A
comienzos de 2012 el Gobierno de la nación promovió el llamado “Plan de Pago a proveedores” por medio del
cual diversas Administraciones Públicas podrían obtener financiación afectada
al pago de “facturas pendientes”: una
especie de “borrón y cuenta nueva”
que permitía sanear las haciendas locales e inyectar liquidez a sus acreedores.
Concretamente el Real Decreto Ley 4/2012 un sistema extraordinario de
contratación de préstamos a largo plazo para atender deudas atrasadas, cuya
única novedad es la exigencia de un detallado plan de ajuste aprobado por el
pleno municipal.
Por
supuesto el plan tenía su contrapartida en términos económicos y políticos:
recortes presupuestarios generalizados y la pérdida “de facto” de la autonomía local. La inmensa mayoría de ayuntamientos
están intervenidos de modo más o menos directo y no pueden dar un paso sin el
consentimiento del Ministerio de Hacienda.
De modo
oportunista el gobierno ha aprovechado la debilidad financiera de las
Corporaciones Locales y del clima demagógico creado por la crisis económica
para promover una reforma de la legislación local que degrada sustancialmente
la calidad democrática de nuestro país.
La
situación de las haciendas locales a comienzos de 2012 era resultado del
deterioro de la actividad económica iniciado en 2007 (véase gráfico 1). La crisis
redujo la recaudación tributaria, tanto por la reducción de las bases
imponibles como por el aumento de la morosidad.
Gráfico 1
Gráfico 2
En
respuesta a esa falta de liquidez, las Corporaciones Locales recurrieron al “crédito comercial”, en ocasiones con el
consentimiento del acreedor y en otras no, es decir, demorando el pago sin más.
El importe del “crédito comercial”
(pactado o no) viene recogido en la variable “Otras deudas Pendientes de Pago”. Como se aprecia en el gráfico 3
la proporción de la variable “Otras
deudas Pendientes de Pago” sobre PIB trimestral: en ausencia de
financiación bancaria y de ingresos tributarios, las Corporaciones Locales se
financian retrasando el pago de sus facturas.
Gráfico 3
¿Qué efectos ha tenido el “plan de pago” sobre las finanzas
locales?
Por lo que respecta a la liquidez,
el plan permitió elevar la liquidez durante 2012 desde el 35´6% hasta el 54´6%
(véase gráfico 2). Pero ese efecto positivo se ha diluido y a día de hoy la
liquidez ha vuelto a reducirse a 43´8% (diciembre de 2012) y es de suponer que actualmente
(abril de 2013) estamos en niveles muy inferiores.
En cuanto al recurso a la
financiación mediante el retraso en el pago a proveedores, el plan permitió
reducir el peso de esta partida en el PIB del 10´8% hasta el 7´4% (véase gráfico
3). Pero en julio de 2012 ese efecto comenzaba a diluirse y esta variable
volvía a crecer hasta el 9´6% (diciembre de 2012). Nuevamente los acreedores
municipales soportan crecientes impagos por parte de las arcas municipales.
En el Gráfico 4 ofrecemos, en millones de euros, los
datos a partir d los cuales hemos construido el indicador de liquidez del gráfico
2. La columna verde indica el dinero en efectivo (más depósitos bancarios) de
los que disponen las Corporaciones Locales. El efectivo del que disponen a
finales de 2012 es muy similar al de finales de 2011 (11.898 millones frente a
11.078 millones). Las deudas a corto plazo se han reducido de 31.087 millones a
27.189 millones: aunque la reducción es importante, la brecha existente entre
ambas magnitudes es muy relevante aún. Y de hecho la reducción obedece a la
refinanciación a largo plazo que supuso el “plan
de pago a proveedores”.
En el gráfico
6 ofrecemos los datos de la liquidez neta, es decir, la diferencia entre el
efectivo y las deudas a corto plazo medidas en millones de euros. Actualmente
existen unas necesidades de financiación de 15.291 millones de euros que no
están cubiertas y que sitúan a las Corporaciones Locales en una situación de
iliquidez tan grave como la de finales de 2011.
Gráfico 4
Gráfico 5
Que el
problema tiene carácter estructural se confirma con los datos del gráfico 6. En
él hemos computado los Activos Financieros Netos, esto es, la diferencia entre
el valor de todos los activos financieros y todos los pasivos financieros, tanto
a corto como a largo plazo. Es un indicador de la solvencia de las
Corporaciones Locales. Como puede apreciarse este indicador se ha ido
deteriorando desde que comenzó la crisis y hoy estamos peor que el año pasado:
-50.208 millones de euros frente a 48.371 millones.
Gráfico 6
En síntesis, la persistencia de la
crisis económica ha diluido los efectos positivos que pudo tener el “plan de pago a proveedores” y hoy las
haciendas locales se encuentran en una situación análoga a la que vivieron a
comienzos de 2012.
¿A qué
perspectiva se enfrentan las corporaciones locales en el corto plazo?
Como
antes se ha indicado, existe una correlación muy elevada entre el ritmo de
actividad económica y la liquidez (y la solvencia). De cómo evolucione el PIB y
el desempleo en los años próximos dependerá el escenario al que nos
enfrentemos. En el cuadro 1 mostramos las últimas previsiones macroeconómicas
publicadas por la Comisión Europea, y que no resultan nada halagüeñas. A raíz
de la publicación de estas previsiones, el Gobierno de España se ha visto
obligado a corregir y publicar precipitadamente las suyas (26 de abril de
2013).
El PIB
caerá un -1´4% en 2013 y crecerá un ridículo 0´8% en 2014.
El
desempleo se mantendrá por encima del 26% en 2013 y 2014 y probablemente no
descenderá del 20% hasta 2017.
Esto
augura una perspectiva de dificultades en la recaudación tributaria y un
descenso de liquidez y solvencia de las Corporaciones Locales.
Cuadro 1
ESPAÑA:
Previsiones de la Comisión Europea
|
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2010
|
2011
|
2012
|
2013
|
2014
|
|
PIB
|
-0.3%
|
0.4%
|
-1.4%
|
-1.4%
|
0.8%
|
Desempleo
|
20.1%
|
21.7%
|
25.0%
|
26.9%
|
26.6%
|
Déficit público
|
-9.7%
|
-9.4%
|
-10.2%
|
-6.7%
|
-7.2%
|
Fuente: Comisión Europea, primavera de
2013.
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La
conclusión es clara: un año después de la aprobación del “plan de pagos” estamos en el mismo punto de partida, pero con los
ayuntamientos intervenidos de facto por el ministerio de Hacienda y
Administraciones Públicas.
No
sería de extrañar que en las próximas semanas se produjese otra iniciativa del
Gobierno, restringiendo aún más la autonomía municipal, promoviendo recortes
presupuestarios e incrementos en los tributos municipales.
[Y sobre las "participaciones preferentes" puedes consultar: "Participaciones Preferentes: la Nefasta Experiencia Española"].












