“TERGIVERSAR
A MARX. UNA CONFERENCIA DEL PROFESOR RALLO”
Dr.
José Francisco Bellod Redondo
bellodredondo@yahoo.com
https://orcid.org/0000-0002-3025-8403
versión:
15 de octubre de 2025
Resumen:
en este artículo analizamos un caso concreto de difusión de
propaganda libertaria y antimarxista, la conferencia “El Concepto
de Libertad en Marx”, del prestigioso profesor Juan Ramón Rallo.
Demostramos cómo manipula el sentido de los textos de autores
clásicos para dar soporte científico a un discurso preconcebido en
el que ofrece una falsa imagen de Marx como enemigo de las libertades
y causante de los horrores del estalinismo.
Palabras
clave: libertarismo, anticomunismo, influencers científicos.
Abstract:
In this article, we analyze a specific case of the dissemination of
libertarian and anti-Marxist propaganda: the lecture "The
Concept of Freedom in Marx" by the prestigious professor Juan
Ramón Rallo. We demonstrate how he manipulates the meaning of texts
by classical authors to provide scientific support for a preconceived
discourse that presents a false image of Marx as an enemy of
liberties and the cause of the horrors of Stalinism.
Keywords:
libertarianism, anti-communism, scientific influencers.
1.-
Introducción.
Karl
Marx debe de ser muy probablemente uno de los intelectuales más
vituperados de la historia: su vida personal, su trayectoria política
y su legado intelectual han sido objeto de una metódica
deconstrucción negativa por parte de sus oponentes. A la egregia
cofradía de deconstructores ha venido a sumarse recientemente el
profesor Juan Ramón Rallo, prestigioso economista que ha alcanzado
un notable posicionamiento mediático como youtuber neoliberal
gracias a la proyección lograda años atrás en los medios como
tertuliano contra-partenaire de figuras progresistas como
Alberto Garzón o Pablo Iglesias a raíz de la eclosión del
movimiento 15-m.
La
intervención que nos ocupa aquí es la conferencia impartida por el
profesor Rallo con el título “El Concepto de Libertad en Marx”
y que tuvo lugar en la sede madrileña de la Universidad Francisco
Marroquín, en junio de 2022, con ocasión del 50 aniversario de esta
institución conocida por su dedicación a la promoción del
libertarismo.
La
posibilidad de distribuir una conferencia en las redes sociales,
permite que tenga una audiencia notoriamente superior a la que
lograría en el limitado espacio de un aula universitaria. Y desde
luego tiene un mayor impacto que si el mismo mensaje se difunde en
una revista científica, por muy prestigiosa que esta sea. Como
advierten Buitrago y Torres Ortiz (2022 a, b), hoy las redes sociales
ya no son un medio desdeñable para la distribución de contenidos
genuinamente científicos y académicos,
si bien como indican Oliva Gordillo, Zahara y Caffarel Rodríguez
(2024) lo habitual entre los influencers dedicados a la divulgación
científica es ofrecer contenidos con poca base empírica, dirigida a
seguidores no especialistas y en los que predominan los dedicados a
Ciencias de la Salud.
Claro
está que no todo lo que se presenta ante la audiencia como un
producto científico o académico, ni siquiera a nivel de
divulgación, es tal. Porque es el contenido más que el canal de
distribución, lo que determina la verdadera naturaleza de lo que se
comunica a una audiencia. Y en el caso de la interesante conferencia
del profesor Rallo a la que dedicamos estas líneas, hay evidencias
suficientes de que lo que se ofrece como un aparente ejercicio de
divulgación científica es en realidad un ejercicio de
tergiversación propagandística. Un ejercicio de manipulación,
recurriendo a las técnicas sobradamente conocidas y que podemos
encontrar referidas en los textos de Eagleton (1997), Thompson (1993)
o Van Dijk (2006). ¿El objetivo?: contribuir a alimentar la tesis,
nada nueva, de “Marx liberticida”.
El
objetivo de este artículo es identificar las manipulaciones
empleadas por el profesor Rallo en su discurso para desvirtuar el
sentido original de los textos de Marx y Engels, sirviéndose de
ellos para difundir ante el auditorio (real y virtual) la falsa
imagen de “Marx, liberticida”.
El
método que seguiremos consiste en presentar y comentar las partes de
la conferencia del Profesor Rallo que, a nuestro entender, mejor
ilustran el tratamiento desvirtuado para la construcción de la
imagen de “Marx liberticida”: ofreceremos los textos originales
aportados por el profesor Rallo y sus comentarios. La conferencia
tiene un duración total de 58’40’’.
Nuestra
respuesta a la lectura que hace el profesor Rallo se basa no sólo en
la propia conferencia sino en la consulta de la literatura existente
sobre el tratamiento que Marx da a las libertades y al
constitucionalismo, tanto en su crítica del derecho burgués como en
sus escritos acerca de la futura sociedad comunista. Dicha literatura
es ingente, desbordante, y no para de crecer debido al interés que
despierta entre los especialistas.
2.-
Organización y Método de la Conferencia.
En
la conferencia que nos ocupa, el profesor Rallo se presenta a sí
mismo ante la audiencia como el especialista que va a proceder de la
forma más neutral posible a realizar una exégesis de los textos de
Marx con el objetivo de confirmar una hipótesis muy precisa: que las
monstruosidades del estalinismo hunden sus raíces en el concepto de
libertad manejado por Marx, concepto antitético al que manejan los
libertarios. El estalinismo no sería una desviación del pensamiento
marxista original sino que éste, por basarse en una idea fallida (no
libertaria) de libertad, necesariamente ha de conducir a la
dictadura.
Literalmente
el profesor Rallo afirma:
“Hay
muchos que sostienen que la praxis marxista tal como fue desarrollada
por el leninismo o el estalinismo eran desviaciones que no tienen por
qué seguirse estrictamente de lo que Marx escribió y que son
incluso perversiones o corrupciones del espíritu humanista que podía
haber en los textos de Marx, o en todo caso del espíritu científico
que nada tenía que ver con las implicaciones totalitarias con las
que se terminó desplegando en los países en los que se aplicó el
llamado socialismo real. Bueno vamos a ver en qué medida esto es
cierto o si puede haber un hilo de continuidad entre el pensamiento
original de Marx y las prácticas que posteriormente se
desarrollaron”. Rallo (1’04’’-1’32’’)
“Otro
objetivo de la charla es comprobar cómo cuando adoptamos
precisamente un significado, un contenido de libertad que no tiene
nada o demasiado que ver con el significado de la libertad que le
damos los liberales, se siguen consecuencias o implicaciones y
prácticas que terminan siendo monstruosas”. Rallo (2’22’’-2’44’’)
Anuncia
que va a proceder a la lectura de una selección de textos de Marx,
comentándolos mínimamente, para que sea el propio autor el que
arroje luz sobre su concepto de libertad. Se trata de que el propio
Marx hable a través de sus textos. Es decir, nos anuncia un
ejercicio de exégesis.
En
el vídeo de la conferencia, a medida que el profesor Rallo va
realizando su disertación, se proyectan en pantalla los textos en
inglés de 35 extractos de 18 fuentes: 10 textos de Marx, 5 de
Engels, 2 de Marx y Engels y 1 de Lukács. En la tabla 1 pueden
encontrarse los textos citados ordenados cronológicamente.
“¿Cómo
voy a estructurar la charla? Me disculparéis pero va a ser una
charla plagada de citas de Marx para que no haya lugar a posibles
sesgos o malas interpretaciones: por mi parte voy a leer simplemente
a Marx o voy a leer estructuradamente, eso sí, las ideas de Marx que
conducen a su idea de libertad. Espero que no se os haga muy muy
soporífero tanta lectura de los textos. Por mi parte simplemente os
voy a proporcionar una estructura, una guía que conduzca o que
hilvanen en los distintos textos que voy a leer de Marx, voy a
clarificar el significado de algunas citas y en algún momento haré
algún comentario al margen pero ni siquiera voy a entrar a criticar
el fondo o las premisas sobre las que se basa Marx”. Rallo
(3’00’’-3’47’’)
Ya
podemos adelantar que, contrariamente a lo que se nos anuncia, el
profesor Rallo no va a limitarse a “proporcionar una estructura”
o “leer simplemente a Marx” sino que va a aprovecharse de sus
textos para proyectar su propio y extenso discurso. Los textos de
Marx y Engels son utilizados por el profesor Rallo para legitimar un
discurso construido a partir de ideas preconcebidas: el discurso no
nace de los textos sino que los textos se recortan espuriamente para
legitimar el discurso.
Antes
de continuar cabe hacer tres consideraciones metodológicas.
