lunes, 4 de marzo de 2013

LA CENICIENTA

Hace unos días se cumplieron setenta y cuatro años de la muerte en el exilio de ANTONIO MACHADO, probablemente el mejor poeta español de todos los tiempos. Como era de esperar, el vendaval de corrupción y el desprecio endémico por la cultura han hecho que, una vez más, este país olvide fecha tan señalada. En Francia, los grandes hombres de la cultura están enterrados en el Pateón de París, en España o emigran , o se exilian... o mueren sin un duro en el bolsillo. Y mientras, el peor español del siglo XX perpetúa su siniestra memoria en ese monumento a la ignominia que es "El Valle de los Caídos".

Ahora que la enseñanza pública está siendo destruida, conviene recordar que Machado era profesor de instituto. Su mote (todo profesor que se precie tiene al menos uno) era "La Cenicienta": fumador empedernido dejaba un rastro de ceniza por las aulas en las que impartía sus clases, su "torpe aliño indumentario" también destacaba por las manchas de ceniza, y casi siempre llevaba algún cigarrillo apagado en los bosillos de su chaqueta. Nadie es perfecto, pero lo admiramos y lo recordamos.




1 comentario:

Laura Abella dijo...

Siempre hay que recordar a Machado y que lástima que siga indignamente enterrado donde está. Lo comparto en Twitter, un saludo.