lunes, 8 de mayo de 2017

Pensiones, déficit y lucha de clases

Nuestro sistema público de pensiones está en deconstrucción, al igual que buena parte de los sistemas europeos. Las sucesivas reformas perpetradas por los gobiernos burgueses en los últimos 30 años nos abocan a un futuro de pensiones precarias y pensionistas empobrecidos: según estimaciones de la propia Comisión Europea, en 2030 un ciudadano con un salario de 1000 € recibirá una pensión 606 €, en 2060 será de sólo 486 €. El problema, por tanto, no es si las pensiones se podrán pagar el mes que viene: el problema es que las pensiones públicas del futuro, caso de existir, no van a permitir una vida digna después de años de duro trabajo.
La estructura legal de nuestro sistema de pensiones es el resultado de reformas que siempre han tenido como argumento (excusa más bien) evitar la quiebra de la Seguridad Social: primero se elevó de 10 a 15 años el periodo mínimo de cotización para acceder a pensión (1985), después la edad de jubilación de 65 a 67 años (2011), finalmente (¿finalmente?) Rajoy introdujo el “factor de sostenibilidad” y se eliminó la revalorización automática de las pensiones (2013). A ello hay que sumar las reformas laborales: precarizar el empleo y otorgar más poder a los empresarios en perjuicio de los trabajadores, se traduce en salarios reales menores y mayor dificultad para cotizar. Todas estas reformas han endurecido el acceso a una pensión contributiva y dan lugar a pensiones inferiores a las que disfrutarían los trabajadores de no haberse recortado el sistema. Y siempre pasa lo mismo: ninguna reforma es la última, siempre hay un nuevo recorte en el horizonte. Porque el objetivo de fondo es acabar con el sistema público de pensiones, lo cual procuraría un doble beneficio al capital. El más evidente: promocionar el negocio de los sistemas privados de pensiones y lograr que, en última instancia, las cotizaciones gestionadas actualmente por la Seguridad Social lo sean por agencias privadas propiedad del oligopolio bancario…dar más dinero fresco a la banca para especular en los mercados financieros. Desde luego los planes privados de pensiones no son una solución para la mayoría de población trabajadora: si con un salario medio bruto en España de 12´84 €/hora apenas se puede ahorrar a final de mes ¿qué dinero podrían destinar los trabajadores a dichos planes? ¿de qué sirven a la mayoría de población mileurista? ¿ y para qué? ¿para que inviertan el ahorro de los trabajadores en acciones que, como las de Bankia, pasaron un buen día de valer 40 € a no valer nada o en participaciones preferentes?
Menos evidente pero de mayor calado es el objetivo de debilitar el poder negociador de la clase trabajadora: sin pensiones garantizadas, los trabajadores serán ciudadanos (aún más) temerosos ante el futuro, incapaces de movilizarse en defensa de sus intereses, incapaces de perder un solo día de cotización para hacer una huelga, obligados a trabajar (o a formar parte del “ejército industrial de reserva”) hasta el fin de sus días. Se trata de desmantelar el “consenso keynesiano” sobre el que se reconstruyó Europa tras la II Guerra Mundial (políticas de pleno empleo y amplios servicios públicos redistribuidores de renta y riqueza), diseño que ha estado en el ojo de mira de los promotores del “Consenso de Washington”, y cuya filosofía ha impregnado las políticas económicas de los partidos burgueses desde los años 80 hasta hoy: el capital quiere que lleguemos a los 65 años (o a los 67, o a los 70…) dóciles y pobres. Por supuesto el gobierno actual, como los anteriores, puede esgrimir cifras bastante precisas y objetivas en defensa de sus reformas antisociales. Pero lo que no es nada objetivo es la interpretación que se hace de ellas. Es cierto que la Seguridad Social cerró 2016 con un déficit equivalente al 1´7% pero ¿por eso no se pueden pagar las pensiones? ¿a quién escandaliza un déficit tan exiguo como el de la Seguridad Social? Al fin y al cabo las Administraciones Públicas cerraron 2009 con un déficit del 11% del PIB, en 2010 del 9´4%, en 2011 del 9´6%, en 2012 del 9´5%... y se financió. ¿No se puede financiar un déficit del 1´7% o es que depende de a quién vaya destinado el dinero? Recordemos que buena parte del déficit de aquellos años se debió al rescate bancario y a las políticas de austeridad. No es que el déficit de la Seguridad Social sea elevado: la clave radica en si los trabajadores tienen o no la misma capacidad de presión que la banca para que el Estado ponga el Presupuesto a su servicio. A tenor de los sucesivos recortes de pensiones parece más bien que no. Y aquí un inciso. El lenguaje no es nada inocente, está cargado de ideología: la etiqueta “déficit” tiene obvias connotaciones negativas, evoca la idea de “ineficiencia”, algo indeseable… ¿por qué se habla de “déficit” de la Seguridad Social y no de otros organismos del Estado? ¿Cuál es el déficit de la Casa Real o del Tribunal Constitucional? ¿Y del Ministerio de Defensa? Las políticas de austeridad implementadas desde el comienzo de la crisis tampoco ayudan: los recortes presupuestarios y una política monetaria mal diseñada que inyecta dinero a coste 0 a la banca pero reduce el crédito a familias y pequeñas empresas ha provocado que entre 2012 y 2016 (y aun hoy) nuestro PIB sea sistemáticamente inferior a nuestro PIB potencial: producimos mucha menos riqueza de la que podríamos disfrutar si no hubiese mano de obra desempleada e instalaciones ociosas. Concretamente en estos años hemos dejado de producir bienes y servicios por importe de 196.119 millones de euros, dinero más que suficiente para cubrir 10 veces el déficit que la Seguridad Social tuvo en 2016. Para evitar que esto siga sucediendo se requiere poner en marcha políticas de pleno empleo (el sistema capitalista, por sí solo, no genera automáticamente pleno empleo) y esas políticas son tan detestables para la burguesía como el propio sistema público de pensiones. Pero además, invocar el déficit de la Seguridad Social, es decir, la insuficiencia de las cotizaciones sociales, como obstáculo para el pago de las pensiones resulta falaz: ¿por qué hay que pagar las pensiones con cotizaciones sociales? ¿por qué no con impuestos? Lo que realmente deberíamos plantearnos es el nivel de vida que queremos dar a esa fracción de la población que integra la Tercera Edad, preguntarnos si somos o no capaces de generar un PIB suficientemente grande como para financiar ese nivel de vida y a partir de ahí elegir la herramienta óptima (quizá cotizaciones, quizá impuestos, quizá una combinación ambos) para detraer riqueza y hacerla fluir hacia el sistema público de pensiones. Nos equivocamos si del sistema público de pensiones sólo vemos la cáscara: un servicio público, un organismo incrustado en la estructura del Estado. Si los sistemas públicos de pensiones están ahí es como resultado de la presión que los trabajadores ejercieron un día frente al capital, presión que se articuló a través de sindicatos y partidos de izquierda. Las pensiones públicas son un conquista obrera, al igual que la jornada de 8 horas, el descanso semanal…Y como todas esas conquistas seguirán ahí mientras sus beneficiarios (presentes y futuros) sean capaces de presionar para que así sea frente a quienes llevan 30 años deconstruyéndolas.

martes, 3 de enero de 2017

Crecimiento sin esperanza: mal empieza 2017 en España.