La
primera es si, tratándose de Karl Marx, un personaje que combinó la
acción política con la actividad intelectual y que de hecho
reivindicó la necesidad de que teoría y praxis fueran de la mano,
un ejercicio de exégesis es suficientemente revelador de sus ideas:
la persecución de la que fue objeto en Prusia, Francia, Bélgica por
su lucha contra gobiernos absolutistas; el exilio (provocado por su
ejercicio y defensa de la libertad de expresión, de la prensa
libre), y ejercicio y defensa de la libertad de asociación (creación
de la Asociación Internacional de los Trabajadores, La
Internacional), su labor como periodista… todo eso ¿no da
testimonio del compromiso de Marx con la Libertad? Y la trayectoria
política y profesional de Marx ¿no son elementos a tener en cuenta
para ayudar a interpretar correctamente sus textos?
La
segunda precisión se refiere a la ingente obra de Marx. Las
exégesis resultan ejercicios complejos. Requieren la selección de
textos pertinentes, esto es, que guarden relación con la materia que
se trate de estudiar. No es una tarea menor probablemente con ningún
autor de calado y menos aún con Marx, cuyas obras completas van ya
por los 67 volúmenes y se espera que alcancen los 114 en el proyecto
Marx Engels Gesamtausgabe (MEGA). ¿Qué de entre esos 67
volúmenes resulta pertinente? No es una tarea imposible pero los
datos nos dicen que es una tarea abrumadora que se debe acometer con
seriedad. Además el tipo de documentos que integran los MEGA son muy
variados: borradores, libros editados por el autor, libros cuya
edición no fue supervisada por el autor, poemas, cartas de
naturaleza privada, cartas políticas, manifiestos, etc… Aparte de
eso está la tarea de fijar y delimitar el texto con el que se va a
trabajar. Si, como es el caso del profesor Rallo, el exégeta va a
trabajar con extractos de textos más extensos, debe decidir dónde
empieza y dónde acaba la selección. Y por si fuera poco, junto a lo
anterior se presenta el problema de elegir la traducción: Marx era
políglota, y aunque suele escribir en su lengua vernácula (el
alemán) es común que en sus textos incluya partes escritas en otras
lenguas y citas literales (y extensas) de otros autores, lo cual
puede generar confusiones.
Nada
de lo dicho en el párrafo anterior constituye una actividad
rutinaria o mecánica, y mucho menos inocua: la selección de
textos no pertinentes o el ocultamiento de los que sí lo son; el
señalamiento de unos extractos inconveniente o espuriamente
delimitados (recortados de mala fe o con impericia), o el manejo de
traducciones de mala calidad, destruye el ejercicio de exégesis y lo
convierte en un acto de manipulación.
Y
en tercer lugar, como propone Martínez Marzoa (2018), a Marx, como
hacemos con Hegel o Kant, hay que interpretarlo en sus obras, en su
textos, no en los textos de terceros o en las experiencias de
entidades políticas en las que él ni siquiera participó. No es un
comentario baladí: el profesor Rallo incluye referencias a dos
autores aparte de Marx: Friedrich Engels y Gyorgy Lukács. Al primero
le unió una íntima amistad y estrecha colaboración política e
intelectual con Marx durante décadas. Sus obras no son
intercambiables pero hay una elevadísima afinidad entre ellas. Por
supuesto hay estudiosos que discrepan absolutamente sobre este
particular. El caso de Lukács es radicalmente distinto: ni siquiera
coincidió en el tiempo con Marx. La obra de Lukács es suya, no de
Marx.
Finalmente
procede la interpretación exegética en sí misma. Como dice
Gutiérrez Vidrio (2005), “por muy rigurosos que sean los métodos
para el análisis del discurso, éstos no pueden suprimir la
necesidad de una construcción creativa de la significación, es
decir, una explicación interpretativa de lo que es dicho”. Tanto
en el acto de interpretación como en la labor previa de selección,
delimitación y fijación de los textos, se requiere un compromiso
epistemológico y ético: el profesional, en este caso el profesor
Rallo, debe poner al servicio del ejercicio de exégesis sus mejores
conocimientos sobre la materia y debe evitar que la mala fe o el
prejuicio contaminen su labor.
En
la conferencia del profesor Rallo todo transcurre de tal manera que
la exégesis deviene en mero simulacro y el simulacro en
manipulación. Porque frente a la pretendida intención de “dejar
que los textos hablen por sí mismos” de modo que el oyente puedan
formarse una opinion acerca del concepto marxista de Libertad ocurre
lo contrario: el profesor Rallo ha construido un collage de textos
ora descontextualizados, ora mal recortados y en ocasiones mal
traducidos con los que trata de legitimar una idea preconcebida muy
del gusto del público anticomunista, a saber: que en la futura
sociedad comunista el individuo vive en una tribu (la “comuna
universal”) que lo controla y ante cuyos dictados tiene que
sacrificarse, someterse. Comuna universal dirigida por el Partido
Comunista.
“Tribu”,
“control”, “sacrificio”, “sometimiento”, “comuna
universal”... son elementos de un campo semántico viciado que no
están en los textos marxistas o no lo están en la manera en la que
el profesor Rallo los utiliza y los hilvana en su conferencia.
Obviamente para el público que no tiene los textos originales
delante, y especialmente si es un público predispuesto de antemano a
consumir un subproducto intelectual libertario, toda la conferencia
de profesor Rallo resulta coherente y puede que incluso gozosa: como
un fiscal eficaz que expone las pruebas ante el Gran Jurado, el
profesor Rallo parece demostrar la culpabilidad de Marx: frente al
concepto libertario de libertad (libertad individual, libertad
negativa o de no-hacer), Marx propugnaba un concepto de libertad
colectiva y positiva que se disuelve ante la soberanía de la comuna
dirigida dictatorialmente por el Partido Comunista.
Ya
resulta sospechoso que el profesor Rallo, o cualquier persona, sea
capaz de trazar una línea uniforme en el pensamiento de Marx (sobre
la libertad o sobre cualquier otro asunto) que vaya desde 1835,
cuando el autor cuenta con tan solo 17 años de edad y escribe sus
Reflexiones de un Joven sobre la Elección de Profesión (el
texto más antiguo citado en la conferencia) hasta El Capital
(III), editado en 1894 por Engels (último texto citado en su
conferencia). Milagrosamente, en la conferencia del profesor Rallo
los 35 textos seleccionados operan como 35 piezas de puzzle
procedentes de 10 cajas diferentes que encajan perfectamente para
formar la imagen final de “Marx liberticida”. Sospechoso ¿no?
Es
difícil condensar toda la conferencia en un artículo de
investigación: intentaremos hacer un ejercicio de síntesis para
demostrar por qué lo que el profesor Rallo anuncia como honesto
ejercicio de síntesis deviene en simulacro de exégesis.
3.-
Tergiversaciones, descontextualizaciones y malas traducciones.
Tras
explicar la estructura y método a emplear en su conferencia, el
profesor Rallo dedica los primeros minutos a desentrañar la noción
marxista de ser humano, cómo el ser humano es al mismo tiempo ser
productor/ser fabricante y ser social. Encontramos ya un primer
ejemplo de traducción inexacta e incompleta, el profesor Rallo
proyecta:
“The
community of men, or the manifestation of the nature of men, their
mutual complementing the result of which is species-life, truly human
life-this community is conceived by political”.
Marx,
Notas sobre James Mill (1844), Vol.3, 217
cuya
traducción exacta y completa es:
“La
comunidad de los hombres, o la manifestación de la naturaleza
humana, su mutua complementación, cuyo resultado es la vida
genérica, la vida verdaderamente humana, es concebida por la
economía política en forma de intercambio y comercio. La sociedad,
dice Destutt de Tracy, es una serie de intercambios mutuos. Es
precisamente este proceso de integración mutua. La sociedad, dice
Adam Smith, es una sociedad comercial. Cada uno de sus miembros es un
comerciante. Como se ve, la economía política define la forma
enajenada de intercambio social como la forma esencial y original
correspondiente a la naturaleza humana”.
Extractos
del libro de James Mill, Élements
D’Economie Politique
(1844)
pero
lee al público:
“La
comunidad humana es la manifestación de la naturaleza de los hombres
su complementación mutua que da como resultado la vida en especie,
la vida verdaderamente humana”. Rallo (6’53’’-7’04’’)
y
comenta:
“Es
decir: una vida fuera de la comunidad, una vida despreocupada de los
demás no es una vida realmente humana”. Rallo (7’05’’-7’12’’)
En
realidad el recorte se refiere a una crítica que Marx hace a la obra
Elementos de Economía
Política de Mill, y
concretamente al concepto enajenado de la economía burguesa, que ve
en el ser humano solo la faceta comercial.
A
partir del minuto 11, el profesor Rallo, alejándose de la inocuidad
anunciada, comienza a introducir sibilinamente términos que Marx o
bien no utiliza en sus textos o no los utiliza en el sentido que le
otorga espuriamente el conferenciante, y que van a constituir el
leitmotiv del discurso impostado de Marx: tribu, comuna, sacrificio,
control, sometimiento al grupo, Partido… Para el profesor Rallo, el
proyecto liberticida de Karl Marx consiste en conducir a la Humanidad
de vuelta al marco tribal (la comuna universal), marco que la
Humanidad se vio obligada a abandonar para adquirir los logros
tecnológicos que le permitieran dominar la Naturaleza. En ese camino
el individuo se libera de la enajenación de la que ha sido objeto
durante las fases históricas posteriores al tribalismo, pero de
retorno a una tribu controlada por el Partido Comunista.
