIB! … y 75 veces para llegar al equilibrio presupuestario.
El peso en el bolsillo de los ciudadanos es bastante pequeño: mantener los Órganos de Gobierno Municipales cuesta 26 euros por habitante al año (sólo 17 en la región de Murcia). Mucho menos que el gasto de un ciudadano medio en telefonía móvil… o en gin – tonic (por no mencionar lo que cuesta una entrada a un partido de fútbol).
En segundo lugar porque si se reduce el número de concejales en las Corporaciones, los grupos políticos afectados (gracias a la Ley D´hont) serán los grupos minoritarios… que precisamente son los que menos dinero cobran al no formar parte del equipo de gobierno. En muchas ocasiones realizan su labor sin percibir ni un euro, restando tiempo a su trabajo, a su familia o a su merecido tiempo de descanso.
Por término medio, cada concejal supone un coste bruto de 15.691 euros año, incluyendo salario, dietas, … fotocopias… etc… etc…
Desde el punto de vista económico el ataque contra el municipalismo no se sostiene. Pero es que además tendría un coste incalculable en términos de calidad democrática.
Cosa distinta es que a efectos financieros las cosas se puedan organizar de otra manera. Suele haber una brecha injustificada entre los medios de los que dispone el grupo político gobernante y los grupos de la oposición, lo cual casa mal con las tareas de control democráticos que estos tienen encomendados. Y también hay desigualdades poco tolerables entre las grandes ciudades y los pequeños municipios, como la hay entre poblaciones agrícolas y poblaciones más ricas.
En síntesis: nuestra democracia municipal será mejorable, pero desde luego es muy económica. Que se busquen otra excusa para expoliarnos este retazo de nuestra maltrecha democracia.
Lo que cuesta la democracia municipal
Contrariamente a lo que pregonan los epígonos del neo – franquismo, nuestra democracia municipal, nuestro municipalismo, es bastante económico. Barato, diría yo. Cosa distinta es que pueda reorganizarse para ser más eficiente y más justo: a eso siempre hay que estar abierto.
La derecha está aprovechando la desgarradora crisis económica para desmontar el andamiaje de nuestro sistema democrático. No contenta con las limitaciones del sistema (una Ley Electoral más propia de Alfonso XIII que del siglo XXI), y con el enorme poder obtenido en los comicios (Dios le da pan a quien no tiene dientes…); está embarcada en una campaña de descrédito en la cual la retórica del déficit público juega un papel esencial.
El mensaje es claro: los ayuntamientos son un capricho caro, sobran ayuntamientos, sobran concejales.
Pero los datos oficiales no avalan esta afirmación. Salvo que la estulticia a la obcecación nos impidan acometer un análisis serio.
Efectivamente, según los datos ofrecidos por el Ministerio de Hacienda en su Servidor de Estadísticas Territoriales, referidos a los Presupuestos de Entidades Locales de 2011, el gasto en Órganos de Gobierno municipales (el programa presupuestario en el que se contabiliza lo que cuesta la Corporación Municipal) ascendió a un exiguo 2´52% del total de gastos presupuestados (y menos aún en los Ayuntamientos de la Comunidad de Murcia, un 1´80%). Poca cosa.
Eliminar concejales no contribuye a combatir el déficit público.
Por varias razones.
En primer lugar porque el gasto en Órganos de Gobierno supone el 0´12% del PIB, mientras que el déficit público cerró 2011 n un -8´9% del PIB: ¡habría que eliminar todos los concejales y todos los alcaldes 8 veces para reducir el déficit público en un 1% del PIB! … y 75 veces para llegar al equilibrio presupuestario.
El peso en el bolsillo de los ciudadanos es bastante pequeño: mantener los Órganos de Gobierno Municipales cuesta 26 euros por habitante al año (sólo 17 en la región de Murcia). Mucho menos que el gasto de un ciudadano medio en telefonía móvil… o en gin – tonic (por no mencionar lo que cuesta una entrada a un partido de fútbol).
En segundo lugar porque si se reduce el número de concejales en las Corporaciones, los grupos políticos afectados (gracias a la Ley D´hont) serán los grupos minoritarios… que precisamente son los que menos dinero cobran al no formar parte del equipo de gobierno. En muchas ocasiones realizan su labor sin percibir ni un euro, restando tiempo a su trabajo, a su familia o a su merecido tiempo de descanso.