El PIB de la Región de Murcia creció en 2015 un 3´7%, un dato magnífico, el mejor desde 2007, y el mejor de todas las Comunidades Autónomas junto con Cataluña. Son dos años ya consecutivos de crecimiento que sin embargo arrojan un panorama desolador: la tasa de paro continúa enquistada en el 19´75% (el 21´96% en mujeres, el 44´2 en menores de 25 años) y los salarios nominales (unos ridículos 14´90 €/hora) crecen a una tasa del 0´20% anual. Si restamos el incremento de la inflación (1´5%), los salarios reales están contrayéndose a una tasa del -1´3%. No es de extrañar que, a pesar de la favorable evolución del PIB, la Región de Murcia presente una renta per cápíta de sólo 11.291 €/año: un 20´3% inferior a la media nacional. Además sólo 40 de cada 100 parados cobra algún tipo de prestación, y el que lo consigue recibe una media de 765 €: un 25% menos que al comienzo de la crisis. Por no hablar del peso de las hipotecas, el agua o la luz en el presupuesto de las familias trabajadoras. Crecimiento ya no es sinónimo de prosperidad, por dos razones: a) la reforma laboral reforzó el poder negociador de los capitalistas frente a los trabajadores y la demanda de trabajo no se traduce en mejoras reales del salario ni de las condiciones laborales; b) el crecimiento está muy focalizado en el sector turístico y la agricultura, de sobra conocidos por su precariedad. Cosas del capitalismo.

viernes, 23 de diciembre de 2016

El insoportable peso de la deuda pública en España



La actual legislatura se inicia batiendo record de endeudamiento público: ni más ni menos que 1´1 billones de euros debe el conjunto de las Administraciones Públicas, esto es, el equivalente al 101% del PIB, o ni más ni menos que 23.831 € por habitante. Resulta cuanto menos paradójico que el PP, adalid del rigor presupuestario, haya pulverizado todos los record históricos en esta materia: cuando Rajoy fue elegido por primera vez Presidente del gobierno en diciembre de 2011 la deuda pública era de tan sólo 743.530 millones de euros (el 69´5% del PIB). En resumidas cuentas: Rajoy hereda de sí mismo una factura de 363.163 millones de euros y sobre la espalda de cada ciudadano pesa hoy un 52% más de deuda que hace cuatro años.

Esa no es la única paradoja: teórica (y legalmente) las Administraciones Públicas sólo pueden endeudarse para financiar inversiones así que cabría esperar que este incremento de la deuda pública obedeciese a un incremento del esfuerzo inversor; sin embargo actualmente ese esfuerzo es notablemente inferior al de hace cuatro años.  Si en 2011 la Formación Bruta de Capital (FBK), magnitud que mide el esfuerzo inversor de las Administraciones Públicas, fue de 39.638 millones de euros, equivalente al 3´7% del PIB, (cifra ya de por sí baja comparada con los 55.142 millones de 2009, inicio de la crisis); el año 2015 cerró con una FBK de tan sólo 27.005 millones (un 2´5% del PIB)…y eso porque afortunadamente era año electoral, ocasión propicia para captar votos vía obra pública.



Ciertamente toda la Unión Europea sufre el embate de la crisis y el diseño del BCE no contribuye en nada a facilitar una salida. Pero los datos demuestran que Rajoy está entre los peores alumnos del neoliberalismo europeo: tal ha sido el crecimiento de nuestra deuda que nuestras Administraciones ocupan hoy el 6º lugar entre las más endeudadas de las 28 que componen la Unión Europea, cuando en 2011 ocupábamos el puesto 12º y en 2007, año en que estalló la crisis, un envidiable puesto 16º.

Por supuesto no todas las Administraciones Públicas han gozado de la misma manga ancha para endeudarse que la Administración Local: la Corporaciones Locales, eternas hermanas pobres de la Hacienda Pública española, han sido sometidas a un férreo control financiero desde comienzos de la crisis. No sólo se les exige aprobar presupuestos equilibrados cuando la economía está deprimida y los ingresos tributarios por los suelos: desde 2009 el Ministerio de Hacienda ha promovido hasta 8 reales decretos distintos en los que, de forma parsimoniosa y bajo condiciones leoninas, auxiliaba ligeramente a unas haciendas locales asfixiadas por la falta de liquidez. Y todo, bajo unas condiciones propias de un programa de ajuste de los que el FMI aplica a los países del Tercer Mundo: se les ha exigido recortar un 5% el gasto en personal; incrementar el IBI al tipo máximo; eliminar bonificaciones con impacto social; elevar las tasas y precios públicos hasta lograr la autofinanciación de los servicios que prestan lo cual es ineficiente además de regresivo, etc, etc. Tanto es así que las Corporaciones Locales tienen hoy un nivel de endeudamiento equivalente al 3´2% del PIB ¡0´2 puntos menos que cuando Rajoy llegó al poder!. Obviamente esto se ha traducido en un notable deterioro en la calidad y cantidad de los servicios que los ayuntamientos ofrecen a la población.

No es de extrañar que el gobierno de la nación haya tenido ese comportamiento: Rajoy proyecta sobre otras Administraciones el espíritu y la letra del plan de rescate (cuya existencia el PP siempre negó) y que se sustanció en la firma del “Memorándum de Entendimiento” (MoU) entre el Gobierno de España y la “troika” el 20 de julio de 2012, mediante el cual se abría una línea de crédito de hasta 90.000 millones de euros con la única finalidad de rescatar la banca española. Triste paradoja: mientras los españoles se volcaban en aplaudir a su selección de fútbol, campeona de la Eurocopa 2012, eran los mercados financieros los que nos goleaban a nosotros con la inestimable ayuda de nuestro gobierno.

Cabe recordar que la deuda de las Administraciones Públicas condiciona directamente la calidad de vida de los ciudadanos: la necesidad de refinanciar periódicamente los vencimientos y de contratar nueva deuda para pagar los intereses, nos deja en manos de la “troika” en virtud de la legislación neoliberal europea, que prohíbe taxativamente al BCE adquirir deuda pública en los mercados de emisión. Sin una política que promueva el crecimiento, la deuda genera más deuda y más sometimiento a la “troika”. Durante el gobierno de Rajoy (2012 – 2015) las Administraciones Públicas han pagado el equivalente a 13 puntos del PIB en concepto de intereses, es decir, que el 45% del déficit público se explica por el gasto en intereses. Y claro: para pagar esos intereses hubo que aumentar más la deuda pública. Además, la cosa no mejora: para 2016 se espera que haya que desembolsar otro 3´1% del PIB en intereses, lo que explica el 60% del déficit que habrá este año. Así es como la deuda genera más deuda y obliga a nuevos recortes. 

Por supuesto las cosas se podrían haber hecho de otra manera y en el fondo subyace el problema del euro y el diseño neoliberal del BCE impuesto en su día por el Bundesbank y sus admiradores europeos, incluidos los gobiernos socialdemócratas. En tiempos de crisis se requieren amplios programas públicos de creación de empleo, pero éstos son inviables sin el respaldo financiero del banco central de turno. Y eso quisieron garantizarse en su momento los creadores del BCE: que no pudieran implementarse políticas de orientación keynesiana, que la lucha contra el desempleo descansase exclusivamente sobre el recorte de salarios y derechos de los trabajadores.

Por el contrario, una inusitada fe en la propiedad privada y en los mercados permite al BCE inyectar cantidades masivas de dinero en el sistema financiero….en ese mismo sistema financiero que años atrás malgastó los ahorros de los ciudadanos en especulación inmobiliaria y bursátil, y que ahora atesora el dinero barato procedente del BCE a la espera de tiempos mejores. Actualmente el BCE mantiene inyectados en el sistema financiero europeo la friolera de 1´63 billones de euros, de ellos 333.319 millones (el 20% del total) en el sistema financiero español. En nuestro caso eso supone que se ha multiplicado por 3´5 la cantidad de dinero que el BCE mantenía inyectados justo antes de la crisis. Y todo a coste 0% o casi. Pero el sistema financiero no moviliza ese dinero y prueba de ello es que desde que comenzó la crisis el crédito a los hogares se ha contraído un 19% (un 2´1% sólo el año pasado).