Cualquier
estudioso serio del pensamiento de Karl Marx sabe que ese no es el
proyecto político del filósofo alemán: ni fue lo que plasmó en en
su ingente labor intelectual ni tampoco lo que demostró mediante su
activismo político. Por ello no es de extrañar que el profesor
Rallo se vea forzado a distorsionar traducciones, descontextualizar
textos y finalmente omitir obras indispensables para conocer el
pensamiento de Marx en relación con la Libertad.
Al
referirse a la definición de comunismo, el profesor Rallo proyecta:
“(3)
Communism as the positive transcendence of private property as human
self-estrangement, and therefore as the real appropriation of the
human essence by and for man; communism therefore as the complete
return of man to himself as a social (i. e., human) being-a return
accomplished consciously and embracing the entire wealth of previous
development. This communism, as fully”.
Marx,
Manuscritos económicos y filosóficos de 1844 (1844), Vol. 3,
296
cuya
traducción es:
“(3)
El comunismo como superación
positiva
de la propiedad privada
en cuanto autoextrañamiento
del hombre, y por ello como apropiación
real de la esencia humana
por y para el hombre; por ello como retorno del hombre para sí en
cuanto hombre social,
es decir, humano; retorno pleno, consciente y efectuado dentro de
toda la riqueza de la evolución humana hasta el presente”.
Marx,
Manuscritos económicos y filosóficos de 1844 (1844), Vol. 3,
296
Pero
lee y aprovecha para introducir una relación espuria entre
tribalismo y comunismo:
“el
comunismo es el retorno pleno del hombre a sí mismo como ser social
[¿por qué retorno? porque vuelve a
su naturaleza comunal propia del tribalismo después de haberla
abandonado durante pues el esclavismo el feudalismo y el
capitalismo]
un retorno que se consigue conscientemente y abrazando toda la
riqueza del desarrollo previo [es
decir toda la riqueza que se ha acumulado en el capitalismo no se
rechaza, no se busca destruir se busca apropiar esa riqueza acumulada
para que la comuna dueña ya plena de los medios de producción que
se han acumulado plenamente, previamente pueda desplegar su
naturaleza productiva entera sobre su entorno]”.
Rallo (14’55’’-15’36’’)
El
profesor Rallo explica la célebre contraposición que Marx y Engels
establecen entre el Reino de la Necesidad y el Reino de la
Libertad. El profesor Rallo proyecta:
“begins
only where labour determined by necessity and external expediency
ends; it lies by its very nature beyond the sphere of material
production proper. Just as the savage must wrestle with nature to
satisfy his needs, to maintain and reproduce his life, so must
civilized man, and he must do so in all forms of society and under
all possible modes of production. This realm of natural necessity
expands with his development, because his needs do too; but the
productive forces to satisfy these expand at the same time. Freedom,
in this sphere, can consist only in this, that socialized man, the
associated producers, govern the human metabolism with nature in a
rational way, bringing it under their collective control instead of
being dominated by it as a blind power; accomplishing it with the
least expenditure of energy and in conditions most worthy and
appropriate for their human nature. But this always remains a realm
of necessity. The true realm of freedom, the development of human
powers as an end in itself, begins beyond it, though it can only
flourish with this realm of necessity as its basis. The reduction of
the working day is the basic prerequisite”.
Marx,
El Capital, Volumen 3 (1894), Penguin Books, 958-959
cuya
traducción es:
“De
hecho, el reino de la libertad comienza solo donde cesa el trabajo,
determinado por la necesidad y las consideraciones mundanas; por lo
tanto, en la naturaleza misma de las cosas, se encuentra más allá
de la esfera de la producción material real. Así como el salvaje
debe luchar con la Naturaleza para satisfacer sus necesidades,
mantener y reproducir la vida, también debe hacerlo el hombre
civilizado, y debe hacerlo en todas las formaciones sociales y bajo
todos los modos de producción posibles. Con su desarrollo, este
reino de la necesidad física se expande como resultado de sus
necesidades; pero, al mismo tiempo, las fuerzas de producción que
satisfacen estas necesidades también aumentan. La libertad en este
campo solo puede consistir en que el hombre socializado, los
productores asociados, regulen racionalmente su intercambio con la
Naturaleza, sometiéndola a su control común, en lugar de ser
gobernados por ella como por las fuerzas ciegas de la Naturaleza; y
logren esto con el mínimo gasto de energía y en las condiciones más
favorables y dignas de su naturaleza humana. Pero, no obstante, sigue
siendo un reino de necesidad. Más allá comienza ese desarrollo de
la energía humana, que es un fin en sí mismo, el verdadero reino de
la libertad, que, sin embargo, solo puede florecer con este reino de
la necesidad como base. La reducción de la jornada laboral es su
requisito fundamental”.
Marx,
El Capital, Volumen 3 (1894), Penguin Books, 958-959
Pero
lee una versión reducida que no hace mención a dos elementos
fundamentales: la asociación de los trabajadores para poner bajo su
control racional los medios de producción “en las condiciones más
dignas y apropiadas para la naturaleza humana” y el hecho de que
Marx considera que “la reducción de la jornada de trabajo es el
prerrequisito básico” para alcanzar el reino de la Libertad. Sobre
el primero es destacar, como indica Jeong (2016) que a lo largo de su
vida, en múltiples obras, Marx invoca la noción de “asociación
de individuos libres” como modo de organización comunista. En
cuanto a la reducción de la jornada de trabajo, no es sólo una vía
para elevar la calidad de vida del ser humano: es tiempo ganado para
el ejercicio de los derechos y libertades. El tiempo libre es el
sustrato material de dicho ejercicio, y la comprensión de este
aspecto es fundamental para entender la concepción de las libertades
por Marx como se indica en Hernandez Silva (2015). La versión
recortada leída por el profesor Rallo es la siguiente:
“El
reino de la libertad sólo empieza allí donde termina el trabajo
impuesto por la necesidad y por los fines externos. [La necesidad
es incompatible con la libertad]. Queda pues propiamente más
allá de la órbita de la producción material. Así como el salvaje
tiene que luchar contra la naturaleza para satisfacer sus
necesidades, para mantener y reproducir su existencia, el hombre
civilizado tiene que hacer lo propio y debe hacerlo bajo todas las
formas sociales y bajo todos los sistemas de producción. [El ser
humano civilizado lucha contra otros hombres porque muchos de ellos
son explotados por otros hombres]. El auténtico reino de la
libertad , el desarrollo de las capacidades humanas como fin en sí
mismo [eso es el reino de la libertad], empieza cuando termina
el reino de la necesidad, pero ese reino de la libertad sólo puede
florecer partiendo del reino de la necesidad”. Rallo
(18’20-19’22’’)
Hay
una interesante referencia de Marx, que el profesor Rallo no
menciona, y que conecta el tiempo libre y la libertad:
“El
hombre que no dispone de ningún tiempo libre, cuya vida,
prescindiendo de las interrupciones puramente físicas del sueño,
las comidas, etc., está toda ella absorbida por su trabajo para el
capitalista, es menos que una bestia de carga. Físicamente
destrozado y espiritualmente embrutecido, es una simple máquina para
producir riqueza ajena. Y, sin embargo, toda la historia de la
moderna industria demuestra que el capital, si no se le pone un
freno, laborará siempre, implacablemente y sin miramientos, por
reducir a toda la clase obrera a este nivel de la más baja
degradación”.
Marx,
Salario, Precio y
Ganancia (1865)
¿Por
qué es tan difícil para los intelectuales neoliberales entender que
una persona aquejada de enfermedad, hambre, … ve socavada su
libertad por más que la Constitución garantice formalmente el
ejercicio de una amplia colección de derechos y libertades? Quizá
porque la suerte de “los otros” les es de facto irrelevante salvo
que los necesiten para su proyecto económico: esa es precisamente
una doble crítica que subyace en Sobre la Cuestión Judía,
obra fundamental sobre la que volveremos más adelante.
Se
contradice el profesor Rallo al considerar que Marx y Engel no
consideran la idea de “libertad negativa”. Así dice:
“Marx
y Engels en La Ideología Alemana ya definían el comunismo y
la libertad como disponer de los medios para desarrollar todos los
dones de los seres humanos en todas las direcciones, es decir, la
libertad es la posibilidad de desarrollar plenamente todas las
capacidades del ser humano sin verse sometido ni a la necesidad ni
a la subordinación frente a otros seres humanos” . Rallo
(19’44’’-20’11’’)
¿Y
qué sino “libertad negativa” tan querida por los liberales es la
ausencia de “subordinación frente a otros seres humanos”
mencionada por el profesor Rallo? Contradice esta afirmación de Marx
de libertad comunista entendida como no subordinación del individuo
ante terceros con el ideal de comuna estalinista que según Rallo
tiene en mente Marx.