Por término medio, cada concejal supone un coste bruto de 15.691 euros año, incluyendo salario, dietas, … fotocopias… etc… etc…
Desde el punto de vista económico el ataque contra el municipalismo no se sostiene. Pero es que además tendría un coste incalculable en términos de calidad democrática.
Cosa distinta es que a efectos financieros las cosas se puedan organizar de otra manera. Suele haber una brecha injustificada entre los medios de los que dispone el grupo político gobernante y los grupos de la oposición, lo cual casa mal con las tareas de control democráticos que estos tienen encomendados. Y también hay desigualdades poco tolerables entre las grandes ciudades y los pequeños municipios, como la hay entre poblaciones agrícolas y poblaciones más ricas.
En síntesis: nuestra democracia municipal será mejorable, pero desde luego es muy económica. Que se busquen otra excusa para expoliarnos este retazo de nuestra maltrecha democracia.
jueves, 26 de julio de 2012
YO COMÍ TERNERA
Aunque no se haya parado a pensarlo, la dieta es una de las víctimas más inmediatas de la actual crisis económica. Efectivamente, nuestros hábitos alimentarios han sufrido un duro golpe a causa de la caída de renta experimentada por los ciudadanos. Y, al margen de lo frívolo que nos pueda parecer el placer de comer, lo cierto es que la alimentación afecta a la salud física y mental de nuestra población.
Los datos que se van publicando sobre las condiciones de vida en España así parecen confírmalo.
La “Encuesta de Presupuestos Familiares” elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) ofrece algunos muy interesantes.
El PIB per cápita, a precios constantes, cayó un – 3´9% entre los años 2006 y 2010. Ese empobrecimiento tuvo sus consecuencias en el gasto de las familias: crece el consumo de alimentos de bajo nivel, sucedáneos y sustitutivos de alimentos de calidad (grasa que quita el hambre pero no alimenta bien); cae el consumo de carne y pescado, y en general productos frescos con alto poder nutritivo.
Así, crecen el consumo de ¡agua del grifo! (+47%), de mantequilla y margarina (+33%), la mermelada y los lácteos (+27%), los derivados de la patata (+18%) y los despojos y casquería (+18%), pescado congelado (+9%), pasta (+6´4%) o pan (+1´3%).
Por el contrario caen dramáticamente los consumos de leche (-22%), pescado fresco (-20%), carne de buey – vaca – ternera (-20%), carne de cordero (-15%), legumbres y hortalizas (-6%), manzanas (-6%), aceite de oliva (-3%) o carne de cerdo (-2%).
Es un resultado previsible. En Economía distinguimos entre “bienes normales” y “bienes inferiores”. Bienes normales son aquellos cuyo consumo crece cuando crece la renta del consumidor (la inmensa mayoría de bienes y servicios que le rodean); bienes inferiores son aquellos cuyo consumo decrece cuando sube la renta (sucedáneos, bienes de calidad inferior, etc). Y al contrario: en épocas de crisis como la actual el consumo de bienes normales desciende, mientras el de los bienes inferiores aumenta. Una de las pocas predicciones económicas que se cumple a rajatabla.
La crisis no sólo provoca desempleo, desahucios o estrés: también provoca un deterioro significativo de nuestros hábitos alimentarios. Sustituimos unos alimentos por otros peores, más ricos en grasas malsanas o sucedáneos que carecen de las propiedades nutricionales (vitaminas, etc) de los originales. Resulta bastante triste comprobar que el consumo de aceite de oliva desciende en el principal productor mundial de este producto. Y por supuesto hemos potenciado el consumo de agua del grifo… que tampoco es gratis, en demérito, de bebidas como el agua natural. La ternera, el cordero van camino de convertirse en piezas de museo: algún día, de visita con nuestros nietos, les diremos… “una vez comí de eso”.
Vamos camino de convertirnos en un país de posguerra. Menú del día: agua del grifo y macarrones “sin ná”… y eso en el país que presume de innovación gastronómica, de arrebatar a los afamados cocineros franceses sus estrellas Michelín. Acabaremos como en el Siglo de Oro: esparciendo migas de pan por la camisa para aparentar que hemos comido algo, mientras caminamos altaneros y orgullosos al próximo mitin del Sr Rajoy o aplaudimos hasta sangrar las épicas victorias de nuestros futbolistas.
martes, 24 de julio de 2012
¿Hay economistas rojos?