Como decíamos, las cosas se podrían haber hecho de otra manera si la correlación de fuerzas en Europa fuera distinta. Podrían haberse diseñado planes públicos de empleo, descartando proyectos de inversión socialmente no rentables (como esos aeropuertos del PP que llevan aviones de ningún sitio a ningún lugar, autovías sin coches o desalinizadoras que no desalan). ¿Acaso estamos sobrados de hospitales o colegios? ¿No necesita un impulso nuestra red ferroviaria? ¿No hay oportunidades de empleo en el sector medioambiental o en la adecuación de las tecnologías que utilizan las empresas a estándares de sostenibilidad ambiental? Se podía haber acometido un plan de amortización (monetización) de parte de la deuda pública, evitando así la implantación de los insufribles rescates que tanta fama han dado a la “troika” y a sus “hombres de negro”. Se podía, en definitiva, haber puesto el euro al servicio de los ciudadanos, y no a los ciudadanos al servicio del euro y de quienes lo acaparan.

A partir de la herencia que Rajoy se lega a sí mismo (gracias a la inestimable colaboración del PSOE en su investidura) se diseñará la política económica que los ciudadanos sufriremos a lo largo de la nueva legislatura. Sobre nuestro país pesa la exigencia de la Comisión Europea de acometer recortes por importe de unos 5.500 millones de euros: de lo contrario la “troika” se encargará de que los mercados financieros hagan imposible la financiación de nuestra deuda pública. Sin lugar a dudas se trata de una utilización espuria, casi mafiosa, del poder que los ciudadanos han delegado en las instituciones europeas. Todo parece indicar que Rajoy se plegará nuevamente al chantaje financiero (¿recuerdan en qué condiciones se gestó la reforma del artículo 135 de la Constitución, mancomunada por PP y PSOE en septiembre de 2011?). Pero ni siquiera cumpliendo con este catecismo neoliberal se nos augura un buen futuro: para 2017 la tasa de paro seguirá en el 18% (más del doble de la media europea), y la deuda pública se elevará un poco más todavía, hasta 1´16 billones de euros. Desde luego no estamos en deuda con Rajoy, pero sí por culpa de Rajoy.

martes, 13 de diciembre de 2016

Rescatar autopistas es rescatar bancos.

El gobierno de Rajoy acaba de anunciar que rescatará 8 autopistas de concesión privada que están en quiebra. Y eso que aún estamos pagando el rescate bancario. Como no tienen suficiente tránsito y además se han excedido en los costes de construcción, no generan ingresos por peaje suficiente para pagar los 5.500 millones de € que deben a bancos y otros acreedores. El Estado va a quedarse con unas autopistas que nadie utiliza (que nunca debieron construirse) y va a pagar con dinero público lo adeudado a los bancos. Si antes de esa operación el Estado ya estaba obligado por la "troyka" a recortar 26.000 millones en los dos próximos años para cumplir con el objetivo de déficit ¿cuánto tendrán que recortar ahora? ¿de qué partida van a recortar? ¿cuántos incrementos de impuestos nos aguardan? ¿cuánto más crecerá nuestra deuda pública? La clave, como siempre, es que la banca no pierda: la banca no puede embargar una autopista y subastarla como hacen con nuestras viviendas, ni llevarse el asfalto...Como no pueden recuperar lo invertido le pasan la factura al Estado. Y el gobierno...el gobierno del PP...se deja. Mal acostumbrados están los capitalista de este país: promueven negocios ruinosos y luego socializan las pérdidas. Así ¿qué incentivos tienen los empresarios para hacer bien las cuentas? Y además es inmoral: ¿acaso si ud invierte los escasos ahorros de su vida en un comercio y su negocio va mal el Estado acude en su rescate? No: la banca le embarga hasta las cejas...Al final los obreros subvencionan a los ricos con el dinero de sus impuestos. Un ejemplo más de "eficiencia" y "equidad" capitalista.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Oligopolio bancario en España: menos bancos y más poderosos.

El negocio bancario en España está cada vez en menos manos: un puñado cada vez más reducido de entidades controlan el mercado y eso perjudica a los clientes (mayores tipos de interés, menos oficinas, peor servicio) y a la economía en general. Esa concentración ha experimentado un gran impulso con el "rescate bancario": desde 2009 se han promovido la fusiones y absorciones de entidades apoyando la operación con dinero público. El Banco Central Europeo calcula anualmente el "índice de Herfindahl", que mide el grado de oligopolización del sector: como se aprecia en el gráfico no para de crecer. Y la cosa sigue: está al caer la absorción de BMN (Cajamurcia) por Bankia, y quién sabe si la absorción de Banco Popular por Santander o BBVA. En el extremo opuesto Alemania: el país con menor concentración en el sector. Sólo copiamos lo malo.

martes, 1 de noviembre de 2016

Discriminación salarial por género y nacionalidad en España

La “Encuesta de Estructura Salarial” que acaba de publicar el INE, referida a 2014, revela un caso claro de discriminación: la nacionalidad. Si los salarios en España ya son bajos de por sí los de los inmigrantes son aún menores. En 2014 el salario medio anual de un trabajador español fue de 23.238 € brutos. Los trabajadores de la Europa no comunitaria ganaron de media 15.157 €; los latinoamericanos 14.714 € y los asiáticos y africanos 14.7020 €. Es decir: los inmigrantes cobran entre un 35% y un 37% menos que un español…(y eso que un español no cobra gran cosa). Unas veces sucede porque los inmigrantes acceden a los empleos más precarios…otras, sospecho, incluso haciendo el mismo trabajo.



 ...Y si eres mujer e inmigrante, peor...
En el post de ayer comentaba que el salario medio de un inmigrante era un 35% inferior al de un trabajador español. El grado de discriminación aumenta si, además de inmigrante, se es mujer. Comparando el salario medio de un hombre español con el de una mujer inmigrante, el salario medio bruto anual es entre un 51% y un 54% inferior. Cosillas del capitalismo.


miércoles, 26 de octubre de 2016

España: suspenso en empleo tecnológico.

Según los últimos datos de Eurostat, en España sólo el 2´4% de los trabajadores ocupa puestos en empresas de tecnologías de la información y la comunicación (TIC). A la cabeza está Finlandia con un 6´5%. La media europea es del 3´5%. Vamos, que perdemos por goleada. Pero lo peor no es eso sino que a raíz de la crisis Europa ha sufrido una "reconversión positiva": el empleo en sectores TIC se ha incrementado en número de personas y en porcentaje. En España hemos respondido a la crisis con una "reconversión regresiva": desde 2011 hemos perdido 62.500 puestos de trabajo TIC, y hemos pasado del 2.7% al citado 2.4% de empleo-TIC. Ya no se habla de política industrial en este país, y así nos va: Europa busca oportunidades en las nueva tecnologías y España redescrubriendo el turismo como en los años 60...Muy grave.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

PIGS: Austeridad Fiscal, Reformas Estructurales y Crecimiento Potencial



En este trabajo analizamos el impacto de las políticas de austeridad sobre el crecimiento a largo plazo en aquellos países de la Unión Europea más castigados por la crisis económica, conocidos con el acrónimo peyorativo PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España). Si la tasa de crecimiento a largo plazo de  la Eurozona se ha contraído en 1,4 puntos durante la actual crisis, en el caso de los PIGS esa contracción está en el rango 2 – 5,6 puntos. Las causas de esta contracción se encuentran en la conjunción del carácter pro-cíclico de los factores explicativos del crecimiento potencial, y el sesgo recesivo de las políticas de austeridad implementadas en la Unión Europea a partir de 2010 en respuesta a la “crisis del euro” causada por el falseamiento de las cuentas públicas en Grecia. 

Disponible aquí.


viernes, 9 de septiembre de 2016

Crecen los accidentes de trabajo mortales en España.

El crecimiento del PIB sobre bases precarias, gracias a las sucesivas reformas laborales, trae consigo más y peores acidentes laborales (es el lado oculto de crear riqueza al modo capitalista). Desde 2013 este tipo de accidentes ha acelerado su crecimiento dramáticamente: ¿Cuánta sangre y cuántos derechos ha de poner un trabajador sobre la mesa para ganar una hora de salario?