Para
forzar la vinculación entre comunismo y control sobre el individuo,
el profesor Rallo proyecta el siguiente texto del Anti-Dühring:
“therefore
consists in the control over ourselves and over external nature, a
control founded on knowledge of natural necessity; it is”
Engels,
Anti-Dühring (1878), Vol 25, 106
cuya
traducción completa sería:
“La
libertad consiste, pues, en el dominio sobre nosotros mismos y sobre
la naturaleza exterior, basado en el conocimiento de las necesidades
naturales; por eso es necesariamente un producto de la evolución
histórica”
Engels,
Anti-Dühring (1878), vol. 25, 106
Este
párrafo, que forma parte del capítulo XI “Moralidad y Derecho.
Libertad y Necesidad”, de la Parte I del Anti-Dühring, es
utilizado por el profesor Rallo para introducir una interpretación
torticera del término “control” y comenzar a construir esa
“comuna” imaginaria, esa comuna-gulag pesadilla de los
libertarios en la que al parecer Marx desde su más tierna infancia
tenía pensado recluir a la Humanidad. Lee:
“Pero
fijaos que aquí Engels habla de que la libertad consiste el control
sobre nosotros mismos. Entonces la cuestión es: ese control ¿es
individual o es social? ¿La libertad consiste en el control del
individuo sobre su propio desarrollo individual o en el control del
conjunto de individuos de la comuna como propietaria de los medios de
producción sobre sí misma?”. Rallo (20’40’’-21’08’’)
¿A
qué viene ese manejo torticero de la palabra “control” en el
texto de Engels? Engels no habla de ninguna comuna. Es un texto
bastante claro en el que Engels está discutiendo el estrecho
concepto jurídico de libertad del profesor Dühring: Engels apela a
la necesidad de controlar la naturaleza como condición para lograr
mayores cotas de libertad humana. Si se lee el texto completo en
ningún caso se refiere Engels a control de ningún tipo sobre el
individuo.
Para
resolver el auto - enigma que él mismo ha construido a partir de la
nada falseando la interpretación que ha de darse a las palabras de
Engels, el profesor Rallo trae a colación un texto de Marx escrito
50 años antes del citado Anti-Dühring (Crítica de la
Filosofía del Derecho de Hegel, 1844), y ya de paso sembrar
sospechas sobre las intenciones totalitarias que albergaba el joven
Marx al redactar con tan solo 25 años. El profesor Rallo proyecta:
“In
a really rational state one might reply: "All should not
individually participate in deliberating and deciding on the general
affairs of the state", for the "individuals"
participate in deliberating and deciding on the general affairs as
"all", i.e., within the society and as members of society.
Not all individually, but the individuals as all”.
Marx,
Manuscritos económicos y filosóficos de 1844 (1844), Vol. 3,
p. 277 [En el vídeo se proyecta este título, “Manuscritos…”,
si bien el texto corresponde a la Crítica de la Filosofía del
Derecho de Hegel]
“En
un estado verdaderamente racional, se podría responder: «No todas
las personas deberían participar en la deliberación y decisión
sobre asuntos políticos de interés general», porque los individuos
participan en la deliberación y decisión sobre asuntos de interés
general como «todos», es decir, dentro y como miembros de la
sociedad. No todos individualmente, sino los individuos como todos”.
Crítica
de la Filosofía del Derecho de Hegel. (1844)
y
anticipa la resolución:
“El
joven Marx, el primer texto quitando su tesis doctoral organizado que
escribió año 1843, Crítica de la
Filosofía del Derecho de Hegel,
despeja cualquier duda sobre si Marx se refiere a un control
individual o comunal…”
lee:
“Dice
Marx:
el
conjunto de individuos no debería participar individualmente en
deliberar y decidir sobre los asuntos generales del Estado sino que
debería participar en deliberar y decidir sobre los asuntos
generales como el conjunto, es decir, dentro de la sociedad y como
miembros de la sociedad, no el conjunto de manera individual sino los
individuos como conjunto”. Rallo (21’32’’-21’51’’)
“Es
decir, para Marx la libertad es la libertad del conjunto de
individuos, del colectivo. Por tanto el concepto de libertad de Marx
es como os decía el concepto más opuesto al concepto liberal de
libertad”. Rallo (21’54’’-22’14’’)
Nuevamente
el profesor Rallo incurre en una estrategia de manipulación: como
hemos destacado al principio de este artículo, la adecuada
contextualización, delimitación y fijación de los textos resulta
fundamental para una exégesis exitosa. Como su propio nombre indica
la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel, obra citada
por el profesor Rallo, es un texto en el que Marx somete a crítica
la obra de otro autor, Hegel, conocido por la opacidad de sus textos.
En su Filosofía del Derecho, Hegel defiende el carácter
racional del sistema de representación estamental frente a la
caótica democracia universal. Contrariamente a lo que el profesor
Rallo pretende hacer creer, Marx no pretende anular al individuo en
el Estado sino corregir la redacción de Hegel para que sea coherente
con el pensamiento político hegeliano.
Nuevamente, resulta imprescindible una lectura del texto completo y
no un recorte para comprender el sentido del texto.
Y
aprovecha el profesor Rallo para reforzar la extraña idea de comuna
marxista depositaria de la soberanía y las libertades individuales:
“El
concepto de libertad de Marx es como os decía el concepto más
opuesto al concepto liberal de libertad. El concepto libertad de
libertad tiene dos notas características: es libertad individual, es
la libertad de los individuos, y es libertad negativa, negativa en
qué sentido: yo soy libre en la medida en que otras personas no
pueden interferir activamente sobre mi vida. Por tanto la libertad es
“no hagas algo sobre mí, respétame abstente de actuar sobre mí”.
En cambio la libertad de Marx es libertad colectiva, libertad de la
comuna, y además hay que aclarar que no lo he mencionado que es una
comuna universal: el comunismo es un sistema con vocación de
universalidad, toda la humanidad bajo la misma comuna, es un concepto
de libertad colectivo y positivo: la comuna es libre en función de
lo que puede hacer, cuando tiene control pleno sobre su entorno y
sobre sí misma, es decir, sobre todas sus partes constituyentes”.
Rallo (22’03’’-23’10’’)
¿Toda
la humanidad bajo la misma comuna? ¿Toda? ¿La misma comuna?
Nuevamente mediante la manipulación de un texto, el profesor Rallo
nos presenta el comunismo marxista como una “comuna universal”
sostenido sobre el “control pleno” de “todas sus partes
constituyentes”, es decir de los individuos: un gulag, en
definitiva… que no aparece en los textos de Marx.
A
continuación el profesor Rallo presenta el pliego de cargos contra
Marx como enemigo de todos y cada uno de los derechos y libertades
imaginables:
“Si
Marx tenía un concepto de libertad que es esencialmente positivo y
colectivo no os sorprenderá saber que Marx tenía la peor opinión
posible sobre los derechos individuales”. Rallo (24’01’’-24’14’’).
Para
fundamentar su opinión recurre a uno de los textos de juventud más
controvertidos de Marx, editado en 1844: Sobre la Cuestión Judía.
Como es sabido se trata de un artículo publicado en los Anales
Franco-Alemanes (Deutsch-Französische
Jahrbücher), en
respuesta a dos obras de Bruno Bauer (La
Cuestión Judía).
La obra es lo suficientemente compleja como para requerir un
tratamiento en su totalidad ya que se presta con facilidad a recortes
descontextualizados. Como advierte la profesora Vegh
Weis (2012), se trata de una obra en la que con la excusa de analizar
la polémica sobre la emancipación judía, Marx entra de lleno en el
debate sobre los derechos y libertades y establece la distinción
entre emancipación política y emancipación humana. En esta obra,
como indica Del Águila Marchena (2013), “Marx
radicaliza a la vez que disiente del horizonte liberal de la
ciudadanía al confrontar el sentido ideológico de las
reivindicaciones igualitarias del liberalismo”. En Sobre
la Cuestión Judía, Marx muestra escepticismo y decepción.
Escepticismo ante la posibilidad de que las libertades burguesas (las
libertades formales) puedan ser efectivamente disfrutadas por todos
cuando no existe igualdad material y cuando son elementos de la
propia burguesía (la judicatura, la policía, el gobierno…) los
encargados de su administración. De ahí la distinción entre
libertad formal y libertad material. Y la decepción deviene del
hecho de que la Revolución Francesa, que tenía a mano conseguir una
sociedad en la que se lograse la verdadera emancipación humana, se
hubiese limitado a constituir una república burguesa. Como decíamos
al principio, el tratamiento de las libertades en la obra de más ha
generado una literatura desbordante, y más específicamente en
relación con Sobre
la Cuestión Judía,
literatura a la que remitimos al lector para una mejor comprensión
del tema.