Recordando la pasada campaña electoral me viene a la mente esa pregunta que de forma recurrente me hacía la gente en los pueblos que tuve ocasión de visitar. Sí, claro que hay economistas rojos… y economistas gays… y economistas testigos de Jehová…
Si nos referimos a los grandes pensadores de la Economía, rojos ha habido (con diversas tonalidades) antes y después de Marx: curiosamente, mientras Stalin fusilaba a los economistas marxistas rusos, a la gente de la generación de Lenin, en Gran Bretaña y Estados unidos florecían corrientes de pensamiento nítidamente marxistas y otras que, no siéndolo, empatizaban con aquella. Así tenemos a los economistas marxistas, a los economistas radicales, aun sector importante de economistas institucionalistas, los post – keynesianos, etc., etc.
Si no referimos a economistas pedestres y domésticos (que no domesticados) como yo mismo, también los hay. Aunque bien pensado yo era rojo mucho antes de entrar en la Facultad, de lo contrario, hoy no estaría escribiendo cosas como estas. Y ello por varias razones.
En primer lugar los planes de estudio universitarios privilegian descaradamente no ya la defensa del capitalismo, sino la ideología neo – liberal. Se trata de un tipo de formación con grandes dosis de conocimiento metafísico, acientífico, plagado de mentiras y estupideces, que conduce al estudiante a una situación de “pensamiento cero”. Los manuales de Economía suelen ser catecismos que hay que aprender de memoria sin más narices si uno aspira a aprobar. No es de extrañar que la mayoría de mis compañeros no entiendan que está sucediendo en la crisis actual o que se limiten a balbucear algunos slogans elementales contra el déficit público.
En segundo lugar, los economistas son víctimas de trabajos alienantes, poco creativos, que les alejan de la actividad científica hasta convertirlos en simples técnicos. Casi todos los economistas que logran un empleo (el Sr. Urdangarín es una excepción: cobra 1´5 millones de euros anuales en Telefónica aunque nunca terminó la Licenciatura) se dedica a contabilidad, auditoría o marketing. Son trabajos duros, aburridos en los que no hay mucho margen para opinar.
Y en tercer lugar, los economistas somos víctimas (y muchas veces victimarios) de los valores del sistema. Logrado un empleo en una empresa importante, una licenciatura te puede permitir progresar hacia puesto mucho mejor remunerado: pertenecer a un sindicato, a un partido político no burgués o expresar abiertamente opiniones críticas o solidarias ponen fin de inmediato a cualquier expectativa de ascenso. De inmediato: el gerente no quiere al lado un rojo, quiere un funcionario eficaz en la defensa de los intereses de la empresa (del empresario, diría yo). El gerente no quiere al lado a un economista que se solidarice con los trabajadores (el economista no es un trabajador, es un empleado). El gerente paga para que el economista sea el guardaespaldas que justifique con números cada una de sus decisiones, especialmente las lesivas para los derechos de los trabajadores.
Y por estas y otras razones los economistas o son abiertamente de derechas o son abiertamente sordo – mudos: un caso típico de pragmatismo autista.
Pero haberlos… los hay. Y podemos encontrar cada vez más experiencias en este sentido: grupos de investigación, o revistas como la “Revista de Economía Crítica”, o web como “Economía crítica y Crítica de la economía” que acoge en su seno otras formas de pensar la economía.
lunes, 16 de julio de 2012
viernes, 13 de julio de 2012
La Estafa de la CAM y el Canje del Banco de Sabadell
Numerosos amigos me preguntan qué hacer frente al canje de productos de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) ofrecido por Banco de Sabadell y que vence el próximo 27 de julio. Sinceramente: no estoy en condiciones de ofrecerles una respuesta definitiva porque hay factores estratégicos, de naturaleza jurídica, que escapan a mi competencia profesional. Creo, sin embargo, que puede serles útil tener en cuenta los siguientes elementos.
Las personas que han sido estafadas al querer contratar un depósito a plazo fijo, lo han sido con alguno de los siguientes productos financieros: cuotas participativas, obligaciones subordinadas o participaciones preferentes.
Vayamos por partes.