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Indecente asimetría: embargar familias y reflotar bancos.



El Banco de España acaba de publicar un balance provisional de las ayudas públicas que ha recibido la banca desde 2009 para hacer frente a la crisis. El Estado sólo ha recuperado 2.686 de los 61.495 millones de euros de ayudas financieras recibidas (dinero fresco). A este paso hará falta 23 años para recuperarlo todo (si es que se recupera). ¿Qué banco tiene tanta paciencia con sus clientes? Pero es que esas no fueron todas las ayudas. Por ejemplo avales por importe de 110.895 millones ¿a qué familia en paro o con sueldo precario no le hubiera venido bien un aval para comprar una vivienda, o lograr un alquiler, o un crédito puente para no perder la suya? El Estado ha mimado a la banca, y la banca maltrata a los ciudadanos. Los embargos de viviendas siguen su curso: cuando la banca no paga, porque las cosas no van bien o despilfarra, el Estado le inyecta dinero a la espera de que vengan tiempos mejores. Cuando una familia no paga a tiempo sus deudas, por pequeña que sean se lo quitan todo. El gráfico es elocuente: continúan los embargos y los desahucios (11.940 en el segundo trimestre del año). Si la economía española se desacelera, la cosa irá a peor. Todo ha sido un error y una desvergüenza: el Estado debió ayudar a las familias, no a los bancos…el dinero de todas formas hubiera acabado en manos de éstos, pero cumpliendo previamente un fin social.


domingo, 4 de septiembre de 2016

¿Qué era una huelga en España...?

Las estadísticas lo dejan claro: ya casi no se hacen huelgas, cada vez participan en ellas menos trabajadores y las jornadas de huelga son cada vez menos. La huelga, una de las tradicionales herramientas de los trabajadores para reivindicar sus derechos, está en declive. Y eso a pesar de lo prolongado e intenso de la actual crisis, a pesar de las agresiones del gobierno contra nuestros derechos, de la pobreza y del paro. Lo cierto es que desde 2003 reina en España una extraña “paz social”. No sé si es que el capitalismo funciona en realidad mejor de lo que pensamos y la gente está contenta, o si se debe al descrédito sindical o si es un problema de alienación. Sí sé que limitarse a votar cada cuatro años sirve para poco.

lunes, 22 de agosto de 2016

Pensiones en España: otra víctima del euro y la austeridad.



Con Rajoy o sin Rajoy parece que se avecina un nuevo recorte del sistema de pensiones. Somos rehenes del discurso “vivimos por encima de nuestra posibilidades” o “cada vez vivimos más y trabajamos menos”, y en consecuencia “no hay dinero para pagar las pensiones”. Error…como todas las verdades a medias. ¿Para qué quiere su paga un pensionista? Para comprar bienes y servicios (pan, medicamentos, corbatas de seda, etc…). Por tanto lo que necesitamos no es exactamente más dinero, sino producir más bienes y servicios. Y España puede hacerlo: disponemos de recursos suficientes para producir mucos más bienes y servicios de los que actualmente producimos; disponemos de mucha mano de obra ociosa y fábricas operando muy por debajo de su capacidad. Según Eurostat sólo en 2015 nuestro PIB se situó 41.000 millones de euros por debajo de nuestro nivel potencial, y desde que se inició la crisis hemos generado un PIB inferior en 439.000 millones al que podríamos haber conseguido con nuestros recursos actualmente desocupados ¿Qué falló?: el euro y las políticas de austeridad. ¿Por qué? Porque necesitamos políticas expansivas y necesitamos imprimir nuestro propio dinero en la cantidad adecuada para que aumente la demanda de bienes. Podemos hacerlo siempre que no superemos ese “PIB potencial”. Hay margen para que todos vivamos mejor si logramos escapar al discurso fatalista de los neoliberales.


sábado, 20 de agosto de 2016

Por qué el Mar Menor nunca va a estar limpio.

Podemos plantear la cosa de otra manera: ¿quién está lo suficientemente interesado en tener un Mar Menor limpio como para asumir (su parte) del coste de limpiarlo...y mantenerlo limpio? Todos queremos una laguna limpia pero pocos asumirán en público hasta qué punto, es decir… a cuántos euros está dispuesto a renunciar (pagar una tasa, dejar de explotar parcialmente un negocio…). La Administración podría hacer lo que en Economía denominamos un “Análisis Coste – Beneficio” (ACB) : identificar todas las categorías de agentes implicadas en el disfrute (sea económico, sea recreativo, etc), los beneficios (materiales e inmateriales) que obtienen de “usar” el Mar Menor y todos los costes que ese disfrute genera. Y a partir de ahí fijar un objetivo de restauración medioambiental: no hace falta que la laguna quede Tan limpia como hace 100 años, quizá convenga fijar un objetivo menos ambicioso. A partir de ahí queda lo difícil, lo conflictivo: arbitrar un sistema de reparto de costes. Difícil. Porque la Administración también tiene costes: los votos que pierde por implementar la medida.

sábado, 30 de julio de 2016

La destrucción del pequeño comercio en España



Según se deduce de los últimos datos del Directorio Central de Empresas, la suma de la crisis, el endurecimiento del acceso al crédito y las prácticas oligopolistas de las multinacionales, se han llevado por delante buena parte del pequeño comercio de nuestro país. Concretamente desde 2008 han desaparecido 63.844 empresas dedicadas al comercio minorista, un 12´1% del total. Casi el 50% de los comercios desaparecidos eran autónomos sin asalariados (31.417). Por el contrario ha crecido el número de empresas grandes o muy grandes. Las de entre 500 y 1.000 asalariados han crecido un 22´6%: ahora hay 12 más. Aquellas con más de 5.000 asalariados han pasado de 19 a 21. No es buena noticia: la desaparición del comercio minorista acaba perjudicando a los consumidores porque la gran empresa, una vez que se deshace de la competencia, encarece los productos, restringe la variedad y calidad de productos, e incluso los barrios se degradan. Este es el resultado de la economía neoliberal en la que estamos inmersos. Ya lo predijo MARX: es la tendencia a la concentración del capital.


viernes, 29 de julio de 2016

Desempleo en España: II trimestre de 2016.



El INE acaba de publicar la “Encuesta de Población Activa” (EPA) del II trimestre del año. La tasa de paro se sitúa en el 20%, lo que sería una buena noticia de no ser porque desde 2008 estamos a años luz de la media de paro de la UE (8´6%), y porque a este ritmo harán falta años para que nos acerquemos a esos niveles. Nuestra economía se enfrenta a graves perturbaciones (brexit, terrorismo, austeridad presupuestaria…) y eso puede debilitar nuestro PIB y volver a aumentar el desempleo. Según la Comisión Europea en 2017 seguiremos por encima del 18% de paro.

Es cierto que en este último trimestre se han creado 142.800 puestos de trabajo. La mala noticia es que el 52% lo han sido en el sector de hostelería, un sector que genera precariedad laboral y bajos salarios. El 66% de los que han encontrado trabajo ha sido con contrato temporal. Y sigue habiendo 1.493.800 hogares en los que todos sus miembros está en paro, lo que da idea de la intensidad de la crisis. Y sólo 44 de cada 100 parados cobra algún tipo de prestación o subsidio.

Además es un sector muy sensible a la coyuntura climática y política: no es que nuestra economía esté mejorando gracias a su competitividad, ni con ganancias de productividad…es que los turistas llegan a nuestro país huyendo en masas de destinos problemáticos que hasta ahora eran nuestros tradicionales competidores (Turquía, Egipto, Túnez…incluso París). Pero esa ventaja de las que ahora disponemos no es para siempre: puede que la estabilidad retorne pronto a esos países (ojalá)…o que el nuestro (crucemos los dedos para que no suceda) sufra situaciones traumáticas como las suyas que espantan al turismo.