Y
cita los siguientes párrafos de Sobre la Cuestión Judía.
“In
the rights of man, he is far from being conceived as a species-being;
on the contrary, species-life itself, society, appears as a framework
external to the individuals, as a restriction of their original
independence. The sole bond holding them together is”.
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843), Vol 3, 164
cuya
traducción completa es:
“En
los derechos del hombre, este dista mucho de ser concebido como un
ser genérico; por el contrario, la vida genérica misma, la
sociedad, aparece como un marco externo a los individuos, como una
restricción de su independencia original. El único vínculo que los
mantiene unidos es la necesidad natural, la necesidad y el interés
privado, la preservación de su propiedad y su egoísmo”.
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843), Vol 3, 164
Y
lee:
“[Para
Marx los derechos individuales son incompatibles con la vida comunal]
No tratan al hombre como un miembro de la especie humana sino al
revés, la propia especie humana, la sociedad, es considerada como un
marco externo a los individuos, una restricción a su independencia
originaria”. Rallo (24’23’’-24’42’’).
mientras
proyecta:
“form
the basis of civil society. It makes every man see in other men not
the realisation of his own freedom, but the barrier to it.
Above
all, we note the fact that the so-called rights of man, the droits de
l'homme as distinct from the droits du citoyen, are nothing but the
rights of a member of civil society, i. e., the rights of egoistic
man, of man separated from other men and from the community”.
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843) Vol 3, 162-163
cuya
traducción es:
“forman
la base de la sociedad civil. Hace que cada hombre vea en los demás
no la realización de su propia libertad, sino la barrera que se
opone a ella.
Sobre
todo, observamos el hecho de que los llamados derechos del hombre,
los derechos del hombre a diferencia de los derechos del ciudadano,
no son más que los derechos de un miembro de la sociedad civil, es
decir, de un miembro de la sociedad civil. e., los derechos del
hombre egoísta, del hombre separado de los demás hombres y de la
comunidad”.
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843) Vol 3, 62-163
Y
lee:
“Por
eso cada ser humano cuando existen derechos individuales en lugar de
considerar al resto como la realización de su libertad las ve como
un obstáculo a la misma [no vemos a los demás como una
oportunidad para vincularnos con ellos realizarnos mutuamente sino
comunio una amenaza, por les ponemos límites, restricciones: podemos
relacionarnos pero no te pases de aquí]. [Por tanto, dice
Marx] los llamados derechos del hombre no son más que derechos
de personas egoístas que se separan de otros hombres y de la
comunidad”. Rallo (24’43’’-25’16’’).
Y
dice el profesor Rallo:
“Pero
es que Marx también se opone, uno a uno, a todos los derechos
fundamentales que los liberales consideramos centrales, nucleares, a
la concepción de libertad. En primer lugar Marx rechaza el derecho a
la libertad individual como un derecho individual y negativo frente a
otras personas porque dice:” Rallo (25’35’’-25’54’’)
Proyecta
para justificar su afirmación:
“Liberty,
therefore, is the right to do everything that harms no one else. The
limits within which anyone can act without harming someone else are
defined by law, just as the boundary between two fields is determined
by a boundary post. It is a question of the liberty of man as an
isolated monad, withdrawn into himself. Why”
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843), Vol.3, 162
cuya
traducción es:
“La
libertad, por lo tanto, es el derecho a hacer todo lo que no
perjudique a nadie. Los límites dentro de los cuales cada uno puede
actuar sin perjudicar a otro están definidos por la ley, así como
la frontera entre dos campos está determinada por un hito. Se trata
de la libertad del hombre como una mónada aislada, retraída en sí
misma”.
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843), Vol.3, 162
e
interpreta:
“En
primer lugar Marx rechaza el derecho a la libertad individual como un
derecho individual y negativo frente a otras personas porque dice es
la libertad de una mónada aislada retraída a su propio interior, es
decir ese derecho del hombre a la libertad no se basa en la
asociación del hombre con el hombre sino en la separación de cada
hombre con respecto al resto en suma el derecho a la libertad es el
derecho a separarse el derecho del individuo restringido a encerrarse
en en sí mismo”. Rallo (25’ 47’’- 26’12’’)
y
concluye el profesor Rallo es:
“Ciertamente
mi casa es mi castillo: en mi casa no entra nadie. Pues eso es lo que
rechaza Marx: tú como ser, como miembro de la especie humana no
tienes derecho a aislarte frente al grupo, tienes que someterte al
grupo”. Rallo (26’17’’-26’32’’)
¿Someterse
al grupo? Parece una broma de mal gusto pretender que Marx, cuyo
ideal comunista se basa en la desaparición del Estado, pretenda el
sometimiento del individuo a grupo alguno: ni tribu, ni comuna, ni
Estado. Una pretensión absurda que choca con el sentido
profundamente humanista que preside la obra de Marx, como ha
demostrado Fromm (1961). Como dice Lambruschini (2014), “no hay
nadie más interesado en defender la libertad negativa frente al
poder estatal, que aquellos que buscan derribar el orden existente y
organizar la sociedad sobre nuevas bases. Precisamente por su
carácter revolucionario, la teoría de Marx implica una defensa a
ultranza de la libertad de pensamiento, de la libertad de expresión
y de la vida privada de las personas, frente a la vigilancia y la
intervención del Estado”.
He
aquí tres textos que el profesor Rallo ha omitido y que resultan
esclarecedores en relación al citado “sometimiento”:
“La
libertad consiste en convertir al Estado de órgano que está por
encima de la sociedad en un órgano completamente subordinado a
ella”.
Marx,
Glosas Marginales al
Programa de Gotha
(1875).
“Pregunta
2 : ¿Cuál es el
objetivo de los comunistas?
Respuesta
: Organizar la sociedad de tal manera que cada miembro de ella pueda
desarrollar y utilizar todas sus capacidades y poderes con completa
libertad y sin infringir por ello las condiciones básicas de esta
sociedad”.
Engels,
Borrador de una Confesión
de Fe Comunista (1847).
“La
libertad es a tal punto la esencia del hombre, que hasta sus
adversarios la realizan cuando luchan contra su realidad; tratan de
apropiarse como la joya más valiosa lo que rechazan como joya de la
naturaleza humana”.
Marx,
Los Debates de la VI Dieta Renana sobre la Libertad de Prensa (1842).
El
profesor Rallo pasa a desgranar, uno por uno, los derechos y
libertades por los que Marx presuntamente sentía aversión. Comienza
con la propiedad privada proyectando:
“The
right of man to private property is, therefore, the right to enjoy
one's property and to dispose of it at one's discretion (à son gre),
without regard to other men, independently of society, the right of
self-interest. This individual liberty and its application”.
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843), Vol.3, 163
“El
derecho del hombre a la propiedad privada es, por lo tanto, el
derecho a disfrutar de su propiedad y a disponer de ella a su
discreción (à son gré), sin consideración a los demás, con
independencia de la sociedad, el derecho al interés propio. Esta
libertad individual y su ejercicio constituyen la base de la sociedad
civil”.
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843), Vol.3, 163
“y
qué decir de la propiedad privada. Para Marx:
la
propiedad privada, el derecho de propiedad privada, no es más que la
aplicación práctica del derecho a la libertad del hombre y por
tanto el derecho de cada hombre a disfrutar de su propiedad y
disponer de ella a su sola discreción sin tomar en consideración a
otros hombres de manera independiente”. Rallo (26’32’’-26’49”)
El
profesor Rallo podría haber tenido a bien incluir alguna referencia
al Manifiesto Comunista que, por su claridad, es escasamente
susceptible de malas interpretaciones y deja bien claro el proyecto
comunista de Marx en relación con la propiedad privada:
“Lo
que caracteriza al comunismo no es la abolición de la propiedad en
general, sino la abolición del régimen de propiedad de la
burguesía, de esta moderna institución de la propiedad privada
burguesa, expresión última y la más acabada de ese régimen de
producción y apropiación de lo producido que reposa sobre el
antagonismo de dos clases, sobre la explotación de unos hombres por
otros”.
Marx,
El Manifiesto Comunista, (1848)
A
continuación el profesor Rallo se refiere al derecho a la seguridad:
“pero
es que Marx no sólo rechaza el derecho a la libertad individual o el
derecho a la propiedad privada, también rechaza el derecho a la
seguridad, seguridad en un sentido amplio incluyendo la integridad
física del individuo”. Rallo (26’58’’-27’09’’)
y
para ello proyecta:
“Security
is the highest social concept of civil society, the concept of
police, expressing the fact that the whole of society exists only in
order to guarantee to each of its members the preservation of his
person, his rights, and his property. It is in this sense that Hegel
calls civil society "the state of need and reason"."
“The
concept of security does not raise civil society above its egoism. On
the contrary, security is the insurance of its egoism”.