Los poseedores de “cuotas participativas” son oficialmente co – propietarios de la CAM y ésta, a su vez, era propietaria única del Banco CAM hasta que en diciembre de 2011 se produjo su adquisición por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) y su posterior venta a Banco de Sabadell.
Con esa operación (llamada “operación acordeón” en la jerga contable) la CAM fue excluida (expropiada sin indemnización) de la propiedad de Banco CAM. De ese modo los poseedores de “cuotas participativas” siguen siendo co – propietarios de la CAM, es decir, de algo que ya no vale casi nada. Básicamente este tipo de inversores lo han perdido TODO: de hecho ni siquiera entran en el plan de canje propuesto por el Banco de Sabadell. La única forma de recuperar su dinero sería mediante una decisión política o mediante un proceso judicial en el que se impugne alguno de los pasos que desembocaron en la venta de Banco CAM a Banco Sabadell.
Yo estoy convencido de que el proceso está lleno de irregularidades, pero la solución judicial sería muy lenta y cara (supongo); salvo que se lograra presionar a quienes cometieron esas irregularidades para lograr un acuerdo de indemnización extra – judicial. En términos sencillos: o pagan Uds. o se van a ver como Rodrigo Rato. Se puede presionar con la presentación de una denuncia para la inhabilitación de determinados sujetos para el ejercicio de la profesión de banquero o, llegando al extremo, querellarse y pedir incluso pena de prisión. Debería presionarse a los directivos de Banco de Sabadell: en nuestra opinión, han comprado uds mercancía robada.
¿Qué irregularidades son esas? Varias y realizadas por distintos sujetos.
Me refiero, por ejemplo, a la negativa de la CAM a formar un “sindicato de cuotapartícipes”, competencia potestativa de su Asamblea General, y que hubiera permitido a estos inversores defender sus intereses ante la Caja. Me refiero a la falta de control ejercida por los miembros de la Comisión de Control de la Caja, lo que ha valido a sus miembros la apertura de un expediente por parte del Banco de España. Me refiero al acuerdo de la CAM por el que se renuncia al ejercicio del derecho de suscripción preferente ante la “operación acordeón” realizada por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). Y me refiero a la valoración contable que se hace de Banco CAM a efectos de su venta a Banco de Sabadell por 1 €: creo que las cuentas están manipuladas para facilitar la exclusión de la CAM y la venta posterior.
Y por su puesto me refiero también al proceso de comercialización de estos activos entre la clientela de la CAM.
Son elementos cuya eficacia en un procedimiento judicial yo no estoy en condiciones de valorar pero que objetivamente está ahí. Además creo que en este caso tanto las autoridades (Banco de España, FROB, FGD) como el Banco de Sabadell han procedido con escasa generosidad e inteligencia: son 50 millones de cuotas participativas, que con una valoración de 6 € cada una, suman un total de 300 millones de euros; una cifra ridícula si tenemos en cuenta los miles de millones de euros que el FROB y el FGD han inyectado en el sector bancario. Con ese dinero podría satisfacerse las pretensiones de un colectivo de cuotaparcícipes muy elevado: se estima en 50.000 ciudadanos.
En otro grupo distinto están los poseedores de “obligaciones subordinadas” y “participaciones preferentes” emitidas por la CAM. Ellos no eran co – propietarios sino acreedores de la CAM. Al ser traspasado el negocio financiero de la CAM a Banco CAM, se convirtieron en acreedores de este último. Cuando el Banco de Sabadell adquiere Banco CAM, adquiere todo su patrimonio (su activo y su pasivo), por lo que ahora son acreedores de Banco de Sabadell. (Salvo que haya algún pacto secreto FGD – Banco Sabadell al respecto).
El Banco de Sabadell ha realizado una oferta de canje para compensar a los poseedores de “participaciones” y “obligaciones”. Y ahora muchos clientes tienen que decidir antes del 27 de julio si acuden o no al canje.
La oferta del Banco de Sabadell es la siguiente: les paga el valor nominal del producto y el cliente se obliga automáticamente a reinvertir todo ese dinero en comprar acciones de Banco de Sabadell a un precio no inferior a 2´30 € la acción. Es decir: el cliente no va a ver ni va a tocar dinero alguno.
A partir de ahí el cliente tiene varias posibilidades.
