viernes, 12 de octubre de 2012

El Fracaso del Sr Rajoy: Inflación y Recesión

Las últimas previsiones sobre la evolución del PIB publicadas por el FMI resultan demoledoras: de los 105 países analizados, serán los países sometidos (oficial u oficiosamente) a programas de ajuste los que menos crecerán. Portugal (-1%), España (-1´3%) y Grecia (-4%) serán los que registren una caída más intensa del PIB en 2013. La conclusión es sencilla: las políticas de ajuste presupuestario no funcionan porque ni sirven para reducir significativamente el déficit, ni sirven para salir de la crisis. Por el contrario, países que han mostrado una actitud “heterodoxa” (por no decir “rebelde”) ante los mercados financieros disfrutarán de mejores perspectivas: es el caso de Islandia, cuyo PIB va a crecer un 2´9% este año y un 2´6% el próximo. Por no hablar de la Venezuela chavista: crecerá un 3´3%. Obviamente esto implica que la tasa de desempleo española se mantendrá muy elevada en los próximos años: para 2013 se espera que rebase el 25%... y no bajará del 20% antes de 2016 – 2017. Al problema del desempleo se une la creciente inflación: la evolución de los precios y del paro son como dos hojas de unas tijeras que cada vez se cierran más cercenando la calidad de vida de los trabajadores. El Instituto Nacional de Estadística (INE) acaba de publicar el dato de inflación del mes de septiembre: como cabía esperar, se ha producido un repunte que la sitúa en el 3´4% interanual. En otras palabras: hoy todos es, al menos, un 3´4% más caro que hace un año. No hay que ser un lince para comprender este repunte inflacionista obedece a los nuevos tipos de IVA, al copago de medicamentos y a la faltada de voluntad política para meter en cintura a empresas eléctricas y petroleras. No se trata pues de una inflación producida por el recalentamiento de la economía (por el exceso de demanda) sino de una inflación inducida por la política económica del gobierno. Paradójico: la derecha, tradicional adalid de la estabilidad de precios, se ha convertido en un agente desestabilizador, promotor de la inflación. Rajoy ha superado a Zapatero: la política económica de Gobierno además de desempleo genera inflación. Este repunte inflacionista se produce en un contexto especialmente negativo. En primer lugar, la reforma laboral del PP ha desarticulado en buena medida la capacidad de respuesta de los trabajadores al facilitar el descuelgue empresarial respecto de los convenios: no sólo se negocian incrementos salariales cada vez menores… es que esos acuerdos cada vez vinculan menos a las empresas. Los datos son evidentes: el incremento salarial pactado en los últimos meses es del 1´5%... menos de la mitad de la inflación, lo que implica una reducción de los salarios reales… muchas empresas ni siquiera lo aplicarán (cláusula de descuelgue), empobreciendo aún más a su plantilla. En segundo lugar, el rebrote inflacionista supone un duro golpe a la recuperación económica por cuanto viene a sumarse a la contracción del crédito: en términos nominales, el crédito a hogares ha decrecido un 3´4%, lo cuál, en términos reales implica una caída del 6´9%. No es de extrañar que la adquisición de viviendas y bienes duraderos (automóviles, electrodomésticos…) siga cayendo en picado, lastrando nuestras posibilidades de recuperación. En tercer lugar, la inflación está introduciendo distorsiones muy preocupantes en el funcionamiento de nuestra economía. Si examinamos en detalle qué artículos son los que más se han encarecido en el último año comprobamos que, tras el rubro “Bebidas Alcohólicas y Tabaco” (un tipo de consumo prescindible, si bien genera muchos puestos de trabajo en nuestro país), medicamentos (+12´4%), alquiler de vivienda (7´2%) y transporte (+7´1%) son lo más inflacionistas. El encarecimiento del transporte actúa como impuesto sobre el trabajo que limita la movilidad de los trabajadores y la posibilidad de aceptar oportunidades de empleo territorialmente distantes. Otro tanto sucede con la vivienda. ¿Qué más evidencias necesitan los políticos y economistas de derechas para salir de su obcecación? Contrariamente a la propaganda oficial, ni rebelarse contra los mercados financieros empobrece a los países (Islandia), ni subordinarse a ellos los enriquece (España, Portugal, Grecia). El miedo se paga caro. [Más información en el artículo "Confianza, Reformas y Crisis Económica"]