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843), Vol. 3, 163-164
cuya
traducción es:
“La
seguridad es el concepto social supremo de la sociedad civil, el
concepto de policía, que expresa que la sociedad en su conjunto
existe únicamente para garantizar a cada uno de sus miembros la
preservación de su persona, sus derechos y su propiedad. En este
sentido, Hegel llama a la sociedad civil «el estado de necesidad y
razón».
“El
concepto de seguridad no eleva a la sociedad civil por encima de su
egoísmo. Al contrario, la seguridad es la protección del egoísmo”.
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843), Vol. 3, 163-164
Y
lee:
“el
derecho a la seguridad es el supremo concepto social de la sociedad
civil el concepto de la policía según el cual toda la sociedad
existe solamente para garantizar a cada uno de sus miembros la
conservación de su persona de sus derechos y de su propiedad. Pero
ese derecho de seguridad no eleva a la sociedad civil por encima del
egoísmo, la seguridad es por el contrario la garantía del egoísmo”.
Rallo (27’03’’-27’33’’)
Finalmente
critica el presunto desprecio de Marx hacia la igualdad ante la Ley:
“y
por último Marx también rechaza el derecho a la igualdad ante la
ley, no ante cualquier tipo de igualdad claro, pero sí ante la
igualdad ante la ley porque no es más que la igualdad de la libertad
en el sentido ya descrito: cada hombre es considerado una monada
autosuficiente en la misma medida. Marx rechaza por tanto el
principio de igualdad jurídica de los seres humanos”. Rallo
(27’45’’-27’58’’’)
mientras
proyecta:
“Égalité,
used here in its non-political sense, is nothing but the equality of
the liberté described above, namely: each man is to the same extent
regarded as such a self-sufficient monad. The”
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843), Vol. 3, 163
“La
Igualdad, utilizada aquí en su sentido no político, no es otra cosa
que la igualdad de la libertad descrita más arriba, es decir: cada
hombre es considerado en la misma medida como una mónada
autosuficiente”
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843), Vol. 3, 163
No
es cierto que Marx tuviera la peor opinión posible sobre los
derechos humanos y las libertades consagrados en las constituciones
republicanas nacidas de la Revolución Francesa de 1789. Básicamente
en Sobre la Cuestión Judía, Marx las considera
insuficientes. Como dice Atienza Rodríguez (2008), “Marx
consideraba la emancipación política como un resultado del proceso
de formación del estado moderno (basado en la separación entre la
sociedad civil y el estado político) y lo valoraba como un gran
progreso histórico, pero insuficiente”. He aquí un extracto de la
misma obra, extracto obviado por el profesor Rallo:
“La
emancipación política es, por supuesto, un gran paso adelante. Es
cierto que no es la forma definitiva de la emancipación humana en
general, pero sí lo es dentro del orden mundial existente. Huelga
decir que aquí hablamos de una emancipación real y práctica”.
Marx,
Sobre la Cuestión Judía (1843).
De
hecho uno de sus más acérrimos detractores intelectuales, Karl
Popper, se expresa en los siguientes términos:
“Marx
amaba la libertad, la libertad real (pero no, ciertamente la
“libertad real” de Hegel). Popper (1945).
Insiste
Popper, Marx critica la insuficiencia de las libertades burguesas:
“Como
consecuencia de todo ello, Marx se vió impulsado a sostener que los
trabajadores no pueden esperar gran cosa de las mejoras logradas
mediante el sistema jurídico, que, como todo el mundo sabe,
garantiza a ricos y pobres por igual la libertad de dormir en los
bancos de las plazas y que amenaza por igual con el consiguiente
castigo si intentan vivir "sin recursos visibles". De esta
manera, Marx llegó a lo que podría denominarse (en la jerga
hegeliana) la distinción entre la libertad formal y material. La
libertad formal o legal, si bien Marx no la subestima, resulta ser
totalmente insuficiente para asegurarnos aquella libertad que
representa, según él, la meta del desarrollo histórico de la
humanidad. Lo que importa es la libertad real, es decir, la libertad
económica o material. Y ésta sólo puede ser alcanzada mediante una
emancipación equitativa del trabajo y, a su vez, esta emancipación
exige "la reducción de la jornada de trabajo como requisito
previo fundamental". Popper (1945)
La
siguiente andanada la dirige el profesor Rallo contra el presunto
anti-constitucionalismo de Marx:
“y
tampoco os sorprenderá que Marx se opusiera a las constituciones, a
las constituciones obviamente liberales y más en particular a la
carta de derechos individuales recogido en las constituciones porque
para Marx la constitución sólo tiene que ser la autodeterminación
del pueblo, la constitución no es un límite a la voluntad del
pueblo la constitución simplemente tiene que reflejar en cada
momento lo que el pueblo soberano, lo que el conjunto de la comuna
quiere que se haga sin ningún tipo de restricción a la voluntad del
pueblo porque el pueblo tiene un derecho incondicional a darse la
constitución que sea un reflejo de la voluntad de ese pueblo”.
Rallo (28’43’’-29’24’’)
mientras
proyecta:
“spheres.
In democracy the constitution, the law, the state itself, insofar as
it is a political constitution, is only the self-determination of the
people, and a particular content of the people”.
Marx,
Crítica de la filosofía del derecho de Hegel (1843), Vol.3,
31
“esferas.
En la democracia, la constitución, la ley, el Estado mismo, en tanto
que constitución política, es únicamente la autodeterminación del
pueblo y un contenido particular del pueblo”.
Marx,
Crítica de la filosofía del derecho de Hegel (1843), vol. 3,
31
“Posed
correctly, the question is simply this: Has the people the right to
give itself a new constitution? The answer must be an unqualified
"Yes", because once it has ceased to be an actual
expression of the will of the people the constitution has become a
practical illusion”.
Marx,
Crítica de la filosofía del derecho de Hegel (1843), Vol. 3,
57
“Planteada
la pregunta certeramente, sólo puede formularse así: ¿tiene el
pueblo derecho a darse una nueva constitución? Pregunta que debe
contestarse incondicionalmente en sentido afirmativo, toda vez que la
constitución, tan pronto como deja de ser la expresión real de la
voluntad del pueblo, se convierte en una ilusión práctica”.
Marx,
Crítica de la filosofía del derecho de Hegel (1843), Vol. 3,
57
Como
puede apreciarse, no existe conexión alguna entre el texto invocado
por el profesor Rallo y la crítica al presunto
anticonstitucionalismo de Marx. Marx no era ningún enemigo de las
constituciones tal y como han destacado las investigaciones de Cerón
Grajales (2014) y Sultany (2021), por ejemplo.puede Nuevamente se
trata de una manipulación ya que el extracto puede inducir a
confusión. En el texto recortado por el profesor Rallo, Marx está
analizando las diferencias entre una constitución absolutista y una
constitución democrática: ésta última es la autodeterminación
del pueblo, pero Marx no indica que no contenga una relación de
derechos y libertades. En esos textos Marx sostiene que las
constituciones nacen de la autodeterminación de los pueblos, no que
no haya límites a la voluntad del pueblo.
A
pesar de que el profesor Rallo ofrece un par de textos en los que
Marx y Engels hacen referencia expresa al régimen de libertades en
una hipotética sociedad comunista, infiere, de la nada, que no es
una pretensión honesta. Los textos ofrecidos son los siguientes:
“each
one of them. Thus the communist organisation of society will give its
members the chance of an all-round exercise of abilities that have
received all-round development. With this, the various classes”
Engels,
Principios del Comunismo (1847), Vol. 6, 353
“cada
uno de ellos. De este modo, la organización comunista de la sociedad
brindará a sus miembros la posibilidad de ejercer plenamente las
capacidades que han recibido un desarrollo integral. Con esto, las
distintas clases”
Engels,
Principios del Comunismo (1847), Vol. 6, 353
“capacities,
formed. Free individuality, based on the universal development of the
individuals and the subordination of their communal, social
productivity, which is their social possession [Vermögen], is the
third stage. The second stage creates the”
Marx,
Grundrisse (1857-1858), Vol. 28, 95
“capacidades,
formadas. La individualidad libre, basada en el desarrollo universal
de los individuos y en la subordinación de su productividad social
comunitaria, que es su posesión social [Vermögen], es la tercera
etapa. La segunda etapa crea la”
Marx,
Grundrisse (1857-1858), vol.
y
la interpretación del profesor Rallo es:
“pero
fijémonos que ésta es una individualidad que se puede desarrollar
bajo el arbitrio de la comunidad es decir el ser humano podrá
desarrollar sus habilidades y sus potencialidades en la medida en que
la comuna así lo quiera y así lo disponga porque la comuna es la
propietaria de todos los medios de producción y por tanto es la
comuna la que decide que te damos a ti para darte a ti las
oportunidades para un determinado desarrollo y no otro”. Rallo
(31’42’’-31’58’’)
¿Dónde
dicen Marx o Engels que la “comuna universal” arbitrará las
sociedades en la futura sociedad comunista? Le preocupa al profesor
Rallo, como a tantos otros intelectuales neoliberales, la viabilidad
del ejercicio de las libertades cuando el individuo es desposeído de
sus propiedades. ¿Y si no es desposeído? ¿Y si carece de
ellas por ser “proletario”, y si carece de ellas por que el
sistema le impide el acceso a ellas y le condena a la condición de
asalariado sin patrimonio? La preocupación por la inviabilidad de
disfrutar de libertades cuando la comuna te ha expropiado los medios
de producción ¿no debería ser también preocupación cuando el
sistema capitalista es el que te impide ser más que un asalariado,
con un salario de subsistencia? ¿Pierden su libertad los burgueses
expropiados por la comuna pero no los proletarios que en la sociedad
capitalista carecen de propiedad?