Puede vender las acciones al día siguiente. Hoy cotizaban a 1´422 €: perderían automáticamente el 38% de lo invertido… aunque conseguirían dinero fresco. Nos han vendido las acciones muy caras (2´3 €) y nos vemos obligados a revenderlas muy baratas (1´422). Así un cliente que, por ejemplo, fue estafado al invertir 10.000 euros en la CAM recuperaría 6.182 €, y habría perdido para siempre los 3.818 € restantes.
La pérdida será mayor aún al 38% si el cliente adquirió el producto por encima del valor nominal.
También es verdad que la Bolsa es un casino y pudiera ser que las acciones de Banco de Sabadell se disparasen después del 27 de julio por encima de 2´30. Técnicamente es posible. Pero no creo que suceda dado el lamentable estado de la economía española.
Otra alternativa ofrecida por Banco de Sabadell es que ud se comprometa a mantener sin vender esas acciones durante 4 años. En ese caso el Banco le abona, esta vez sí en efectivo, un 1´5% trimestral sobre el valor nominal (un 6% anual). Puede vender las acciones en cualquier momento y entonces perdería, obviamente, el derecho a percibir es porcentaje.
Repito, la Bolsa es un casino: puede ud mantener esas acciones en su poder y a lo mejor dentro de un año cotiza a 3 € o a 5 € y habría ganado mucho dinero.
Por supuesto, aunque en la información oficial no se dice nada al respecto, me temo que con el canje se obligará a los clientes a firmar un documento por el que renuncian a cualquier derecho de reclamación posterior.
¿Y qué pasa con los que no vayan al canje?
Seguirían siendo acreedores subordinados de Banco de Sabadell hasta que este decida amortizar los (puede hacerlo en cualquier momento pasados 5 años desde la emisión). Y teóricamente el Banco debe cumplir con ellos las obligaciones de pago de intereses que contrajo la CAM al emitir esos productos. El problema es que si Ud quiere recuperar el dinero invertido lo va a tener muy difícil: al ser productos perpetuos tiene que tratar de venderlas en algún mercado, como si fueran acciones. Concretamente se negocian en el mercado AIAF pero a día de hoy carecen de liquidez.
También existe el riesgo de que en la próxima reforma financiera, el Gobierno autorice la amortización de este tipo de productos con una quita importante, a petición de la Unión Europea como condición para aprobar el rescate bancario. Si la quita es importante podría Ud perder incluso más que si acepta el canje ahora.
La decisión de acudir al canje es difícil porque el problema de fondo sigue sin resolverse: a Ud le estafaron al colocarle estos productos; no debería verse ahora en la tesitura de decidir si canjea o no canjea. Y eso, como antes he dicho, solo tiene o una solución política (presionar colectivamente para que el Gobierno indemnice) y/o presión judicial.
Los banqueros tienen mucho dinero, y mucho poder. Pero también tienen sus miedos: miedo a perder el prestigio, miedo a ser inhabilitados, miedo a la cárcel. Les aconsejo que se organicen colectivamente para presionar en esa dirección.
viernes, 6 de julio de 2012
En MOLINA con los ESTAFADOS POR LA CAJA DE AHORROS DEL MEDITERRÁNEO
Ayer 6 de julio, en los salones del Centro Las BALSAS, de MOLINA DE SEGURA, tuvo lugar un acto convocado por los compañeros y amigos de IZQUIERDA UNIDA, que tuvo por objeto asesorar a los ciudadanos estafados por la CAM con CUOTAS PARTICIPATIVAS y PARTICIPACIONES PREFERENTES.
El acto, muy concurrido (como se aprecia en la foto), estuvo presidido por nuestro Concejal Francisco Antonio Vicente Martínez. Y en él tuve la oportunidad de participar en calidad de economista acompañando a Víctor Baeta, presidente de la asociación de afectados.
Tuvimos la ocasión de analizar y comparar experiencias para hacer frente esta verdadera estafa que ahora el Banco de Sabadell (que ha fagocitado impúdicamente a la centenaria CAM) quiere acallar con cuatro perras.
La actitud mayoritaria de los molinenses fue la indignación, frente a la CAM y frente al Sabadell, por el trato que les ha dado a estas personas que han logrado reunir unos magros ahorros tras años de trabajo duro y privaciones.
Izquierda Unida lo tiene claro: estamos con esta gente, no con los bancos.