En definitiva, sería un error interpretar los datos del la EPA como el fin del ciclo iniciado con la implosión de la burbuja inmobiliaria en 2007. Nuestra economía NO está mejorando: no dejemos que los datos de la EPA enmascaren la realidad. 


martes, 19 de julio de 2016

Formación profesional: nuestro talón de Aquiles de España

Eurostat acaba de publicar los datos referentes a alumnos matriculados en FP. España queda, una vez más, en un lugar lamentable. En la Unión Europea el 48% de los alumnos de educación secundaria no obligatoria cursa FP, en España sólo el 34%... ¡en Finlandia, paradigma de la Educación de calidad, es el 70%! …estamos muy al final de la lista. En España todo el mundo quiere ir a la Universidad (no sé exactamente a qué) y socialmente se desprecian las cualificaciones profesionales, imprescindibles para elevar la productividad de nuestra economía. Hay que invertir la pirámide: necesitamos buena consideración social y buenos salarios para quienes cursan FP.

domingo, 17 de julio de 2016

Rajoy y De Guindos nos toman el pelo.



Pertenecer al euro obliga a tener un déficit público inferior al 3% del PIB. España lleva años incumpliendo condición: ocho veces desde 2008 y se espera que vuelva a hacerlo en 2016 y 2017. Como estaba previsto, después de mucho atrasar la decisión para no perjudicar las perspectivas electorales del PP, la Comisión Europea acordó el 12 de julio abrir un expediente que puede desembocar en una multa equivalente al 0´2% de nuestro PIB (2.000 millones de euros). El Misterio de Economía ha respondido con un documento de alegaciones (26 páginas) que es más un relato de los recortes y de las reformas estructurales llevadas a cabo hasta ahora (tropelías contra la clase obrera), que un programa para el futuro. Y de paso aprovecha para quejarse del coste del tratamiento de los enfermos con Hepatitis C…¡y de lo mal hechas que están las estadísticas europeas! Es lógico: Mariano Rajoy se enfrenta a una sesión de investidura (si la testosterona le acompaña) y no sería inteligente acudir a ella anunciando nuevos recortes y nuevas subidas de impuestos. De las 26 páginas, el documento dedica sólo un párrafo (página 18) a anunciar de forma inconcreta el modo en que hará frente al déficit: anticipar los “pagos a cuenta” (retenciones) del Impuesto de Sociedades (6.000 millones de euros) y mejorar la lucha contra el fraude fiscal (1.000 millones). Una falacia para ocultar las verdaderas intenciones: los anticipos no suponen reducción del déficit, es recaudar más ahora a cambio de recaudar menos mañana. Entonces ¿de dónde saldrá la reducción del déficit? Pues del mismo sitio de siempre: más IVA, más IRPF, más copago y más recortes… y quién sabe si no hay un nuevo endurecimiento del acceso a las pensiones con la excusa de que la “hucha” se vacía a marchas forzadas. Espero que los grupos de la oposición hostiguen (sí hostiguen) al candidato Rajoy con este asunto y de paso con el “Informe Chilcot” (Aznar + Rajoy = guerra de Irak).




lunes, 11 de julio de 2016

El jamón de Obama y los niños hambrientos de Rajoy.



Dice la prensa que Rajoy ha regalado un jamón al presidente Obama como colofón a su visita oficial a España este 10 de julio de 2016. No es mala cosa: una foto de Obama mordisqueando jamón ibérico puede disparar nuestras exportaciones a ese país, igual que la visita de los Clinton a Granada en 1997 provocó un aluvión de turistas yanquis. No es mala cosa para la economía. Pero eso no va a solucionar el problema del desempleo ni de la pobreza en España. Según las estadísticas oficiales el 3´2% de los menores de 16% están infra – alimentados a causa de la pobreza: se trata de unos 239.600 menores, un 50´5% más que al comienzo de la crisis. Con estos ciudadanos Rajoy sí que tiene una obligación: no la darles un jamón (poco soluciona eso) sino velar porque los poderes públicos implementes programas de nutrición que les permita superar con dignidad estos tiempos de crisis. Supongo que como estos niños no salen en la tele…para Rajoy no existen…


jueves, 7 de julio de 2016

Austeridad y deterioro alimentario en España



La alimentación humana es uno de los ámbitos en los que de modo más sensible dejan sentir su huella los ciclos económicos. Ello se debe a que a lo largo del ciclo no sólo cambian los ingresos familiares y por tanto la “cuantía” de su gasto sino también la “composición” del mismo. Así, en épocas de crisis las familias tienen que concentrar mayor proporción de sus menguados recursos en alimentación prescindiendo de otros gastos menos perentorios; aunque si la crisis se alarga incluso algunos gastos perentorios tienen que ser abandonados por las familias (reposición de calzado, consumo eléctrico, alquiler de inmuebles, etc).

Con las crisis cambia incluso el tipo de alimentos que consumimos: el empobrecimiento obliga a los ciudadanos a consumir alimentos de peor calidad y prescindir de alimentos tales como la carne, el pescado fresco e incluso el aceite de oliva. Disminuye el consumo de lo que en Economía se denomina “bienes normales” y aumenta el gasto en “bienes inferiores”. Cuando la economía se recupera el efecto es el inverso.

La “Encuesta de Presupuestos Familiares” correspondiente a 2015, recientemente publicada por el INE es una herramienta muy útil para conocer el patrón de gasto de los hogares y personas individuales, para saber cuánto y en qué gastan, y además ofrece una información bastante detallada acerca de los artículos consumidos. De hecho, esta “Encuesta” nos sirve para matizar los datos macroeconómicos con los que cotidianamente se bombardea a los ciudadanos.



Por ejemplo: oficialmente el PIB creció un 3´2% en 2015, su registro más elevado desde la implosión de la burbuja inmobiliaria en 2008. ¿Significa eso que las familias se han recuperado ya de la dilatada e intensa crisis económica? Desde luego la respuesta es NO: téngase en cuenta que nuestra tasa de paro cerró 2015 en un nivel del 22%, casi 14 puntos por encima del nivel previo a la crisis; y que las rentas salariales (de las que vive la mayor parte de la población) suponen hoy sólo un 54% del PIB, su nivel más bajo desde que existen estadísticas oficiales (1961), por culpa de las sucesivas reformas laborales que han sufrido los trabajadores de este país. En tales condiciones es muy difícil que las familias trabajadoras (la mayor parte de nuestra población) hayan podido recuperar el poder adquisitivo del que gozaban antes de la crisis.

Los datos de la “Encuesta de Presupuestos Familiares” confirman nuestra sospecha.

Si en 2007 los hogares destinaban un 14´09% de su gasto a “Alimentación y Bebidas No Alcohólicas”, en 2014 ese ratio subió a 14´90% y en 2015, pese a la presunta recuperación, siguió ascendiendo hasta 15´04%. Entre las familias de menor renta (por ejemplo las que ingresan menos de 1.000 €/mes) el fenómeno es más acusado: si en 2007 destinaban a alimentación el 19´15% de su gasto, en 2015 ha crecido hasta el 19´34%. Las familias más adineradas (las que ingresan más de 5.000 euros al mes) no sólo han “escapado de la quema” sino que ya dejan sentir la recuperación en su patrón de gasto: si en 2007 destinaban a alimentación el 10´59% de su gasto, en 2015 es sólo el 10´33%. Por desgracia la “Encuesta” no ofrece información desagregada para el grupo de más de 5.000 € de ingresos mensuales.
 
Dicho esto, podemos analizar qué ha sucedido con la cantidad física (kilos, litros, etc) que las personas han consumido de cada tipo de bien.