¿Por
qué el profesor Rallo al tratar las libertades en la obra de Marx no
trae a colación la libertad de expresión, por cuyo ejercicio y
defensa tanto sufrió este autor? Podría, por ejemplo, haber
invocado este texto en el que el joven Marx critica la censura:
“La
verdadera cura radical de la censura sería su supresión, pues se
trata de una institución mala”.
Marx,
Observaciones sobre la Reciente Instrucción Prusiana acerca de la
Censura, (1842). Traducción de Wenceslao Roces para FCE.
En
un momento dado el profesor de Rallo, que ya ha hecho caso omiso de
su anuncio de “limitarse a leer textos de Marx” para aportarlos
como evidencia de sus tendencias liberticidas, salta al terreno de lo
anecdótico para apuntalar lo dicho hasta el momento. Qué duda cabe
que el relato de anécdotas es una herramienta de gran utilidad para
dinamizar trabajos de grupo, pero resultan problemáticas si se las
quiere utilizar honestamente como evidencia en favor de esta o
aquella hipótesis científica. Así, el profesor Rallo se confiesa:
“si
habéis participado alguna vez en algún debate, en alguna discusión
con un comunista, preguntadle si en una sociedad comunista por
ejemplo los liberales tendríamos derechos a montar medios de
comunicación libertarios que hicieran apología del capitalismo y
que criticaran abiertamente el comunismo y, si el comunista es
sincero, como en alguna ocasión a mí me ha ocurrido, te dirá que
no, que obviamente eso es atentar contra el modo de producción que
te permite ser libre y que por tanto obviamente no se podrían
transmitir este tipo de ideas”. Rallo (32’’41-33’20’’)
Salta
a la vista que ese relato no reúne las condiciones mínimas para ser
utilizado como soporte en una investigación científica
(contextualización clara, relevancia teórica, narración
documentada,, etc),
y deviene en la típica “falacia del hombre de paja”: el profesor
Rallo evoca un comunista ideal, no localizado ni en el espacio ni en
el tiempo, representativo de todos los comunista y, por supuesto, del
genuino pensamiento de Marx, y le hace decir lo que conviene a su
discurso libertario.
Según
el profesor Rallo, en el comunismo habrán desaparecido no sólo la
libertad sino la vida privada: el individuo es un títere a merced de
la voluntad de la comuna. Para apuntalar esa tesis el profesor Rallo
utiliza un texto de Marx, datado en 1835. Es el célebre texto
escolar en el que el joven Marx (17 años) realiza una disertación
sobre la profesión a elegir. En dicho texto se pone de manifiesto la
importancia que la solidaridad y el bien común tienen para el joven
Marx. Obviamente por aquellas fechas el joven Marx ni era comunista
ni tenía en mente un proyecto de sociedad. Pero el profesor Rallo
utiliza el texto como si Marx estuviese escribiendo sobre las
características de la “comuna universal” que tanto le obsesiona.
Así proyecta:
“If
we have chosen the position in life in which we can most of all work
for mankind, no burdens can bow us down, because they are sacrifices
for the benefit of all; then we shall experience no petty, limited,
selfish joy, but our happiness will belong to millions, our deeds
will live on quietly but perpetually at work, and over our ashes will
be shed the hot tears of noble people”.
Marx,
Reflexiones de un joven sobre la elección de profesión,
1835, Vol. 1,
cuya
traducción es:
“Si
hemos elegido la posición en la vida en la que más podemos trabajar
por la humanidad, ninguna carga podrá doblegarnos, porque son
sacrificios en beneficio de todos; entonces no experimentaremos
ninguna alegría mezquina, limitada y egoísta, sino que nuestra
felicidad pertenecerá a millones, nuestras acciones vivirán
silenciosamente pero perpetuamente en acción, y sobre nuestras
cenizas se derramarán las lágrimas calientes de gente noble.
Marx,
Reflexiones de un joven sobre la elección de profesión,
1835, Vol. 1,
Y
lee
“si
escogemos en nuestra vida de tal manera que podamos trabajar por el
bien de la humanidad ninguna carga podrá doblegar nos porque
nuestros sacrificios [¡sacrificios!]
constituirán un provecho para la colectividad es verdad que nos
experimentaremos satisfacción estrechas limitadas y egoístas pero
nuestra felicidad pertenecerá a millones de personas nuestros actos
permanecerán sosegada pero permanentemente vivos y sobre nuestras
cenizas caerán las cálidas lágrimas de las personas nobles”.
Rallo (36’40’’-37’09’’)
Nótese
que el profesor Rallo enfatiza la palabra “sacrificios”.
Y
lee:
“ y
ya en un texto más maduro, Teorías
sobre la Plusvalía, dice:
“que
el desarrollo de las capacidades de la especie humana coincide con el
desarrollo del individuo [es decir
que el individuo se tiene que ajustar al desarrollo de la especie
humana]” Rallo (37’12-37’24’’)
mientras
proyecta:
“majority
of human individuals and whole human classes, in the end it breaks
through this contradiction and coincides with the development of the
individual; the higher development of”
Marx,
Teorías sobre la plusvalía (1863), Vol. 31, 348
“mayoría
de los individuos humanos y de clases humanas enteras, al final rompe
esta contradicción y coincide con el desarrollo del individuo; el
mayor desarrollo de”
Marx,
Teorías sobre la plusvalía (1863), Vol. 31, 348
Y
por eso dentro de la comuna, según el profesor Rallo:
“cada
ser humano alcanza su propia perfección trabajando por la perfección
por el bien del resto de la humanidad”. Rallo (37’30’’-37’44)
correspondiente
a la proyección de:
“that
one would have to destroy the other; on the contrary, man's nature is
so constituted that he can attain his own perfection only by working
for the perfection, for the good, of his fellow men”.
Marx,
Reflexiones de un joven sobre la elección de profesión
(1835), Vol. 1,
“que
uno tendría que destruir al otro; por el contrario, la naturaleza
del hombre está constituida de tal manera que sólo puede alcanzar
su propia perfección trabajando por la perfección, por el bien de
sus semejantes”.
Marx,
Reflexiones de un joven sobre la elección de profesión
(1835), Vol. 1,
Uno
de los usos más torticeros que realiza el profesor rallo es el
referido a la posible disidencia del individuo frente a los deseos de
la comuna. Al parecer los clásicos del marxismo ya tenían pensado
qué hacer con los disidentes. No se trata de un texto de Marx sino
de Engels pero vale la pena exponerlo para comprobar la distorsión
introducida por el profesor Rallo:
“¿Qué
ocurre con la disidencia? bueno pues de nuevo uno de los primeros
textos que escribió Engels, Centralización
y Libertad,
creo que es muy explícito a este respecto incluso desgarrador”.
Rallo (38’12-38’24’’)
Es
decir, el profesor Rallo nos anuncia un texto en el que Engels nos va
a explicar, de forma muy explícita, el tratamiento que la comuna da
a la disidencia.
Se
proyecta el siguiente texto:
“the
individual. History has eternally had and will always retain the
right to dispose of the life, the happiness, the freedom of the
individual, for it is the activity of mankind as a whole, it is the
life of the species, and as such it is sovereign; no one can revolt
against it, for it is absolute right. No one can complain against
history, for whatever it allots one, one lives and shares in the
development of mankind, which is more than any enjoyment”.
Engels,
Centralización y libertad, Vol. 2, 356
“el
individuo. La historia ha tenido eternamente y siempre tendrá el
derecho de disponer de la vida, de la felicidad, de la libertad del
individuo, porque es la actividad de la humanidad en su conjunto, es
la vida de la especie y como tal es soberana. Nadie puede rebelarse
contra ello, porque es absolutamente correcto. Nadie puede quejarse
de la historia, porque cuanto ella le concede, se vive y se comparte
el desarrollo de la humanidad, que es más que cualquier disfrute”.