Una de las propuetas más interesantes de nuestro Concejal fue la preentación d euna moción urgente en el Ayuntamieto para que el pleno presione a los bancos en favor de una solución más equilibrada para los trabajadores estafados.
Por mi parte estoy trabajando en la redación de un documento para explicar con claridad quién ha robado qué. Creo que hay muchas irregularaidades no solo en la comercialización de estos verdaeros "activos tóxicos" ino también en la adjudicación y absorción de la CAM por el Banco de Sabadell. Un saludo.
P.D.: tengo a vuestra disposición un primer borrador denominado "El Des- Gobierno de la CAM" a disposición de quien me la solicite,
lunes, 2 de julio de 2012
Gracias Mariano pero...
El Sr. Rajoy ha regresado exultante del último Consejo Europeo celebrado los días 28 y 29 de junio en Bruselas: según la versión oficial (“oficialista”) la Sra. Merkel habría entrado en razón y se habría plegado a las pretensiones españolas de recapitalizar directamente la banca sin necesidad de imponer planes de ajuste (… como si no llevásemos a nuestras espaldas bastantes ajuste ya desde 2010).
Se desató la euforia: tras la cumbre, la Bolsa española subió un 5´6% en un solo día y la prima de riesgo se relajó por debajo de los 480 puntos básicos, como indicando que los “mercados”, el todo poderoso Sanedrín de nuestra economía, por fin perdonan los pecados de España. No podemos ser tan optimistas… básicamente porque todo esto ya lo hemos visto antes. Desde que en mayo de 2010 los sucesivos gobiernos se embarcaron en el proceso de “de – construcción” de nuestro incipiente “Estado de Bienestar”, promoviendo recortes presupuestarios y reformas lesivas para los trabajadores con la intención de lograr la anuencia de los mercados; la secuencia ha sido siempre la misma: durante unos días los mercados aplauden… las bolsas suben… la prima de riesgo cae… y pasada la euforia inicial todas las variables vuelven a tornarse empecinadamente negativas, de forma que la tendencia, año tras año, sigue siendo negativa. Así ha sido desde 2010 hasta hoy, y no parece que las cosas vayan a ser distintas en esta ocasión. Si 2010 se iniciaba con una tasa de paro del 20%, hoy registra un 24´4%. Entonces la prima de riesgo era del 0´62%: hoy alcanza el 4´95%. Y el IBEX – 35, indicador clave de la evolución de la Bolsa, ha perdido un 42% de su valor desde comienzos de 2010. Reformas y más reformas, recortes y más recortes ¿El premio?: todos los indicadores han empeorado. ¿Y todo esto por qué? En primer lugar porque la lógica que sustenta la acción del Gobierno (de este y del anterior) está equivocada: no es verdad que dando más dinero a la banca, la banca inyecte más crédito a la economía. Los datos lo demuestran: en términos nominales el crédito a familias y hogares comenzó a desacelerarse en 2007 y hoy cae un -2´1%. Si descontamos la inflación esto implica que en términos de poder adquisitivo, cae a un ritmo del -4%: con menos crédito cae necesariamente la producción de bienes y servicios. Y esto a pesar de que el sistema financiero español ha recibido importantes inyecciones de dinero barato (al 1%) procedentes al BCE, inyecciones que no paran de crecer y que en mayo de 2012 alcanzaban ya 287.813 millones de euros, equivalente al 83% de todo lo que el BCE ha inyectado al conjunto de la eurozona. ¿Qué hacen los bancos españoles con ese dinero? ¿Prestarlo? No: especular en los mercados financieros o atesorarlo hasta que lleguen “tiempos mejores” en que todos seamos solventes… dignos de crédito… y volver a prestar… “tiempos mejores” que no llegarán mientras la banca se empecine en ese comportamiento irracional. En segundo lugar, porque no sabemos en realidad cuánto dinero necesita la banca: en los “stress test” de julio de 2010 se decía que la banca española era plenamente solvente (quizá la más solvente del mundo) gracias a la “estricta regulación contable” que le imponía el Banco de España; un año después el propio Banco de España y el FROB cifraban en 15.100 millones de euros las necesidades de saneamiento… y ahora los estudios efectuados por las consultoras Roland Berger y Oliver Wyman los elevan a 62.000 millones (una maldad: yo podría haber realizado ese mismo cálculo y con la misma escasa fiabilidad por menos de los 