Desde 2007 se ha producido una notable reducción en el consumo físico per cápita de “bienes normales”, reducción que no cesó con la presunta recuperación económica del año pasado. Así, en 2015 el consumo de ternera (Kg/persona) se redujo un -9´6% respecto al año anterior, y ya consumimos un -33% menos que al inicio de la crisis (año 2007). El consumo de pescado fresco disminuyó un -9´5% y acumula un -17´4% de caída. El de aceite de oliva un -5´2%, acumulando un -19´5% desde 2007. El de leche cayó un -6´1% y acumula una caída del -35´6%. Las hortalizas cayeron un -2´7% y acumula una caída del -18%. E incluso el consumo de pan, alimento básico donde los haya, refugio histórico contra el hambre, se contrajo un -2´4% el año pasado, y un -10´2% desde 2007. Todos estos datos son sin duda lamentables en un país con un sector agroalimentario tan desarrollado como el nuestro, y que continuamente produce excedentes a los que el sistema es incapaz de dar un destino socialmente útil. Y téngase en cuenta que se trata de datos de consumo por persona, pero de la media de los ciudadanos, sin distinguir entre ricos y pobres: con toda seguridad la contracción en el consumo de estos artículos es mucho más acusada entre los componentes de hogares mileuristas. Aunque quizá nuestro gobierne que a la gente simplemente no le apetece comer carne, o cocinar…

Por el contrario el consumo físico de “bienes inferiores” (productos congelados, carnes de calidad inferior, sucedáneos) se ha disparado: las “carnes preparadas y productos que contienen carne” (chopped, mortadelas, patés de baja calidad, etc), creció un 3´4% en 2015 y acumula un crecimiento del 25% desde que se inició la crisis; los “despojos, menudillos y casquería” acumula un crecimiento del 8% y las “pastas alimenticias” un 4%.

La “Encuesta” también nos proporciona datos fehacientes sobre otro fenómeno del que se habla de forma recurrente y que ha adquirido en la actual crisis un protagonismo singular: la “pobreza energética”. Precios en continuo crecimiento y salarios menguantes han obligado a los hogares a restringir notablemente el consumo de gas y electricidad. Así, desde el comienzo de la crisis la cantidad física consumida de “gas licuado” se ha reducido en un -30´6% y el de electricidad un -15´4%. Y nuevamente es posible que el gobierno argumente que las viviendas son hoy más eficientes energéticamente que en 2007, que la gente ya no tiene la estúpida manía de dejar la luz encendida cuando abandona una habitación o que las temperaturas son más suaves y no hace falta calefacción ni aire acondicionado…Pero el caso es que en 2015 esos consumos volvieron a reducirse en un -6´3% y -1´7% respectivamente: no parece que en sólo un año cambien tanto los hábitos de los consumidores ni la estructura de los edificios… la gente es simplemente más pobre.

Con todo, lo peor es que no se vislumbra en el horizonte que el buen comportamiento del PIB en 2015 vaya a continuar. De hecho para este año y los siguientes las principales instituciones multilaterales auguran una nueva desaceleración (y eso sin contar con los efectos adversos del Brexit y del auge terrorista). El desempleo, según previsiones de la Comisión Europea, continuará por encima del 18% hasta 2017 al menos. Ante esta perspectiva es evidente que hace falta intervención política, un plan público que solucione lo que el libre (y anárquico) funcionamiento de los mercados es incapaz de resolver.

domingo, 26 de junio de 2016

Brexit: la hipocresía de "votar con los pies".

En la teoría de la Hacienda Pública existe la expresión "votar con los pies", inventada por el economista Charles Tiebout: cuando uno está disconforme con la política de gastos e ingresos de su gobierno local, y cree que no puede cambiarlo votando, queda la opción de irse a otro territorio cuyo gobierno se ajuste más a nuestras preferencias. Obviamente no todo el mundo puede hacerlo. Con ocasión del Brexit los sesudos analistas, incapaces de asimilar democráticamente el resultado, insultan a los británicos acusándolos de racistas y xenófobos porque, al parecer, el descontento con la inmigración ha sido la causa del éxito del "Leave". No seamos hipócritas: de ser esto cierto, lo que acaban de hacer los británicos en las urnas es lo mismo que los españoles venimos haciendo "con los pies" desde hace 20 años: el español huye a "resorts" y urbanizaciones; migra a colegios concertados en los que no hay...ejem...ejem..., acudimos a la Sanidad privada para no hacer colas junto a....ejem, ejem...En resumen: expresamos "con los pies" lo que no somos capaces de expresar votando. ¿De verdad somos mejores que los británicos? [PD: en España, como en Gran Bretaña, hay recursos suficientes para dar una vida digna a todos...sólo que el capitalismo es incapaz de organizarlos bien...].

sábado, 25 de junio de 2016

Le Pen, nosotros y el Brexit


Resulta repugnante la facilidad con la que Le Pen y la extrema derecha han capitalizado el resultado del brexit. Repugnante pero lógico: mientras nosotros aún estamos debatiendo si el brexit es “de izquierdas” o “de derechas”, los fascistas lo tienen claro: el Brexit es una “oportunidad”, oportunidad para crecer en poder político y seguir suplantando a la izquierda en los barrios obreros. Cuando cayó el muro de Berlín alguien nos convenció de que el “Capitalismo” ya no existía: los partidos comunistas comenzaron a disolverse o travestirse; y no existiendo “Capitalismo” menos aún existía “clase obrera” o “lucha de clases”. Los comunistas sustituimos la “lucha de clases” por la “lucha por los estilos de vida” (Zizek): abandonamos a los obreros para centrarnos en los derechos del “Toro de la Vega”, por ejemplo…. Pero lo cierto es que el “Capitalismo” sí existe y también la clase obrera explotada. Así que cada vez que nosotros nos retraíamos la extrema derecha avanzaba con su discurso insolidario y facilón: “si echamos a los inmigrantes a más tocamos los nacionales”. Por ejemplo ¿qué hicimos los comunistas ante un fenómeno nuevo como la inmigración? retraernos: el mero hecho de unir en una misma frase las palabras “inmigración” y “problema” se consideraba retrógrado en ambientes progresistas. Eso es negarse a enfrentar la realidad. No hemos entendido que en una democracia de votantes alienados (hoy es el fútbol y la telebasura, en el siglo XIX eran la religión y el alcohol) la gente necesita discursos fáciles, directos, que le ayuden a entender la realidad y posicionarse electoralmente. Mientras los comunistas no proyectemos discursos para esa mayoría obrera explotada, la extrema derecha seguirá avanzando.

martes, 21 de junio de 2016

Copago y presupuestos familiares en España.

La crisis y las políticas neoliberales (especialmente el copago), se han dejado sentir en materias tan sensibles como el acceso a los medicamentos. Antes de la crisis las familias dedicaban el 1´21% de su renta a la adquisición de medicamentos, ahora es el 1´56%. El fenómeno es aún más grave en las familias de menor renta: aquellas que ingresan menos de 1000 € mensuales destinaban un 1´41% a medicamentos, hoy les supone el 1´87% (son 60€/año más que antes de la crisis). El colectivo más perjudicado es el de los jubilados: en ellos coincide el efecto de las bajas pensiones, acumulación de patologías propias de la edad y el copago: antes de la crisis destinaban a medicamentos el 1´53% de sus ingresos, hoy el 2´11% (178€/año más que antes de la crisis). Y además muchos de ellos tienen que ayudar a sus hijos en situación precaria. Lo peor de todo es que se trata de una tendencia que va para largo: una vez introducida la “cultura del copago” cualquier gobierno tiene al alcance de su mano endurecer el acceso a los medicamentos.

miércoles, 15 de junio de 2016

Reivindicación de Rousseau.

La Revista de Economía Institucional ha tenido la cortesía de publicarme en su nº 34 el artículo "Reivindicación de Rousseau". En él sostenemos que la importancia que otorgó en sus obras al valor "Igualdad" ha provocado que se le relegase a un segundo plano, si bien sus escritos económicos son más relevantes que los de algunos de sus coetáneos a los cuales suele hacerse referencia en los estudios de Historia del Pensamiento Económico.[Puedes acceder al contenido completo pinchado aquí].

domingo, 12 de junio de 2016

El “euro” y debate el electoral en España.