Engels,
Centralización y libertad, Vol. 2, 356
De
lo cual el profesor Rallo infiere que Marx y Engels están diciendo
que:
“la
historia como representación o como exteriorización de esa
humanidad que va construyendo su propia emancipación y que concluye
en el comunismo en la comuna, por tanto la comuna universal del
comunismo tiene derecho soberano a disponer de la vida la felicidad y
la libertad del individuo”. Rallo (38’56’’-39’16’’)
Pero
en realidad el texto de Engels no trata de ninguna comuna, ni
siquiera de la hipotética sociedad comunista. Centralización
y Libertad es un artículo de prensa
en el que Engels analiza el gobierno de Guizot y el papel del
centralismo francés, característico de la organización político -
administrativa de ese país. Engels critica el centralismo como
fenómeno contrario a la libertad e incluso a la igualdad en el
desarrollo político y económico territorial de Francia. Dice
Engels:
“La
centralización, en la forma extrema en que se manifiesta actualmente
en Francia, es la extralimitación del Estado, la superación de su
naturaleza esencial. El Estado está limitado, por una parte, por el
individuo y, por otra, por la historia universal. Ambas son
perjudicadas por la centralización”.
Engels,
Centralización y libertad, (1842).
Y
ya en un salto al vacío que probablemente no advierten los
asistentes a la conferencia, el profesor Rallo utiliza un texto que
no es de Marx ni de Engels sino de Georgy Lukács. En él el célebre
intelectual húngaro, en medio de los debates de los años 20 sobre
la revolución bolchevique y los movimientos revolucionarios europeos
posteriores a la I Guerra Mundial, ofrece su interpretación sobre el
modo en que deben organizarse los partidos comunistas para ser
eficaces en su cometido revolucionario, texto en el que resalta el
papel de la disciplina. Aquí es pertinente retomar la anotación que
hicimos sobre un texto del profesor Martínez Marzoa (2018): a Marx
como a Hegel o a Kant hay que concederle el beneficio de
interpretarlo en sus textos originales no en los de terceros.
Pero
el profesor Rallo opta por una tergiversación consistente en
vincular la concepción del Partido Comunista de Luckás, Historia
y Conciencia de Clase (1923), con la concepción del Partido
Comunista de Marx expresado en El Manifiesto Comunista (1848).
Dice
el profesor Rallo:
“¿Existe
alguna conexión entre esta concepción del partido como
representante soberano de la voluntad colectiva, del partido
comunista, como representante de la voluntad colectiva de la comuna y
Marx? Es decir ¿en algún lugar Marx dijo “el partido representa a
la voluntad del colectivo”? Pues sí, en la que probablemente sea
su obra más famosa, El Manifiesto
Comunista:
Lee
el profesor Rallo este conocido párrafo del Manifiesto
Comunista:
“los
comunistas [se refiere al partido
comunista] no tienen intereses
distintos a los del proletariado en su conjunto, los comunistas tan
sólo se distinguen de otros partidos obreros en que a lo largo de
las distintas etapas de lucha entre el proletariado y la burguesía
los comunistas representan siempre y en todas partes los intereses
del movimiento obrero en su conjunto”. Rallo (41’45’’-42’33’’)
en
relación con el siguente texto:
“The
Communists do not form a separate party opposed to other
working-class parties. They have no interests separate and apart from
those of the proletariat as a whole. They do not set up any sectarian
principles of their own, by which to shape and mould the proletarian
movement”.
“The
Communists are distinguished from the other working-class parties by
this only: 1. In the national struggles of the proletarians of the
different countries, they point out and bring to the front the common
interests of the entire proletariat, independently of all
nationality. 2. In the various stages of development which the
struggle of the working class against the bourgeoisie has to pass
through, they always and everywhere represent the interests of the
movement as a whole”.
Marx
y Engels, El Manifiesto Comunista (1848), Vol 6, 497
“Los
comunistas no forman un partido separado que se oponga a otros
partidos de la clase trabajadora. No tienen intereses separados de
los del proletariado en su conjunto. No establecen ningún principio
sectario propio mediante el cual moldear el movimiento proletario”.
“Los
comunistas se distinguen de los demás partidos obreros sólo por
esto: 1. En las luchas nacionales de los proletarios de los
diferentes países, señalan y ponen en primer plano los intereses
comunes de todo el proletariado, independientemente de toda
nacionalidad. 2. En las distintas etapas de desarrollo por las que
debe pasar la lucha de la clase obrera contra la burguesía, ellos
siempre y en todas partes representan los intereses del movimiento en
su conjunto”.
Marx
y Engels, El Manifiesto Comunista (1848), Vol 6, 497
Y
el profesor Rallo interpreta:
“por
tanto si el partido comunista es la representación de los intereses
del proletariado, y en el comunismo se han abolido las clases porque
el proletariado se ha convertido en la clase única y dominante y por
tanto ya se han abolido las diferencias de clase, el partido
comunista será el que interprete cuál es la voluntad colectiva de
la comuna y por tanto quien sea soberano para dentro de la comuna
universal marcar los límites efectivos a la autonomía de los
individuos para poder desarrollarse no en contradicción sino en
confluencia con el desarrollo de la comuna. Con esto qué quiero
mostrar, pues quiero mostrar que aunque quizás sea posible un
marxismo que no degenere en algo parecido al leninismo o al
estalinismo yo tengo dudas a tenor de todo lo que os he leído pero,
por no cerrar totalmente la puerta, desde luego existe perfectamente
la posibilidad de construir una línea de continuidad entre el
pensamiento marxista y los horrores del comunismo tal cual se
reprodujeron en nuestras sociedades”. Rallo (42’34’’-43’41’’)
Pero
ese no es el sentido del párrafo, ni del conjunto del Manifiesto
Comunista que, por cierto, es bastante diáfano. Lo que en él se
indica es que los comunistas no enfocan la lucha política desde el
punto de vista de gremios de trabajadores con intereses particulares,
sectoriales, sino que atienden a la generalidad del proletariado.
Pero en ningún caso aspiran al monopolio de la representación
política del proletariado. Además, a diferencia de otros partidos
obreros, tienen vocación internacionalista: no distinguen a los
proletarios según su nacionalidad, todos caben en la lucha política
comunista independientemente de su procedencia.
Conclusiones
Las
redes sociales se han convertido en un vehículo privilegiado para la
difusión masiva del conocimiento científico, pero también de
narraciones sesgadas con ánimo propagandístico, disfrazadas de
discurso científico.
Hemos
analizado un caso práctico (“El Concepto de Libertad en Marx”,
del profesor Rallo) relevante por varios motivos. En primer lugar por
el objeto del discurso, esto es, la polémica sobre el tratamiento de
las Libertades en la obra de Marx. Segundo por la relevancia del
autor en las redes sociales el ámbito neoliberal: el profesor Rallo
viene desarrollando una destacada labor de propaganda de las ideas
libertarias con un gran impacto: las estadísticas de la difusión de
la conferencia que hemos analizado así lo atestiguan.
Pero
hemos podido comprobar que el profesor Rallo ha invertido el
procedimiento legítimo de exégesis: en vez de tratar de construir
un discurso a partir de los textos de Marx, ha utilizado los textos
de Marx para barnizar un discurso preconcebido y que no tiene nada de
nuevo: Marx como enemigo de las libertades.
Este
estudio de caso nos ha permitido identificar de modo práctico la
forma de proceder del profesor Rallo: extrae textos y los interpreta
sin tener en cuenta el sentido general del texto del que proceden o
bien, directamente, manipula el sentido de las palabras utilizadas en
los texto que ha seleccionado.
Tabla
1
BIBLIOGRAFÍA
CITADA EN LA CONFERENCIA DE JUAN RAMÓN RALLO
|
Autor
|
Texto
fuente
|
Año
|
Marx
|
Reflexiones
de un Joven sobre la Elección de Profesión
|
1835
|
Engels
|
Centralización
y Libertad
|
1842
|
Marx
|
Crítica
de la Filosofía del Derecho de Hegel
|
1843
|
Marx
|
Sobre
la Cuestión Judía
|
1843
|
Marx
|
Manuscritos
Económicos y Filosóficos
|
1844
|
Marx
|
Notas
marginales críticas a un artículo de "El Rey de Prusia"
sobre las reformas sociales
|
1844
|
Marx
|
Notas
sobre James Mill
|
1844
|
Marx
y Engels
|
La
Ideología Alemana
|
1845
|
Engels
|
Borrador
de una Confesión de Fe Comunista
|
1847
|
Marx
|
Miseria
de la Filosofía
|
1847
|
Engels
|
Principios
de Comunismo
|
1847
|
Marx
y Engels
|
Manifiesto
del Partido Comunista
|
1848
|
Marx
|
Grundisse
|
1857
|
Marx
|
Teorías
sobre la Plusvalía
|
1863
|
Engels
|
Anti-Dühring
|
1878
|
Engels
|
Del
Socialismo Utópico al Socialismo Científico
|
1880
|
Marx
|
El
Capital (III)
|
1894
|
Lukács
|
Historia
y Conciencia de Clase
|
1923
|
Fuente:
elaboración propia a partir del vídeo de la conferencia “El
concepto de Libertad en Marx”,
https://youtu.be/l6xNY2tWwLg?si=W9ByT4gTpYSPGcBw
|
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