2 millones de euros que ellos cobraron). Pero este kafkiano periplo contable no ha llegado a su fin: al cabo de dos días se anunciaba que Bankia tenía un agujero oculto de 13.635 millones de euros (aparte de los 19.000 millones que han solicitado al FROB)…. ¿habrán tenido en cuenta ese dato Berger y Wyman en sus cálculos o hay que sumárselos a los 62.000 millones que ellos han estimado? Yo no lo sé. No creo que ese sea un buen antecedente para generar la tan cacareada confianza. En tercer lugar, y más importante si cabe que todo lo anterior, nuestra economía está profundamente herida y las reformas acometidas, especialmente la laboral y la presupuestaria la están hundiendo aún más, socavando sus cimientos como el aire salino del mar devora las construcciones costeras (nuestras industrias trabajan al 72% de su capacidad). Tal y como ya anunciamos, la reforma laboral nos ha precarizado a todos: al abaratar y facilitar administrativamente el despido, hoy todos los ciudadanos hemos descendido varios escalones en la valoración de solvencia que hacen los bancos cuando se les solicita un crédito, con lo cual el crédito al Consumo (Privado y Público) sigue comprimiéndose. Antes lo hemos dicho: el crédito en España, en términos reales, está cayendo a un ritmo del -4%. A su vez, la Ley de Estabilidad Presupuestaria, al amordazar la capacidad de gasto de las Administraciones Públicas ha impreso un sesgo netamente contractivo a todos los presupuestos (locales, autonómicos, estatales), deprimiendo el Consumo y la Inversión Públicas. Así el Consumo Privado ha caído un -0´6% en el primer trimestre de 2012, cuando hace un año crecía al menos un leve +0´4%; el Consumo Público (gasto corriente de las Administraciones Públicas) cae un -5´2% frente al +0´6% de cimientazos de 2011, y la Inversión un -8´2%. Conclusión: las reformas contraen la Demanda Agregada y a consecuencia de ello el PIB se desacelera cada vez con más intensidad. De hecho ha descendido un -0´4% en el primer trimestre de 2012, frente al +0´3% del trimestre precedente. Son datos pésimos que dejan bien claro que la economía española desciende a ritmos forzados hacia los infiernos del estancamiento y el paro masivo prolongados en el tiempo. ¿Y la confianza de los mercados? Por los suelos. Según los últimos datos de la Balanza de Pagos difundidos por el Banco de España, acumulamos ya diez meses seguidos de fuga de capitales: los poseedores de activos financieros los están vendiendo y transfiriendo su dinero al exterior, ni más ni menos que 217.741 millones de euros de sangría desde julio de 2011. Obviamente eso incluye toda la etapa de gobierno del Sr. Rajoy, el hombre que restauraría la confianza llegado a La Moncloa: “Toma el dinero y corre”… como en la película de Woody Allen. En otras palabras: “Gracias Mariano por los servicios prestados pero nos vamos con las perras a otra parte”. Así que en los próximos días volveremos a ver como la Bolsa se hunde y la prima de riesgo sigue su carrera ascendente. Probablemente los bancos recibirán el dinero prometido… y volverán a atesorarlo: no tienen incentivo alguno para prestar y los ciudadanos de a pie no veremos ni un duro. El crédito se endurecerá aún más y nuestro PIB seguirá cayendo. No olviden que los especuladores son como los tiburones: son poco dados a conceder treguas cuando huelen una presa débil… y la debilidad de nuestro PIB (más que nuestro nivel de déficit o endeudamiento) es como la sangre de un pececillo herido en medio del océano… atrae a los depredadores a muchos kilómetros de distancia. Necesitamos crecer y tenemos recursos para ello: nos falla un papelito de colores llamado “euro”. O salimos del euro o rediseñamos el BCE: no hay otra solución. Mientras tanto háganme caso. Ya lo advertí en textos anteriores: busquen la oficina de Cáritas más cercana… nos hará falta porque esto va para largo. Allí nos vemos: usted, yo y Emilio Botín. Es broma: sólo usted y yo.
[Más información puede encontrarse en los siguientes artículos:"El Rescate de España: del Ajuste Diferido a Bankia"; "Crisis y Reforma de las Cajas de Ahorros en España", "La Reforma Laboral en España, Contenido y Expectativas", "El Rescate de España: Del Ajuste Diferido a Bankia"]
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