El euro vuelve a estar ausente del debate electoral. Otra vez. Como en el 20 – D. Mala noticia porque pocas cosas afectan tanto y tan negativamente a nuestro nivel de vida como el empecinamiento en permanecer en el euro. El euro nos impide salir de la crisis. Podemos mirar hacia otro lado pero eso no cambiará la realidad: más austeridad y más recortes son el precio a pagar por permanecer en ese club tan exclusivo y tan inútil. Lo dicho: más austeridad y más recortes, gane quien gane las próximas elecciones. [El libro de la foto, prologado por Julio Anguita,  contiene numerosos estudios sobre la necesidad y pasos a seguir para abandonar el euro. Y para quien lo desee también existe una abundante bibliografía de prestigiosos economistas europeos y norteamericanos.].



lunes, 6 de junio de 2016

¿Tan caro es un trabajador en España?



Según la “Encuesta Trimestral de Coste Laboral” (INE) sólo un 5´1% de las empresas españolas aduce como razón para no contratar trabajadores el “elevado coste de contratación”; para la inmensa mayoría de ellas, el 92´9%, la razón es que “no se necesita ningún trabajador” adicional en la plantilla. Eso demuestra que no son los “elevados” salarios los causantes de los vergonzosos niveles de desempleo que sufrimos, y que una nueva reforma laboral que precarice aún más el mercado de trabajo sólo servirá para enriquecer a los capitalistas y aumentar el grado de sufrimiento de los trabajadores, pero para nada más. De hecho el año 2015 cerró con sólo 58.868 puestos de trabajo vacantes en los sectores no agrícolas en toda España: sólo 1 puesto ofertado por cada 81 parados. La alternativa (reformista) pasa por estimular la demanda agregada para que las empresas aumenten el volumen de producción y generen empleo. Pero para eso habría que superar graves obstáculos, el principal de los cuales es nuestra pertenencia al euro, que impide al Sector Público poner en marcha políticas keynesianas y que nos resta mercados exteriores a causa de nuestro tipo de cambio fijo. De la mano del euro sólo cabe esperar políticas de austeridad, ya sea de gobiernos de izquierdas o de derechas, de Tsipras o Rajoy.


sábado, 4 de junio de 2016

Venezuela: reservas bajo mínimos.



La situación económica en Venezuela se complica. Más allá de las informaciones manipuladas y sensacionalistas difundidas por la prensa burguesa, lo cierto es que el país está encajando mal el desplome de los precios del petróleo, su principal producto de exportación: las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela se hallan en mínimos históricos (12.079 millones de dólares) y eso a pesar de que petróleo se ha revalorizado casi un 75% desde enero. La administración del presidente Maduro ha reaccionado tarde y mal: en enero devaluó el bolívar un 37% pero a pesar de ello hay circulando 360 bolívares por cada dólar de reservas, a pesar de que el tipo de cambio oficiales de 10 bolívares/dólar, una situación insostenible. La devaluación era necesaria pero insuficiente: sin medidas enérgicas contra la corrupción, la especulación y la fuga de capitales poco puede esperarse de la política económica. Los camaradas del PCdV, leales socios del gobierno, insisten en la necesidad de que Maduro gire a la izquierda. El tiempo se le acaba y la Revolución Bolivariana y sus logros merecen ser salvados.


miércoles, 1 de junio de 2016

Racionamiento laboral en España



En Economía se dice que un agente está racionado si está dispuesto a pagar (o cobrar) el precio de mercado de un bien o servicio y sin embargo el mercado le impide cerrar ese trato. Una reciente encuesta de Eurostat demuestra que los trabajadores españoles a tiempo parcial sufren ese racionamiento: el 54´2% desearía trabajar a tiempo completo, al mismo salario/hora que ahora cobran, pero el mercado no genera esos puestos de trabajo. Esto contradice el discurso oficial del PP según el cual la flexibilidad laboral y el empleo a tiempo parcial son demandas sociales. Falso: si con un sueldo a tiempo completo es difícil hacer frente a la hipoteca y a los gastos habituales de una familia, mucho más difícil lo es trabajando a tiempo parcial. Máxime si tenemos en cuenta los miserables salarios que se pagan en España y la discriminación que sufren quienes no disponen de jornada completa: según el INE, el coste salarial total de un trabajador a tiempo completo es de unos 16´48 €/hora (nada de lo que presumir); quienes trabajan a tiempo parcial lo hacen a 10´80 €/hora (un 34´5% menos).


domingo, 8 de mayo de 2016

Rajoy y el capricho del euro: ni prósperos ni iguales.



El euro es un mal negocio: no sólo nos resta competividad y destruye empleo sino que  obliga a mantener el déficit por debajo del 3% del PIB, so pena de ser multados por la Comisión Europea. Esta semana se ha sabido que el expediente para multarnos ya está en marcha: la multa ascendería al 0´5% de nuestro PIB (Reglamento 1467/97). Rajoy ha ofrecido una de sus “brillantes” soluciones: hará (haremos los trabajadores) más esfuerzos para rebajar el déficit…más IVA, más copago, menos gasto en servicios públicos…más austeridad. Este drama no acabará hasta que entendamos que el euro es un capricho caro e inútil: somos como el “caddie” que le paga al señorito del pueblo la cuota para que este goce jugando en el campo de golf mientras él carga con los palos: nos recortamos en las necesidades básicas para que Alemania y otros disfruten de una moneda sólida. También la igualdad ante la Ley está comprometida: entre 2001 y 2005 (ver gráfico) Alemania rebasó cinco veces la barrera de 3% de déficit. ¿Hubo multa para Alemania? Ni en broma. El euro es un “club” en el sentido más elitista de la palabra, no una “organización democrática”.


viernes, 1 de abril de 2016

La educación de los economistas.

"Convengo también en que la Economía, por sí sola, no da solución a ninguno de los problemas importantes de la vida, y que por esta razón una educación que consista sólo en Economía es muy imperfecta". Lionel Robbins (1932).

domingo, 20 de marzo de 2016

El agua hay que pagarla, y el trabajo también.

Según los últimos datos del INE, en la Región de Murcia hay 635 explotaciones agrícolas con más de 100 hectárea cada una. A pesar ser sólo el 2% de las explotaciones existentes, acumulan el 39% de la tierra. No me creo que esa gente no pueda hacer frente al pago del agua (de las desaladoras o de donde sea). Tampoco me creo que no sean rentables si contratan a legalmente a los jornaleros. Y con menos de 100 has. también. En el campo hay mucha explotación: se explota al trabajador y se explotan los recursos naturales. Por eso me cuesta sumarme a esos llamamientos demagógicos de solidaridad "con el campo murciano". No es que el campo necesite solidaridad: es que sobra poca vergüenza. El campo es un nicho de dinero negro y explotación salvaje. En Murcia y fuera de Murcia. Yo estoy con el jornalero, no con el agricultor.


sábado, 19 de marzo de 2016

Hacia una tercera recesión



La economía española ha experimentado una notable aceleración durante 2015 y se espera que el año finalice con un crecimiento del 3´2%, el mayor registro desde la implosión de la burbuja inmobiliaria en 2007. Son ya ocho largos años de intensa crisis que han hecho mella en las finanzas (y la salud) de buena parte de las familias españolas.

En una típica muestra de cinismo político, muy propia de los dirigentes del PP, Mariano Rajoy hizo de la presunta recuperación económica su particular caballo de batalla en las pasadas elecciones. Verdadero cinismo, porque quienes enarbolan la bandera “o nosotros o el caos” son responsables de que esta crisis haya sido tan intensa y tan duradera. No en vano las principales reformas acometidas por el PP (especialmente la laboral, la financiera y la presupuestaria), amén de la cerrazón de permanecer en el euro (moneda que nos empobrece y limita nuestra soberanía) han impreso un sesgo recesivo a nuestra economía.

No es la primera vez que los datos del PIB parecen anunciar el final de la crisis. Ya sucedió en 2010: en sus tres últimos trimestres se registraron tasas positivas que parecían indicar una pronta recuperación. Pero la historia fue muy distinta: estalló la crisis de las finanzas griegas, los gobiernos abandonaron a toda prisa las tímidas políticas keynesianas pactadas por el G – 20 (el “Plan – E” en España) y la “troika” se hizo tristemente famosa por sembrar austeridad bajo chantaje de “corralito” por toda Europa. Cabe preguntarse: si el fin de la crisis fracasó en 2010 ¿por qué no va a hacerlo ahora que los nubarrones que se ciernen sobre nuestra economía son tan graves o más que los de 2010?

Un examen atento de los datos nos ofrece un panorama no tan halagüeño como el que las huestes del señor Rajoy tratan de presentarnos.

Es obvio que la economía mundial está en crisis: la OCDE preve que el PIB de la zona sólo crecerá un pírrico 1´4%, y un 2% la estadounidense. Estos evidentes signos de desaceleración que pueden afectarnos tanto vía exportaciones como por el “efecto riqueza”. La economía china parece incapaz de continuar registrando las tasas de crecimiento de las dos últimas décadas, lo cual se ha traducido en un desplome del 45% en la Bolsa de Shanghai desde el verano pasado. Ese empobrecimiento obligará a bancos e instituciones chinas a malvender activos exteriores para lograr liquidez presionando a la baja las cotizaciones bursátiles también en España: no en vano el IBEX – 35 se ha contraído un 38% en ese mismo periodo.

Tampoco parece que a pesar de los ingentes recursos gastados en rescatar la banca europea ésta nos vaya a deparar grandes alegrías. Sin ir más lejos, el Deutsche Bank, buque insignia de la banca alemana, ha perdido en unos días más del 40% de su valor en bolsa, y dado lo interconectado que está el sistema financiero mundial, es de esperar que arrastre consigo a nuestro sistema financiero a pesar del dineral que hemos destinado a su salvamento tras la “orgía inmobiliaria”. Ahí están los datos: los gobiernos europeos han inyectado 192.784 millones de euros netos y han contraído avales a favor de la banca rescatada por valor de 271.300 millones….y aun así nadie puede afirmar con rotundidad que el sector se haya sobrepuesto a sus excesos especulativos. Lo más probable es que en los próximos meses asistamos a nuevas rondas de rescates, con más recortes, más IVA y más desregulación laboral como contrapartida: trabajar más por menos para salvar el sistema financiero con dosis adicionales de plusvalía.

Hay que admitir que no todo ha ido mal en el plano internacional pero para nuestra desgracia, el gobierno del PP lo ha gestionado mal. Es el caso del efecto potencialmente beneficioso  que la reducción de la cotización del petróleo podría haber tenido en la actividad y el empleo: se ha desperdiciado porque el oligopolio energético (con la pasividad o connivencia del gobierno) ha impedido que se trasladara al precio de los combustibles. Los datos no mienten: desde marzo de 2012 el precio del petróleo (en euros) ha disminuido un 70%, el de la gasolina sólo un 22%.

Por otra parte las bases de nuestro crecimiento son muy endebles y coyunturales. Vivimos un espejismo: España se está beneficiando de la crisis de nuestros principales competidores turísticos: buena parte de la ribera africana del Mediterráneo (Túnez, Egipto…) y la propia Turquía, están perdiendo turistas que recalan en nuestras ciudades, buscando destinos seguros, lejos de las amenazas yihadistas. En 2015 recibimos la cifra record de 68´1 millones de turistas extranjeros: 3´1 millones más que en 2014 y de hecho hoy recibimos 15´4 millones de turistas más que cuando estalló la “primavera árabe” (2010). Los efectos benéficos de la coyuntura turística no solo no van a durar siempre, es que tampoco son especialmente positivos: generan mayoritariamente empleos temporales y con salarios muy precarios.  Según el INE, el salario por hora trabajada en “Hostelería” es de 9´40 euros: el salario más bajo de todos los sectores (“Agricultura” aparte), un 37% inferior al salario medio (14,87 €/hora, tampoco gran cosa).

Como decíamos, las principales reformas diseñadas por el PP han sido un lastre para la recuperación económica.

Es el caso de la costosa reforma financiera, que amén de costar mucho dinero ha eliminado las cajas de ahorros y reforzado el poder oligopolístico de la banca. El sector público ha inyectado 46.378 millones de euros y ha contraído avales en favor de la banca valorados hoy en 55.090 millones de euros. Además han recibido hasta 389.000 millones de euros en préstamos del BCE a tipos muy próximos al 0%. Y sin embargo la banca no presta, el crédito no despega: son ya 58 meses consecutivos de contracción del crédito a hogares y empresas. Nos guste o no el capitalismo tiene su propia lógica: no es posible crecer sin una producción masiva de bienes de consumo. Es alienante y es antiecológico, cierto, pero forma parte de las reglas básicas del sistema. Y esta condición no puede cumplirse sin la expansión continua y creciente del crédito, cosa que hoy por hoy no se está produciendo. La conclusión es clara: al convertir a la banca privada en árbitro de los intereses públicos, sólo se ha conseguido que aquella imponga sus propios intereses (su propio pánico) a los intereses generales. Hace falta banca pública que traslade a la economía productiva los ingentes recursos que permanecen empantanados en el sistema financiero.

La reforma laboral de febrero de 2012 es otro lastre para la recuperación de la actividad y el empleo: al facilitar el despido (tanto individual como colectivo) y reducir drásticamente las indemnizaciones, todos los trabajadores somos ahora objetivamente menos solventes; la probabilidad de que no podamos hacer frente a hipotecas y créditos al consumo se ha elevado lo cual, unido a la actitud codiciosa y miope de la banca, impide el acceso al crédito y el despegue del consumo. Además de derogar la reforma laboral de 2012 es necesario imponer directrices a la banca que relajen las condiciones de acceso al crédito. Otra consecuencia ha sido el desplome la participación de los salarios en el PIB: si en 2008 las rentas de trabajo constituían el 58% del PIB, en 2015 se redujo al 54% y se prevé que descienda al 53% en 2017.

La reforma de las finanzas públicas, que subordina el gasto público al trasnochado principio de “equilibrio presupuestario” en todas las AAPP, imprime un sesgo recesivo en momentos en lo que se espera del Estado es un papel dinamizador de la economía. El “techo de gasto” hará que los presupuestos tengan cada vez un menor peso en la economía. Se trata en definitiva de una reforma que desactiva los presupuestos como herramienta de política fiscal anticíclica.

Pero si la política monetaria está secuestrada por el BCE al servicio de la estabilidad de precios, y si la política fiscal está constreñida por el equilibrio presupuestario y el techo de gasto…¿qué herramientas quedan a los poderes públicos para intervenir en la economía y lograr el pleno empleo? No son otras que las típicas del “consenso de Washington”: políticas agresivas de “desregulación laboral”, “desprotección social” y “privatizaciones”. En otras palabras: “reformas al estilo de la troika”.

Comenzaba diciendo que el actual repunte del PIB es un espejismo, que probablemente nos asomemos a una tercera recesión. Vivimos un momento crítico: cuando parecía que no quedaba más gasto público por recortar la Comisión Europea ya ha lanzado varios globos sonda: exigirán al nuevo gobierno recortes de entre 9.000 y 20.000 millones de euros. Recortes y crisis que se va a cebar con una clase obrera empobrecida: hoy solo 45 de cada 100 parados cobra alguna prestación cuando al inicio de la crisis (2007) eran 77 de cada 100, y la prestación media es de sólo 780 € mensuales, un 24% menos. Al menos una conclusión es clara: los comunistas seguiremos siendo necesarios en el futuro inmediato para defender a los trabajadores de las nuevas agresiones de que van a ser objeto.